martes, 21 de abril de 2020

Desconocidos, Conocidos, Amistades, Intimidades...

Del Aislamiento Social en Cuarentena en mi Cumpleaños 62



Las distancias y las proximidades sociales van a desmontarse y reconstruirse, de hecho, ya están siendo desarrolladas, implementadas a través del vestuario en lugares: públicos, semi-públicos y privados.

Una forma de constatar la existencia del Sar-2 covid 19 en la vida humana es a través de su expresión escénica en la vida social. Vino para quedarse por un tiempo largo, según investigaciones hasta el 2024. Y por ello cambiará desde el diseño de nuestro vestuario, hasta las formas de emparejarse. Al igual que el AIDS o SIDA, el virus modificó y modificará el modo de aproximarse de la humanidad en los lugares públicos, las calles, la calzada y la vereda, incluido el acceso a lugar privado. Las formas como reglas y el modo de aproximación están en juego.

En verdad, las mujeres de mi generación hace bastante tiempo que vienen conversando sobre los cambios en los comportamientos sexuales que significó la emergencia del Sida en nuestras vidas. Se modificaron las formas como los seres humanos en general buscaron emparejarse. Es decir, se redefinió el modo como se escogen las parejas sexuales, las parejas para construir familia, la forma como se define y construyen los espacios de intimidad dentro del hogar, incluso las formas de vivir la vida en común, los significados sociales, los ritos, y pautas asociadas a todo ello, incluido el matrimonio y la asociatividad de vida en pareja. Estamos hablando de un cambio en la búsqueda de pareja sexual. Un cambio en la cuestión de construir pareja también en el sentido de una otredad que tenga accesibilidad a la intimidad o a los espacios privados desde otros modos de definir las relaciones. Más allá, o más acá de la administración de la vida privada como institucionalidad de circulación de propiedad.

Antropológicamente hablando, en Brasil usan la palabra ¨acasalamento¨. Y dice relación con el padrón de comportamiento de todas las especies animales, de la cuales la humanidad es parte, en orden a buscar aparearse. Se incluyen los actos de conquista, de seducción, aproximación previa a la cópula y posterior a ella. Al padrón de comportamientos que se gatillan al buscar acasalar-se, emparejarse se diría en Chile. En concreto, estoy pensando en Giddens y sus reflexiones sobre los procesos de individuación propios de la vida moderna, y los cambios en la vida cotidiana. Por cierto también pienso, en como los humanos hemos construido y construimos sociedad. Implica revisar la instalación de mecanismos de defensa de represión para sobrevivir como especie y como humanidad. Obviamente que estamos hablando de la prohibición del incesto y su estructuración y forma de organización.

En fin, lo que quiero decir es que la experiencia de sobrevivir a una pandemia, asunto que aún está por verse, deja una secuela de reflexión y elementos introspectivos sobre los comportamientos antes descritos de los cuales habrá que hacerse cargo. Las ciencias sociales tendrán que hacerse cargo.

En el ámbito de la educación, que es un ámbito social, de relación con otras personas, desde niños y niñas hasta adultos, y que van desde la transición y circulación por y hacia la vida privada y los ámbitos de intimidad, hasta la circulación en espacios públicos. Se entiende que en todos ellos lo que estará puesto en definición son los límites. Los criterios de lo que es un límite aceptable, un gesto de acercamiento aceptable con personas que no conoces, o que conoces, o que forman parte de tus cercanos, o que son parte de la intimidad, y de la forma de intimidad plural que se ha buscado definir en el hilo del proyecto de vida de cada cual.

Los límites también estarán y de hecho están siendo formateados en el ámbito personal y de la comunicación interpersonal, cara a cara, incluye los movimientos de aproximación y distancia.

Sabemos que, los procesos de cuarentena buscaron, y persisten intencionalmente aún en construir distanciamientos corporales que están cambiando día a día, momento a momento. Son edición de otras formas de construir sociabilidad.

Los contactos físicos reducidos o ampliados, la definición de zonas del cuerpo de no contacto, de evitación de contacto en una serie de eventos van a ser inevitablemente recodificados.

En términos de experiencia, la cuestión del cuerpo y la re codificación de sus zonas, en esta caso, los labios, las manos, la cara, los oídos, no solo genera cambios en la subjetividad, en los procesos de subjetivación que por cierto tienen un cruce generacional. Esto porque el impulso sexual se expresa de modo diferencial de acuerdo a la edad. Sino que también, tiene un tiempo de cambio en el modo como se expresa esa nueva instalación de fronteras.

Por lo mismo, la cuestión del beso y los abrazos, los movimientos táctiles, así como las distancias entre un cuerpo y otro, entre una cara y otra serán formas especiales de fijación de atención. Los detalles de las distancias entre los cuerpos que ya se conocen, que se reconocen serán y ocurrirán en un tiempo social de evaluación.

A veces he pensando que los besos y los abrazos quedarán reducidos a una expresión de emoticon propio de las redes sociales.

A veces pienso que por mi edad, el campo de expresión cercanías a nivel de abrazo se cerró definitivamente.

Y así, de ese modo, comienzo a subjetivar mi cuerpo por zonas erógenas, igualmente, percibo ese cierre y esas demarcaciones que: tienen memorias y recuerdos, pero que, ya no tienen ni tendrán cercanías. Hay instalación de fronteras.

También por la edad, y por la cuarentena me imagino en un reordenamiento de la vida en función de la vida en ciudades, traslados, viajes, tipos de viajes. Y claro, en ese horizonte imaginario, también quedan levantadas interrogantes acerca del cierre de posibilidades. Se cierran fronteras. Talca es mi límite en las nueve direcciones



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Hasta aquí, Habermas es el único que me resuelve el problema. Lo que se salvará es la palabra, el lenguaje, a lingua como diría Caetano. El significado. Una buena conversación, que genere risas y distensión. Aunque sea tecnológica de redes. Una buena conversación que genere sentidos. Que aporte en visión.Lo que se salva es la comunicación de la palabra. Y tal vez, aquellos con quienes alcance otros niveles de transmision telepática tal vez, empática, de cruce auspicioso sincrónico de signos y señales. 

Aún así no es suficiente porque esa danza, baile o juego en salsa y merengue, mambo, el tango para quienes lo saborean, incluso, esos maravillosamente apretados que otrora llamábamos lentos, incluso esos, siempre van a encantarme.

Y parece que por ahora seguirán prohibidos.

Entonces nos queda la mirada, el ojo en el ojo. Al metro de distancia. Largas miradas, largas respiraciones. 



miércoles, 11 de marzo de 2020

Feminismo (s) 2020: Sin memoria nos perdemos


Feminismo (s) 2020: Sin memoria nos perdemos



En términos generales, la expresión o mejor dicho la expresividad de las feministas es diversa en términos de contenidos y propuestas. Esto es como decir que tanto antes como ahora el feminismo no es homogéneo, no es universalista, es diverso, expresión de procesos de individuación que en cuanto tal escenifica paradigmas culturales, padrones mentales, estilos de vida vividos por las propias mujeres de acuerdo a sus contextos histórico y sociales de reproducción de su posición en el sistema patriarcal y en la división socio sexual del trabajo.

El movimiento social de mujeres que expresa también el feminismo y a las feministas, se ha considerado como un soporte más amplio de contención, el cual, a modo de lecho de un río, deja que confluyan todas estas expresiones, algunas de las cuales, y en un intento de definición y de búsqueda de identidad -para retomar la metáfora una ribera del río-, se niegan a ser consideradas e identificadas desde la conciencia de género, hasta la ribera opuesta del río, donde se ubicarían las feministas más radicalizadas que de algún modo son definidas como anti-hombres.

En efecto, los procesos de conciencia de género en el continuum de los contextos sociales, la socialización, la cultura y la propia inscripción biográfica en el proyecto vital, hacen movibles y dinámicas la construcción de id-entidades, y lo que en un momento se acepta como “igual a si misma en ser, existencia y entidad”, en otro momento ya no lo es, puede no serlo o puede ampliar su rango de significación. Esto es como decir que hay momentos en que la adscripción al feminismo de parte de las mujeres puede estar asociado a experiencias de violencia, otras a experiencias de dominación patriarcal en el espacio laboral, otras asociada a experiencias de subordinación abusiva por la experiencia de la maternidad y el trato al interior del sistema de relaciones patriarcales, otras por procesos de elaboración consciente de determinados valores espirituales, otras por elaboración de comportamientos ecológicos y medioambientales, otras por conciencia de injusticia en relación con la paridad en el trato y al interior del sistema capitalista, otras por  experiencias de deseo y elección de pareja sexual, etc.

En el hilo de construcción biográfico de cada mujer, no es solo “una” experiencia determinada lo que define a una mujer como feminista, y por lo mismo, se reitera que el feminismo no es homogéneo ni universalista. Es más, desde la metodología feminista y desde la epistemología de género, la recuperación y la validación de los procesos de subjetivación e intersubjetivación así lo indican. Es cierto que esta situación puede ser tensionante y conflictiva para y entre las propias mujeres, tanto si quieran o no definirse como feministas, y para ello lo que puede aportar y posibilitar una comprensión tolerante de esa diversidad son: los ejes de temporalidad, el generacional, el de clase, por una parte, y la profundización de una ética de la sororidad.

En el Feminismo 2020 hay varios contrapuntos que, al interior del movimiento de mujeres en alianza en la actualidad con las redes sociales y la presencia de la norma heterosexual en ellas, buscan posicionar las diferencias expresivas que se van comunicando. Desde la instalación del concepto definitorio de identidad bastante radicalizado y provocador como “feminazi”, hasta conversaciones o link de conversación que buscan cuestionar “lo separatista”, “lo hembrista”, “lo antimaternal”, lo anti familia, lo anti hombres, el carácter abortista generalizado, que plantea el feminismo en su diversidad.

En verdad, esto no significa que estas conversaciones o puntos de vista no hayan sido parte de la historia del movimiento feminista como organización. De hecho, en las asambleas feministas latinoamericanas ya desde sus primeros encuentros fueron siendo abordadas, y existieron y existen hasta el día de hoy cuestionamientos críticos en torno a: las relaciones entre clase y género. Las feministas populares plantearon sus diferencias en modos de vida y en formas de explotación en relación con las mujeres blancas profesionales de clase media, a veces llamadas “mujeres de” por su forma de participar de la elite. Y la relación fue de tensión.

Lo mismo ocurrió con las feministas militantes de partidos, principalmente de izquierda, y las feministas autónomas. Específicamente en Chile,  al finalizar el gobierno de Pinochet y durante los primeros años de gobierno de transición a la democracia, se dio una tensión entre las feministas militantes que -vía partidos políticos de izquierda- reforzaron su alianza con los partidos de centro para construir gobierno, gobernabilidad, y, aquellas feministas autónomas, que se definieron así para perfilar espacios de participación, de organización (organizaciones no gubernamentales, etc), contenidos y visión feminista no negociada. Estos procesos se dieron con diferentes intensidades en la mayoría de los países latinoamericanos que vivieron dictaduras como Brasil, Uruguay, Paraguay, Argentina. Hasta el día de hoy, un sector potente del feminismo asociado al feminismo de las nuevas generaciones tiene una evaluación crítica de esa suerte de entreguismo político de ese otro sector del feminismo que se integró a la gobernabilidad.

También existe hasta el día de hoy una tensión crítica de la relación entre feministas por el cruce de: clase, raza y género. Y esa tensión no ha sido resuelta. Se plantea, se discute, se sabe que existe, se llegan a ciertos acuerdos puntuales de convivencia, se avanza en consciencia y comunicación, visibilidad, pero no se resuelve porque se entiende que son contradicciones que forman parte del sistema de relaciones en el cual estamos insertas sea patriarcal o división socio sexual del trabajo.  En términos generales, una mujer negra, de sector rural, popular, de clase baja, tiene más probabilidades de concentrar en su cuerpo y en su historia biográfica exclusión, violencia, marginalidad, pobreza.

Y las feministas negras han colocado y colocan su diferencia ante las mujeres feministas blancas, así como las feministas lésbicas se han tomado su tiempo para ser escuchadas, y valoradas en sus planteamientos políticos y en sus demandas por las feministas heterosexuales, blancas insertas en la burguesía profesional de las clases medias. En algún momento de la historia del feminismo latinoamericano y de su actualización, cuando esta propuesta se cruza con las feministas más jóvenes en definición y construcción de sus parejas sexuales evidentemente han surgido y surgen confrontaciones político-sexuales, éticas normativas en jaque y elaboración. Pero en los espacios de encuentros, las mujeres feministas logran llegar acuerdos que permitan avanzar y visibilizar por ejemplo en Chile: en ley de aborto tres causales, la ley de asociatividad y vida en pareja, ley de divorcio, etc. 

Se agrega a lo anterior la cuestión de las feministas indígenas. En Chile la visión Mapuche y la recuperación del lugar de la Machi tiene un profundo contenido de recuperación de identidad, de patrimonio, de naturaleza, de espiritualidad, de sabiduría ancestral. Y este proceso, recién ha comenzado en una sociedad que tiene enclaves culturales fascistas, no elaborados.  Son enclaves culturales machistas, patriarcales que se resisten a las dinámicas y procesos de construcción de identidad.

Del Separatismo y las nuevas clasificaciones



El separatismo es una práctica feminista que viene desde los grupos de toma de conciencia y la metodología que se usa para ayudar, apoyar, cooperar con las mujeres que han sido abusadas sexualmente, violentadas y agredidas, muchas al interior del propio núcleo familiar.

Una de las especificidades de la toma de consciencia de las mujeres que han experimentado la violencia: sea física, sexual y/o psicológica es que requiere de un espacio de confianza, contenedor, y de un cierre “hacia dentro” en términos de los contenidos que cada una de las mujeres comunican para no ser divulgados. En los grupos, las mujeres manifiestan su voluntad de cierre, separación y rechazo hacia los hombres porque no sienten confianza para hablar lo que han experimentado en su presencia. Hay una negación declarada hacia la posibilidad de interactuar juntos. Esto ocurre durante un largo tiempo, y eso incluye, lo que ocurre en la calle, en el barrio, etc. Por este mismo motivo las leyes que han sido promulgadas también tienen la demanda de “no acercamiento” o “petición explícita de lejanía”
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También el separatismo viene desde la búsqueda de construcción de liderazgos y visibilidad. Los grupos de toma de conciencia feministas han partido del supuesto que la oralidad, la vocería, la capacidad de argumentar, discutir, analizar, en el espacio político ha sido preferentemente construido desde y con los hombres. Existen hombres callados, silenciosos es cierto, pero el espacio de la política y de la oratoria, del uso de la palabra para manifestar una opinión ha sido preferentemente un lugar o un reino de los hombres. Y reconociendo este hecho histórico, del lugar de la mujer en el espacio doméstico, que no es un lugar de habla política; reconociendo que la mujer se incorporó al ejercicio del voto y a una práctica política más tarde y en desventaja; el feminismo ha construido un cierre y un separatismo en pro de empoderar a las mujeres en su habla, en la construcción de su discurso.

Por lo tanto, muchas de las capacitaciones educativas, las políticas públicas destinadas a fomentar la discriminación positiva se hacen considerando el “separatismo” que al fin de cuentas lo que indica es “solo o exclusivo para mujeres”. Se supone que los hombres siempre han tenido todos esos espacios, nacen en esos espacios, no hay cuestionamientos hacia ese lugar que ellos usan, en su mayoría nacen insertos en la palabra, en el discurso. Las mujeres en cambio en su mayoría necesitan construirse en el espacio político, necesitan construir su oralidad, muchas veces silenciada a golpes o por asignación naturalizada conforme su equipamiento biológico.

En la actualidad, algunas mujeres cuestionan este “separatismo” aduciendo que esta metodología feminista es parte del capitalismo individualista que busca segmentar y dividir a los diferentes sujetos sociales. Se olvidan que muchas mujeres están recién aprendiendo a construir su lugar social, su espacio de vida, su voz. Se olvidan que están recién verbalizando y junto con ello identificando los límites de la violencia y la agresión. Todo ello porque al parecer vendríamos de vuelta ya de la violencia ejercida en su contra, incluido los femicidios.

En otro sentido, se molestan de la agresividad verbal con que algunas mujeres feministas expresan lo que sienten. Enjuician las groserías, los garabatos que brotan de las bocas de las mujeres para apuntar al abusador como por ejemplo cuando dicen: “ándate a la chucha”, o “paco culiao”, o “puta, maraca, pero nunca paca”. Con ello se olvidan del “proceso de subjetivación”, “del ritmo”, de la intensidad del proceso de liberación de la mujer que lo exterioriza en la construcción de sí en la calle: el espacio social que busca ganar.

No quiero decir con esto que todo deba ser aceptado en términos de trato, de exteriorización de rabias. Pero las mujeres feministas y las mujeres en general deberían ser más conscientes y participativas de estos procesos colocando también sus propios límites, pareceres, opiniones. Sin juicio, simplemente también aprendiendo a intersubjetivar para crecer y madurar en los espacios de organización que las mujeres se han ido dando: sean grupos de toma de conciencia, colectivas, o talleres. Desde dentro de la orgánica y no desde fuera.

Del Hembrismo



Se ha codificado el hembrismo como las feministas anti-hombres. Una derivación del feminismo lésbico. De algún modo podría entenderse como una especie de gueto lésbico-gay. Un proceso que quedaría definido cuando en un espacio social se asumen los comportamientos y las orientaciones sexuales desde un cierre hacia la heterosexualidad. Es decir, el mundo LGBT se cerraría en torno a sus opciones, modos y estilos de vida para buscar instalarse como norma dejando a la heterosexualidad y por cierto a su forma de construcción de familia biparental, fuera de, excluida de.
El hembrismo sería un mundo de mujeres cerrado a los hombres. Cerrado a la familia, a la maternidad como proyecto posible para mujeres.

Sin el ánimo de justificar, hay mucha experiencia de mujeres feministas que puede llevar a este camino. Sea por orientación sexual y construcción de sociabilidad, sea por respuestas a las violencias experimentadas y traumáticas, sea incluso por una cuestión estadística, ya que proporcionalmente hay menos hombres heterosexuales que mujeres, a determinadas edades, y viven en parejas estables.

Durante los años ochenta e inicios de los noventa estos cuestionamientos “entre nosotras” complejizaron nuestras conversaciones. Habían “feministas de cartera” según las brasileñas eran las feministas institucionales, de gobierno, burócratas y similares, estaban las “feministas mal amadas” resentidas hacia la heterosexualidad, “feministas de closet” no asumidas en su lesbianismo, feministas aéreas favorables al consumo y legalización de la marihuana las cuales chocaban con las feministas de cartera por cuestiones de forma, de educación, de cultura, de libertades.

También los niveles de conflictividad tenían que ver con el rango de tolerancia de la heterosexualidad, el espacio de convivencia donde todas las feministas estuvieran, y el lugar de los hombres en esta visión feminista. Y no es que las otras dimensiones que habláramos con anterioridad hubieran desaparecido, a la raza, el género, la clase, la etnia, la generacional, se le sumaban los estilos y modos de vida que comenzaban a explotar, las alianzas y asociatividades políticas, los maridajes construidos para gobernar estas democracias de centro-izquierda.

Sin embargo, cuando surgían diferencias políticas no estábamos hablando de una pulsión tanática de eliminación de la especie de los hombres como lo que estaba en juego. Tampoco era la eliminación de la maternidad en términos absolutos. Se trataba más bien, de la consolidación de un espacio donde esa diversidad de feminismos y mujeres pudiera expresarse y comunicarse. Sobre todo, en un contexto de democracia que se cerraba con dientes y muelas al feminismo lésbico: sus derechos y sus demandas, así como a los gays. Posteriormente también a los transgénero.

En toda esa efervescencia pasaron más de cuarenta años y nuevas generaciones de mujeres urbanas, rurales, profesionales, técnicas, definen proyectos de vida cada día. También la definición de lo “popular” ha cambiado, pero mantiene también su raíz social y de linaje. Su contexto geográfico y su expresión en cada ciudad. Es cierto que vivimos en una sociedad diversa, que ojalá pudiera ofrecer proyectos de realización y desarrollo diferenciales con equidad, justicia distributiva, ecológicamente sustentable. Es cierto que vivimos en una democracia oligárquica que se ha encerrado en la preservación de sus privilegios abusivos. Entonces, teniendo esas dos coordenadas en términos generales, el punto es: ¿Cómo avanzamos?

Las feministas jóvenes



Las mujeres feministas jóvenes tienen la fuerza y la necesidad de continuar con sus procesos de diferenciación y también de afirmación de sus identidades étnicas, indigenistas, de clase, raza, etc. Y claro, las mujeres feministas jóvenes menores de 45 años viven este tiempo del estallido social de una manera diferente a como lo hemos vivido aquellas que vivimos la dictadura e incluso la transición a la democracia. Un primer eje de diferencia cultural se genera precisamente desde esa memoria de ambas experiencias, desde la memoria de la forma como se asumieron aquellos feminismos y como se asumen hoy día.

Las feministas jóvenes están procesando y elaborando su visión política en un contexto histórico donde la democracia y el principio de representación están absolutamente desacreditados y sin conocimiento en términos de experiencia de lo que sea una dictadura. Y por lo tanto los tres poderes clásicos sobre los cuales se funda la república: judicial, parlamento y gobierno son percibidos como burocráticos, corruptos, oligarquizados, cerrados como élite. También, los medios de comunicación tradicionales como formas de trasmisión e información son considerados y evaluados como meros reproductores de datos que favorecen la reproducción de la elite de una democracia oligarquizada. Y con un despliegue o irrupción de las comunicaciones de las redes sociales en los tiempos de la pos verdad y los fake news. 

Es un tiempo de esos liderazgos. Es un tiempo para visibilizar esos rostros y empoderar. Es también un tiempo de integración de experiencias intergeneracionales que también incluyen a la adulta mayor, a esa sabiduría que dan las canas y la calle, o bien a esos procesos de tomas de conciencia de libertades tardías.

En efecto, las mujeres jóvenes empatizan fuertemente con la noción de sororidad feminista: una alianza de hermandad con lealtad y confianza. Pareciera ser que la construyen día a día.  Se refuerzan en las acciones que emprenden con buenos resultados, y evalúan los aspectos que deben modificar o en los cuales han errado. Sueltan y expresan sin tanto silencio o rodeo las violencias o los abusos de que son objeto. Y piden ayuda. Insertas en las redes sociales, comunican lo que sienten sin tanta inhibición. Y exigen lealtad a prueba de horarios.

Sin embargo, esto es un camino para recorrer sobre todo en orden a construir alianzas, pactos, tipos de confianza y amistad cívica. Es decir, a elaborar los contenidos de esas alianzas. También si bien es cierto como bien señala Marcela Lagarde es una forma cómplice de actuar entre mujeres”, también se hace necesario darle contenidos a esa complicidad. Es decir, esa complicidad tiene límites. Y uno de ellos puede ser incluso la visión feminista entendida y considerada como “una propuesta política”.[1] En este sentido, aprender a diferenciar el corto, el mediano y el largo plazo en el feminismo y en la visión política del feminismo. Todo ello, en un horizonte que pondere el desarrollo de colectivas como formas de organización que permitan expandir destrezas y habilidades de sororidad en cuanto: “dimensión ética, política y práctica del feminismo contemporáneo”. (:126 Largarde, M; Aporte para el Debate, Pacto entre Mujeres Sororidad www.celem.org)

Se trata de expandir los valores de cooperación, de trabajo en equipo, de trabajo en redes, de empoderamiento horizontal en un tiempo caracterizado por la división, la fragmentación, el individualismo y el egoísmo. Se trata de ampliar los procesos de subjetivación e intersubjetivación grupal que permitan definir, redefinir construir confianzas en un horizonte donde también experimentamos la impermanencia de las relaciones y los afectos, donde experimentamos los procesos migratorios que como aves nos muestran que volamos de un lugar a otro. 


[1] PACTO ENTRE MUJERES SORORIDAD(*) Marcela Lagarde y de los Rios (**)Publicado en www.celem.org (Coordinadora Española para el lobby europeo de mujeres).

lunes, 30 de diciembre de 2019

A Frozer Flower y The Favourite

Al final de año 2019, 2 films quedan: A Frozen Flower Emisión: 2008 Sur Coreano y el film The Favourite Emisión 2018 británico. El film A Frozen Flower emisión: 2008 Sur Coreano fue dirigido por Yoo Ha y protagonizado por Jo In-sung, Joo Jin-mo y Song Ji-hyo. 

Es cierto que estoy intentando explicar dos films que junte en mi experiencia. 

La película se ubica históricamente durante la dinastía Goryeo y se basa vagamente en el reinado del rey Gongmin de Goryeo (1330–1374), y aunque no está estrictamente sujeta a hechos históricos, es una película biográfica. El Rey (Joo Jin-mo) de Goryeo que está casado con la princesa de la Dinastía Yuan (Song Ji-hyo) necesita para legitimar su trono, generar descendencia, sin embargo, no puede hacerlo porque experimenta un amor y una relación especial por su jefe de seguridad personal (Jo In-sung). El film The Favourite emisión 2018 británica es una película biográfica del 2018, dirigida por Yorgos Lanthimos y escrita por Deborah Davis y Tony McNamara. 

La historia se centra en las maquinaciones políticas durante el reinado de Ana de Gran Bretaña (1707-1714), la última soberana británica de la Casa de los Estuardo. Y también estás maquinaciones se centran en sus relaciones amorosas, con mujeres. Y, los sentimientos que se generan entre las mujeres por acercarse y mantener el beneplácito, favores, de la reina. Con cuatrocientos años de diferencia, lo que ambos films representan o escenifican son la complejidad de la construcción del poder monárquico tanto en Occidente como en Oriente. Cruzado por la historia de la sexualidad pasando por la homosexualidad, el lesbianismo y la heterosexualidad.

 La tensión del uso de la experiencia amorosa, del rol de la mujer, la reproducción, el intercambio sexual en las relaciones de parentesco, en el complejo espacio de la corte palaciega para tejer los hilos del poder, las decisiones, las sucesiones, los lugares y posiciones. Y mantener los privilegios del o la monarca. En lenguaje de Foucault es la microfísica del poder desde la historia biográfica de la sexualidad. Se trata de unas dinámicas de relaciones humanas en la cual la temporalidad está siendo tejida, expresada en un horizonte de construcción, ejercicio y abuso de poder, asociado al placer, a la historia del deseo, al escalamiento y manutención de posiciones de poder sosteniéndose en la sexualidad. 

 Es la historia del cuerpo, del género, de la sexualidad, el poder político, todo entrecruzado y dramáticamente puestos en lucha. Es extraño mirar lo que ocurre en ese ordenamiento de experiencias porque la complejidad del poder monárquico en Occidente tiene su fundamento fuera del mundo, en última instancia en Dios. En cambio, los imperios asiáticos tienen su fundamento principalmente en el Budismo que en última instancia no te remite más que a tu propio camino, en el cual, el otro u otra, no es más que un medio para despuntar la sabiduría, la liberación del karma, la iluminación, etc. 

 Para los occidentales, es más fácil comprender la superioridad del monarca occidental si ha sido educado en el cristianismo, y desde la colonia por la Iglesia: católica, apostólica y romana. O con algunos de sus derivados del protestantismo. Y es más fácil porque el poder del monarca y su sustento está en un Dios que delega poder al soberano. Pero este sustrato comprensivo en el oriente se mezcla con aspectos de la educación y del camino del Dharma, y por lo mismo, también específicamente con las diferentes escuelas, linajes, prácticas del budismo. Inclusive escuelas que forman parte de las tradiciones de dinastías. 

A lo que quiero llegar con esta aclaración es que la forma como se construye la lealtad, la confianza, la obediencia a quienes representan al monarca, o a la monarca puede tener formas y significados diversos, lo cual implicaría que de haber lucha de poder o de existir abuso de poder o cobranza de lealtad, o rompimiento de la misma estamos en territorios de significantes distintos. Es decir, lo que se vulnera en un lugar o en otro lugar, puede depender del paradigma que se tenga en relación con esa construcción: la del o la monarca. Y el lugar que ocupa en la vida de cada quien. (Continuara…)

viernes, 13 de diciembre de 2019

Sórdida Tregua o Ruido Navideño

Sobre la Acusación Constitucional al Presidente Sebastián Piñera


Al cumplirse 54 días del estallido social o Primavera de Chile se votó la acusación constitucional que determinó -con votación en el Senado y la Cámara de Diputados- la responsabilidad política del Ex Ministro del Interior Andrés Chadwick en los hechos que tuvieron como resultado violaciones a los derechos humanos reconocidos no solamente por el Instituto Nacional de Derechos Humanos, sino por Organismos Internacionales. Los resultados de esta votación inhabilita al ex Ministro políticamente durante 5 años para ejercer cargos públicos y de representación popular.



El día 55 del Estallido social, la misma acusación constitucional en términos de contenido se votaba en la cámara de diputados pero esta vez directamente emplazando al presidente Sebastián Piñera. Sin embargo, esta acusación prevista en ley para efectos de destitución de la máxima autoridad cuando los motivos sean poderosos y contundentes en términos de gobernabilidad, o irresponsabilidad, no prosperó ni siquiera como posibilidad a ser discutida. 

En el trámite primero, en el de la aceptación o rechazo de la cuestión previa, es decir, si merece o no ser conversada y discutida en el parlamento la situación o hecho, con el voto de la derecha y los partidos de gobierno que no alcanzan a la mayoría simple sumado 6 votos de diputados del Partido Radical y de la Democracia Cristiana, arguyendo una supuesta defensa, cuidado, protección de la democracia y la república, se decidió su rechazo.


Se sabía que parte de la DC y también Radicales e Independientes no eran favorables a la acusación constitucional en contra de S. Piñera y por lo mismo se sabía que esta no iba a prosperar en la cámara baja. Existía y existe un propósito vox populi que consiste en alargar la cuerda, el chicle y seguirle prestando ropaje al presidente. Ergo, el resultado de la votación no puede ser leído como una victoria política del gobierno, sino más bien como una "sórdida tregua". "Un ruido navideño". Y no debiera sorprender a nadie.


Dicho lo anterior, lo que en verdad debiera preocupar no es que hayan parado o rechazado la cuestión previa y la acusación constitucional al actual Presidente en la cámara, sino el discurso que se usa y se usó para hacer esta defensa, a saber, que: hay que dejarlo terminar su mandato para el cual fue electo porque de eso modo se respeta, se valora la democracia. 

Efectivamente importa este discurso porque es desde ese lugar y posición política que se instala " un ruido del tipo bomba de tiempo" que bailaremos al compás de Un Violador en tu camino de aquí en adelante.

En verdad, ese soporte discursivo de construcción de orden público y de gobernabilidad de la democracia existente es débil para lo que le queda de conducción a este gobierno que son 2 años. Y es débil porque el Presidente así lo ha decidido. No es la ciudadanía la débil, ni la que coloca a la democracia en un estado de debilidad, fragilidad que necesita de protección. Fue y es el presidente y por eso es que se lo acusa.

Más aún, se trata de un soporte discursivo de construcción de orden que se estrella con una voluntad de poder vacua en el ejecutivo. Vacía de comprensión del estallido social, vacía de intención política seria y consistente de cambiar el "estado de cosas" con un liderazgo eficaz.  Y, por esto mismo, es una sórdida y miserable tregua para los parlamentarios que hoy votaron por parar la acusación constitucional, ya que puede con los días volverse en su propia espada de Damoclés.

Sebastián Piñera a 56 días del estallido no se sincera con la ciudadanía de una manera real y concreta. No es honesto, o claramente no entiende lo que lee, ni lo que ve. Sus discursos son incongruentes con los hechos ocurridos y las decisiones de gobierno que toma y ejecuta. Mantiene una ambigüedad al límite de la cordura. Y por lo mismo, el soporte discursivo de defensa de la democracia que se hizo en el parlamento: no es solamente débil desde el punto de vista de la voluntad de poder, de conducción, y de liderazgo propiamente tal, sino además, está cuestionada y en jaque mate en términos de violación de derechos humanos a nivel internacional y nacional.
Dicho lo anterior, preocupa la interpelación que se hace en nombre de la democracia, y preocupa que sea un poder del estado como el parlamento quién lo haga. Apuestan a un presidente débil en todo el sentido de la palabra, profundamente deslegitimado. Y que además no quiere,ni estima, ni desea cambiar.

La seguridad del país y la protección ciudadana queda en manos de un vínculo inexistente entre el gobernante y los gobernados, entre la que sigue siendo la élite de gobierno y la ciudadanía. Y "nos" piden apoyo y comprensión para pasar hacia el próximo año en esta cuerda floja.

En verdad, no sé si puede llamarse irresponsabilidad política profunda, o cuidado de la democracia desde el miedo y los remanentes autoritarios que no dejan ver las ramas en el bosque.

A la luz de la resistente protesta social, y ad portas de cumplirse 2 meses de su continuidad, es atendible que opinólogos del orden hagan una defensa del statu quo anómico, también los partidos políticos de gobierno;  pero los senadores y diputados que tienen representación popular de "oposición" al menos deberían proponer una conversación minimamente decente, satisfactoria y creíble en términos de democracia y de enjuiciamiento hacia el rol que ha tenido este Presidente sobretodo al declararnos una guerra de la cual facticamente aún no sale porque sigue mintiendo a nivel nacional e internacional. 

En otras palabras, no es coherente ni sano que quienes votan a favor de mantener el Presidente en el cargo  se arroguen ser demócratas o sus defensores, protectores, salvadores de la patria, héroes de la república, etc., porque todos los otros, toda la ciudadanía movilizada, aquellos que desean juicio, verdad para los responsables de las violaciones de los derechos humanos, son entonces antidemócratas porque ven al Presidente como el principal responsable. 

El orden social no se construye parapetándose en la memoria del miedo al pasado o al temor a la pérdida de privilegios. Y si es así, sean francos o al menos no hablen, no se justifiquen. La ciudadanía movilizada no tiene porque estar soportando más la agresión psicológica de oír sus discursos invertidos de significados. Son dañinos y lesivos. Más aún después de todo lo sucedido. Un poquito de respeto.

La democracia es fuerte cuando efectivamente sus procedimientos se instalan, se cumplen, y se ponen de relieve. Y no cuando se evitan, se inhiben, se omiten, se ocultan debajo de la alfombra. 

  


miércoles, 27 de noviembre de 2019

Del Informe de Violaciones de los Derechos Humanos en Chile Octubre/Noviembre 2019 de HRW




Lo primero que es necesario destacar es el uso de metodología cualitativa y cuantitativa para construir el informe. Sin embargo, es conveniente precisar el recorte metodológico que ambos datos proporcionaron al resultado final por una parte, y, en los efectos de las conclusiones por otra.

En principio se trata de un informe de 18 páginas de las cuales los dos tercios de ella está orientada a fundamentar las violaciones a los derechos humanos en su profundidad y gravedad, por lo tanto, se concentra en análisis de datos cualitativos.

En efecto, este recorte metodológico puede ser evaluado como datos cuantitativos faltantes claves que pudieran generar vacíos interpretativos en el ordenamiento discursivo de dicho informe, y, específicamente, en relación con el concepto de sistematicidad de las violaciones a los derechos humanos ocurridas en el mismo periodo y que señalara en su momento el Informe de Amnistía Internacional.

Sin embargo, si el objetivo era relevar, reportar y describir el comportamiento de violación a los derechos humanos principalmente de Carabineros de Chile, de manera grave, gravísima: el informe cumple.

Ahora bien, con el objetivo de aclarar las aprehensiones legítimas en cuanto a la metodología usada, lo primero que sería interesante destacar del informe de HRW es que la metodología de entrevista contempla datos cualitativos de solamente dos regiones del país: Santiago y Valparaíso, y que si bien es cierto son las más numerosas en población, dejan fuera de análisis:
-         - Concepción, (segunda más numerosa del país),
-         - Antofagasta, y todas las otras regiones del Norte y del Centro Sur del país.

-      Especialmente las capitales de estas regiones, las cuales también se sumaron a las protestas, estallido social, paralizaciones, y por lo tanto, en las cuales también se han violado “gravemente” los derechos humanos.

Tal cual como lo consigna en la página dos, el informe indica lo siguiente:

“Human Rights Watch entrevistó a más de 70 personas en Santiago y Valparaíso en noviembre. Algunas víctimas fueron heridas por perdigones disparados por escopetas o por el impacto directo de cartuchos de gases lacrimógenos disparados con armas antidisturbios; otras señalaron haber sufrido abusos policiales en las calles o en comisarías. Human Rights Watch también entrevistó a carabineros, algunos de los cuales habían sido heridos por manifestantes, así como también a médicos, abogados, académicos, representantes de la sociedad civil y altas autoridades, incluidos el Presidente de la Corte Suprema de Justicia, el Fiscal Nacional, el Defensor Nacional de la Defensoría Penal Pública, el General Director de Carabineros, y los ministros de Relaciones Exteriores, Interior, Defensa y Justicia”.

En este contexto, es interesante observar que la metodología cualitativa usada indica que el número total de entrevistas fue de 70 personas. Y, no todas estas personas fueron necesariamente personas vulneradas en sus derechos, sino que muchos de ellos o ellas, fueron funcionarios de rango y defensa del propio gobierno puesto en cuestión.

Se agrega a lo anterior, la propia especificidad de los datos de la metodología cualitativa la cual por cierto busca información que permita profundizar y relevar ciertos aspectos de los hechos ocurridos que los datos cuantitativos no consiguen ver, revisar, analizar ni comprender.

En este sentido, el informe es coherente con el objetivo del cual busca dar cuenta: la gravedad de los hechos. Pero al dejar fuera a las regiones, y concentrándose en los datos cualitativos, no les posible emitir un juicio que aborde la cuestión de la planificación, la intencionalidad, la sistematicidad ni la responsabilidad política, de gestión y de mando.

Es concreto, la parte fundamental que busca relevar se refuerza con fotografías, información biográfica, y datos de los entrevistados/as vulnerados/as en sus derechos, torturados/as y violentados en su humanidad. El dato cualitativo cumple su función, en las aproximadamente 12 páginas del total de 18 del informe, pero no reemplaza al dato cuantitativo faltante.

En relación con la metodología y uso de datos cuantitativos, el informe señala que los usó y fueron recaudados de diferentes entidades públicas:

1.- Los establecimientos Médicos dependientes del Ministerio de Salud proporcionaron la siguiente información

a.- “Los servicios de urgencias médicas del país atendieron a 11.564 personas heridas relacionadas a las manifestaciones entre el 18 de octubre y el 22 de noviembre” (…). De estas, más de 1.100 presentaban lesiones moderadas o graves. De la propia Institución de Carabineros: “El 21 de noviembre, la Dirección General de Carabineros indicó que más de 1.896 agentes resultaron heridos entre el 18 de octubre y el 20 de noviembre, y que cerca de 127 de estos presentaban lesiones graves.”

b.- Desde el Ministerio de Salud, se obtienen los siguientes datos:
“Entre las heridas más graves se incluyen las lesiones oculares. En el Hospital Del Salvador, donde se ha atendido a la gran mayoría de los heridos, al 19 de noviembre el 77 % de las lesiones oculares habían sido causadas por perdigones. La segunda causa más frecuente fueron impactos de cartuchos de gases lacrimógenos”.

2.- De la propia Fiscalía como instancia del Poder Judicial del Estado:

a.- “La Fiscalía Nacional está investigando 26 muertes. Entre ellas está el caso de un manifestante que murió después de presuntamente recibir una golpiza de carabineros en la calle, tres personas que habrían recibido disparos letales con armas de fuego por militares y una persona que fue atropellada por un vehículo de Infantería de Marina, según información de la Fiscalía Nacional”.

b.- “La Fiscalía Nacional también está investigando la muerte de dos hombres bajo custodia de carabineros, que actualmente se consideran suicidios. Y datos o información de hechos ocurridos en el periodo investigado frente a los cuales no hay aún claridad: “al menos otras 18 personas que murieron en incendios durante los saqueos, fueron atropelladas por vehículos particulares durante las manifestaciones, o murieron por otras causas sin que haya pruebas, hasta el momento, de que estuvieran implicados agentes del Estado”.

3.- Del Instituto Nacional de Derechos Humanos INDH:

a.- “Hay 442 querellas presentadas por el INDH en representación de víctimas de abusos, 341 se refieren a señalamientos de torturas y trato inhumano, y 74 a denuncias de abusos sexuales”.

b.- “Desde el 18 de octubre, al menos 1.015 personas resultaron heridas por impacto de perdigones disparados por carabineros en el contexto de las protestas contra el gobierno. Según el INDH, estas heridas afectaron tanto la parte superior como inferior del cuerpo”.

c.- Según consta en la documentación del INDH, al menos 6.972 personas fueron detenidas formalmente en comisarías en el contexto de las manifestaciones entre el 17 de octubre y el 21 de noviembre.

5.- Finalmente, según datos oficiales proporcionados a Human Rights Watch, por la Defensoría de la Niñez, la Defensoría Pública, Clínicas Jurídicas, sin consignar la especificidad de la institución se señala:

 “los carabineros detuvieron a más de 15.000 personas entre el 18 de octubre y el 19 de noviembre, y “retuvieron” a otras 2.000 por incumplir el toque de queda durante el estado de emergencia”.

En este sentido, la información cuantitativa usada es válida. Sin embargo, la primera objeción que se puede hacer es la ya indicada en diferentes medios de comunicación:


Por una parte, hay una cantidad de hechos que no fueron ni están siendo denunciados porque la burocratización del proceso implica la participación de la misma institución cuestionada, sea carabineros, militares, marinos, o policías de investigación. Esto significa que cada día siguen aconteciendo: formas de abuso sexual, formas de tortura como golpes, o detenciones ilegales por hora, que no son denunciadas porque la constatación ante un servicio de público de salud requiere de una tramitación del proceso que a las víctimas se les hace insoportable e insostenible.

Y, por otra parte, hay servicios de prestación de salud primaria como la Cruz Roja, o de enfermería que no necesariamente son consignados por quienes las han padecido, y que son atendidos en el mismo lugar donde ocurre el hecho de violencia por tratarse de heridas leves. O bien, son los profesionales y técnicos de la salud que son llamados a realizar atención domiciliaria “solidaria” como es el caso por ejemplo de lo ocurrido en poblaciones como Lo Hermida en Santiago.

En síntesis, a lo que se quiere apuntar es que esta información paralela no fue registrada ni considerada en este Informe, como tampoco por Amnistía Internacional. Y la ausencia de esta información es relevante porque ella considera la desafección de la ciudadanía que protesta con las instituciones que nos gobiernan y encargadas de velar por la Justicia, por la protección y el orden público como es el caso de: Carabineros, Policía de Investigación, Militares, Navales, y el Poder Judicial.

Esta desafección describe la desconfianza ciudadana acerca del ejercicio de la profesión y de la moral de las instituciones anteriormente señaladas en aumento. Lo cual puede llevar a la conclusión que: todas las reformas y sugerencias propuestas por el informe de HRW para las instituciones, se asientan en un estado de ánimo desgastado en credibilidad.

Solo como datos anexos, y relativos con exclusividad a las fuerzas armadas: militares y carabineros, se adjuntan diversas noticias, de diferentes medios de comunicación del amplio espectro político del país que dan cuentan del proceso de descomposición en el cual se encuentran al momento de las protestas. Y que por cierto ponen en entredicho, ante la ciudadanía, la construcción de la verdad de sus opiniones y juicios de verdad.







viernes, 15 de noviembre de 2019

Del Estallido Social: A un Mes



Chile: la Hoja en Blanco de la Constituyente está ensangrentada.

Desafiada a entrar a un espacio de conversación sobre el proceso constituyente como funcionaria de un municipio, como profesora, investigadora, como ciudadana, como feminista medio-ambientalista y como militante de un partido político (PS) es tan simple y claro: no estoy en silencio, ni puedo seguir en silencio. Tengo derecho a dar mi opinión y aportar con mis experiencias, mis habilidades. Además necesito expresar e intercambiar ideas. Deliberar con los otras/otros/otres. Más aún si es nuevo desde el punto de vista del aprendizaje para mí. (Seré etnográfica si es necesario).

Estar frente a una hoja en blanco es la petición de entrar sin memoria, y en honor a la verdad no entro de este modo a escribir esta nueva etapa de la historia de Chile.

Entro a esta nueva etapa con la memoria de los hechos de violencia ocurridos durante este mes de estallido social. Y la historia de violencias de un sistema de privilegios sociales, culturales y simbólicos.

Y desde este lugar de mi cuerpo, desde mi corazón, toda mi memoria me dice que Sebastián Piñera debe pagar por todos sus delitos: financieros del pasado y, de responsabilidad política por la violación a los derechos humanos ahora. 

Siento que al igual que Chadwick, y la Institución de Carabineros perdieron credibilidad en la población. Al menos de una gran parte de ella. Y ahora hubo muertos, violaciones, torturas, apremios ilegítimos hacia la ciudadanía. El hecho que Piñera se cruzara de manos ante el incremento de la violencia específica de cercenamiento de ojos con balines es una prueba certera, la evidencia de violaciones sexuales es terrible para la causa de las mujeres, LGBT en general.

Piñera va a tener esos movimientos en la calle de aquí a que termine su periodo. No la tiene fácil. Tendrá además en la calle a todo el Movimiento Unidad Social haciendo seguimiento de las AFP, del TPP, del proceso constituyente, de la Salud, del presupuesto del próximo año, etc.

Sin ser majadera y sobre todo en los próximos días -en que se llevarán a cabo las investigaciones por los diferentes órganos de la justicia y que se llevaran ante los tribunales, la ciudadanía irá sabiendo de los diferentes modos de coerción ilegítima que Piñera ha llevado adelante durante este mes. Incluida las cadenas nacionales a las cuales desde el inicio, nos sometió a un estado psicológico estresante al declarar "estado de guerra". 

Se mostrarán tanto los resultados de quienes son responsables de los saqueos, como de los hechos de protestas. Y tendremos que construir un criterio de sanción de lo justo e injusto. Tendremos que hacernos la pregunta por los privilegios y/o  los abusos a los cuales hemos sido inducidos.

Frente a la nueva conciencia naciente, Piñera no tendrá sustentabilidad comunicacional. 

Mientras la ciudadanía tendrá que enfrentarse a sus propios hábitos y patrones de consumo desde el punto de vista medioambiental, ecológico. Tendrá (tendremos) que enfrentarnos a las preguntas sobre la participación de los narcos en los hechos. De la policía, de los carabineros, de los militares. Y tal vez de los jóvenes vulnerados en sus derechos por historia de vida. 

Seguirnos enfrentando a: La desigualdad de cuna que le llaman.

RENUNCIA PIÑERA


El rostro de Piñera será puesto en cuestión y contrastado todo este tiempo a través de los medios de comunicación y las redes. Éticamente y en términos de gobernabilidad. Él supo lo que estaba pasando. Por estos días renunció el encargado de la ANI. Quedaron pendientes renuncias del Instituto Médico Legal. Todas las historias de inteligencia saldrán a la luz. Y también las investigaciones sobre el efecto en la ciudadanía de las diferentes armas disuasivas. ¿que se hará con eso?

También saldrán las evaluaciones de intendentes, gobernadores que no trabajaron estos días en coordinación con carabineros, los dejaron actuar sin dar la cara política. El caso más evidente ocurrió en Talca donde el conflicto con bomberos fue evidente. Pero en Copiapó, Antofagasta, Concepción, Osorno, Santiago fue evidente.

En ese contexto, Piñera y su gobierno cada día se irán vistiendo de una historia poco creíble y no confiable. Ya están en eso. Pero, es como caer en un pozo sin profundidad. Y como hay votaciones el próximo año pocos querrán estar cerca de él. O tal vez, los últimos duros de matar. Y algunos aliados que hace tiempo se bañan en las aguas financieras de su mercado.  

Más aún, incluso el proceso constituyente no será su mérito. Si es que avanza, quienes buscarán lavarse la cara serán: el poder de la justicia y el poder del parlamento. Ya que todos están en jaque. 

A través del proceso de la constituyente, al menos el parlamento, y también los partidos buscaran su sobrevivencia y su reivindicación. Así como también a través de la agenda social.


El poder de la Justicia, tendrá su oportunidad por el tratamiento que se le dé a los casos de violación a los derechos humanos. 


Ambos poderes, estarán de aquí al próximo año en el banquillo de los acusados en busca de su dignidad, a diario. 

Por lo mismo, Piñera en este contexto, no la tendrá fácil. La clase política no la tiene fácil tampoco. Ni siquiera los medios de comunicación la tienen fácil. Pero tendrán al menos tendrán su oportunidad de transparencia y de construcción del proceso. En cambio Piñera no la tendrá y cada día continuara siendo un factor de acumulación de rabia, malestar, y deseos de justicia. Por eso, la estrategia comunicacional que use para re-inventarse cada día mientras se sostenga la petición de renuncia durante los dos años que le quedan como gobernante, no deja de ser una interrogante. 

La estrella de ocho puntas del lucero de la mañana será su tribunal instalada en la Plaza de la Dignidad. Y en todas las plazas de las comunas de Chile.

De hecho, la renuncia de Piñera como demanda social ya está instalada. Algunos buscarán hacer la defensa de su permanencia. Y como en nuestra pobre constitución no tenemos la forma del impeachment (proceso de destitución), estaremos obligados hacernos el estómago para escucharlo dar esos discursos en que no dice nada de nada con guinda de torta incluida.

LA HOJA EN BLANCO QUE ESCRIBE UNA REPRESENTACIÓN ESQUIVA Y DESCONFIADA POR ABUSO REITERADO

La clase política privilegiada sabe que ha sido electa por un electorado pequeño, del total existente. En torno al 45%. Saben que esto es una crisis del principio de representatividad que funda la democracia formal. Y seguirán dando respingos de nariz para no reconocer del todo este hecho porque de sincerarse deberían renunciar todos, y claro, también alguien y algo tienen que permanecer hasta que el nuevo orden sea construido.

En la contra-parte quienes se dan cuenta de esto, los historiadores, los cientistas sociales, los sociólogos, los movimientos sociales lo seguirán denunciando -en un empate de fuerzas-  hasta que sea sancionado en Abril con el plebiscito. Se zanjará si queremos o no Nueva Constitución y si queremos o no Convención Constituyente. Por lo tanto hasta ese tiempo, tiene sobrevida.

Mientras tanto, la discusión de la agenda social y la agenda constitucional para generar las condiciones en el parlamento para llevar adelante el plebiscito no se detendrán. Tampoco las demandas en torno a la agenda social. 

Esto es, seguiremos escuchando un ruido de fondo RENUNCIA PIÑERA. 

La llamada agenda social está llena de injusticias de letra chica y descontentos por definir.  

Este será un continuará durante todo el mes de noviembre ya que tendrá que verse el presupuesto de la nación hasta el 30 de este mes. Y en estas discusiones, en el parlamento saldrá todo lo concerniente a las demandas cortas antes que se cambie la constitución. Esto también marcará las demandas de la calle tanto de los funcionarios públicos, de los municipios, en salud, educación, afp y suma y sigue.

Por eso mismo mantener la cautela acerca del curso de los hechos es recomendable. Aunque el aumento de la participación va a tener a todos los actores bajo el escrutinio público. Piñera no podrá salirse de madre. Y si se sale de una, será para ir a declarar por responsabilidades en las violaciones a los derechos humanos ante tribunales chilenos o internacionales. De hecho, este gobierno a nivel internacional ya está marcado. Y eso es un daño irreparable. A nivel internacional, durante estos días la única persona que lo llamó fue Trump. Y en este momento, este señor enfrenta un impeachment en Estados Unidos.

Así las cosas, ni la Cadem logrará salir del descrédito de los carteles que dirán: RENUNCIA PIÑERA

En verdad, a veces soy impaciente y amar la democracia también tendrá que ser un aprendizaje de amar la incertidumbre, aprender a morar en la impermanencia.

Chile despertó. Al menos así se canta en la calle.  Y en Chile también se viola, se tortura y se mata.