La Trazabilidad del Virus y sus Protocolos
A estas alturas de la pandemia
y de la situación planetaria, en el contexto de la galaxia, el estado de la
globalización no se discute.
Existe una globalización en
las redes sociales que viaja en la búsqueda de algoritmos para imponer
conversaciones polarizadas, noticias falsas, trucos conversacionales. Modelos o
patrones de razonamiento.
Y, también existe otra
globalización que se descompone al ritmo de las diferencias y los nacionalismos
emergentes. Identidades pulverizadas, procesos de subjetivación que caminan y
gravitan desde el campo a la ciudad, sobre todo desde la ciudad hacia otras
ciudades
En efecto, a nivel internacional,
es imposible no considerar el contexto polarizado China – Estados Unidos. El
rol de Rusia y los países europeos, Canadá y América Latina en general en
términos de su posicionamiento.
Es cierto que, junto a lo
anterior, también hay una búsqueda de autenticidad, una sincera voluntad de
generar cambios, de asumir las transformaciones, los saltos cuánticos y
cualitativos en nuestra vida social que van a ocurrir y están ocurriendo desde
febrero en Europa y desde inicios de marzo en adelante.
Y es cierto también que hay
una interrogante acerca de cómo la ciudadanía de cada país y del mundo en
general, encauzaran, revisaran y ponderaran estas dimensiones.
Si como dicen muchos, el virus
vino para quedarse; es inevitable hablar, conversar, reflexionar sobre, por
ejemplo de:
La
Internacionalización de la Vida Social
1.-Imaginen que Estados Unidos
elige un presidente de aquí a menos de un mes, e imaginen que, en ciertas
ciudades, han salido milicias a la calle metiendo miedos pandémicos para que lo
gente no vaya a votar. Sobre todo, a los adultos y ancianos.
Imaginen que hasta la semana
pasada Trump no había zanjado en su mente quehacer en caso de tener que
anunciar su derrota electoral.
Es decir, a menos de un mes,
no está pensando ni se le pasa por la mente que en breve podría dejar la Casa
Blanca.
Es muy delirante eso porque
significa que no aceptará lo que diga los electores.
Y mientras, las redes sociales
están absolutamente cuestionadas en términos de su intervención en el proceso y
en su rol en esta campaña.
Se ha llegado incluso a poner
en cuestión la democracia en este clima electoral y en el clima previo de
crisis del estado policial.
Si viene es hay un silencio internacional debido a la campaña
electoral, es evidente que hay un nivel de conflictividad galopante que se
acentuará.
2.- Imaginen que Europa está
viviendo variados contrastes respecto al control de todas las variables
mencionadas con anterioridad. Alemania, España, Italia, Francia han ido
construyendo un camino en relación con la pandemia y en relación con la
política de Trump y China. Entre tanto, hay países más pequeños que muestran
niveles de regulación y control notables.
3.- Visualicen Canadá y México
si se considera la vecindad de Estados Unidos hacia el norte y hacia el sur. No
son necesariamente favorables a la conducción de Trump. Entonces se puede
imaginar que tendremos 4 años más de polarización si se autoproclama ganador de
las elecciones en noviembre.
4.- Sudamérica mantiene en
tensión a Brasil con un presidente que no consigue mostrar cifras de apoyo en
relación con el control de la pandemia ni tampoco en relación con su liderazgo
favorable desde su ubicación geográfica a Trump. Esto es importante para la
región en general debido a su tamaño, a la cantidad de población y a la
situación de sus fronteras. Tiene frontera con Venezuela, Perú, dos Guyanas, Surinam,
Argentina, Paraguay, Bolivia, Uruguay. Además, concentra todo el manejo y
control de la amazonia en un momento complejo ecológico y medioambiental para
el planeta.
Argentina busca mostrar una
forma de salida a la pandemia y una forma de re-ordenarse financieramente. Y en
Chile, el Plebiscito de Octubre mostrará al mundo una nueva forma política de
dirimir conflictos en democracia y sobre la democracia.
En general, en muchos países,
todos los conflictos políticos han quedado relegados por la situación generada
por el virus. Y a la espera de un reordenamiento que no termina de asentarse.
La
Internacionalización de la Vida del Domicilio
Si como dicen muchos, el virus
vino para quedarse; es inevitable hablar, conversar, reflexionar sobre, por
ejemplo,
1.- las cadenas de farmacias, los
laboratorios y sus intereses comerciales.
Lo que sea la salud cobra aquí
muchas áreas de preguntas y dudas. Por una parte, en términos del desarrollo
científico y tecnológico, está la cuestión de la generación, construcción,
divulgación de información sobre el virus SAR 2 code 19. Y de ahí, hasta garantizar
la sobrevivencia del capitalismo, o de cómo se re-organizar el capitalismo
global pos pandemia a través de la implementación del salvataje vacunas,
configuran un rango de experiencias humanas que no terminan de tener un orden.
Mientras, por cierto, otras
formas de ponderar la productividad, es decir el trabajo, la fuerza de trabajo,
la especialización, la recuperación de los ritmos laborales entran a la
conversación.
Los ritmos de las ciudades y
las metrópolis sucumbieron. Y es probable que como resultado determinados grupos
urbanos citadinos busquen cambiar sus entornos de reproducción de la vida
social.
2.- El cambio en la forma de
producir trabajo, la pérdida de empleos, las normas y leyes que rigen y regirán
la vida productiva en tiempos de teletrabajo, enfermedades derivadas del
teletrabajo, etc.
Desde antes de la pandemia, se
sabía que los procesos de automación tendrían un efecto sobre la pérdida de
empleos. Lo que no se sabía es que surgirían nuevos empleos a partir de las
nuevas formas de organizar la sobrevivencia, el confinamiento, la reclusión
temporal.
Ya desde antes de la pandemia
se hablaba de perdida de empleabilidad humana por sustitución de máquinas. Sin
embargo, en contexto de pandemia al parecer se generó un descentramiento de
esta cuestión. Se familiariza, o se busca un domicilio a un cierto tipo de
trabajo. Otros tipos de trabajo están en vías de extinción, otros desaparecieron
completamente, y otros surgirán como nuevos emprendimientos.
Se vienen nuevas formas de
dominación capital-trabajo, nuevas demandas sociales laborales producto del
control y la regulación del trabajo-hecho-en-casa, etc.
3.- El ámbito financiero y
económico, el rol de la internet para las operaciones de venta, pagos y
prestación de servicios ha sido notable. Incluido la introducción de la
robótica de alta sofisticación tecnológica en el ámbito de los negocios.
El impacto de la operatividad
de las empresas, las financieras, los bancos para regular la vida comercial
entre países y al interior de cada país ha sido un proceso de activación
evidente. Y, por cierto, como se encamina y se le hace seguimiento a todo ello,
merece atención. Y regulación.
Lo que ocurre en esta
dimensión con la ciudadanía es muy interesante de evaluar y medir. Aún no se
puede ponderar la distancia y la sociabilidad que se ha construido entre las
personas y sus referentes maquínicos empresariales y financieros a través de
las plataformas comerciales en internet y la iniciación de los robots
telefónicos.
Se estima que cada vez
existirá más distancia entre los ciudadanos que acceden a redes, a programas de
intercambio de información por internet, a plataformas de negocios y los y las
ciudadanas que no conocen los computadores, o analfabetos digitales.
4.- La función de las comunicaciones,
la circulación de información a través de las redes y medios digitales sea
políticos, de salud, en la pandemia tampoco es un detalle menor.
Lo que es verdad es que la
ciudadanía del planeta ya no sabe en que creer, en quien confiar, en quien
confidenciarse. Tal vez, la calle, el barrio, los negocios pequeños en las
esquinas de cada cuadra, las relaciones entre vecinos resurjan y recuperen una
vitalidad pérdida.
5.- Las formas y procesos
educativos cambiaron y cambiarán el rumbo de los aprendizajes que harán y
haremos todos los seres humanos, en todas las edades.
El manejo de los celulares,
los tablets, los computadores aumentaran y aumentaron su importancia acercando
a los diferentes sectores urbanos, y separaron a los sectores rurales alejados
de las grandes torres transmisoras de internet.
6.- La dimensión de género que
ha tenido, tiene y tendrá la pandemia.
Específicamente esto se
refiere al modo como las mujeres se insertan en estos procesos de organización
de la vida familiar y del trabajo. Se refiere, al modo como la organización de
la vida doméstica durante este tiempo de confinamiento y reclusión ha
modificado la vida de las mujeres de todas las edades, incluso, con el consecuente
aumento de las violencias ejercidas en su contra.
7.- Y finalmente está también
la experiencia de la reclusión, el confinamiento, la presencia del virus en términos
de nuestras conversaciones y en la organización de la vida cotidiana. Estamos hablando
de nuestros afectos, de las formas de expresarlos, hasta las distancias y
proximidades sociales de los espacios de trabajo.
Es muy extraño y complejo lo
que todas las variables anteriores hacen del sujeto confinado y del actor
social de esa experiencia. Incluso afecta el cómo se experimenta, procesa, distribuye,
y fluye la información.
A estas alturas, no sabe en
que creer y en que se sostienen la credibilidad, la fe pública, la confianza y
la confidencia. Por cierto, han sufrido en estos tiempos o al menos
reconozcamos que han sido alteradas.
Es en el contexto de reflexión
e intimidad, que la palabra “protocolo” comienza a cobrar un sentido y
una presencia inesperada en nuestras conversaciones y acuerdos.
En la actualidad y de aquí en
adelante esta noción junto a la de trazabilidad comenzará a cobrar relevancia
para la ciudadanía que busca definir criterios de proximidad y distancia
social. Incluso, para los procesos de subjetivación que buscan definir
credibilidad y confianza, ética ciudadana en relación con lo que las
instituciones, el Estado y los propios gobiernos hagan, ejecuten, vehiculen en
términos de políticas públicas.
A nivel de cada ser humano, el
protocolo son la serie de pasos que deberá cumplir tanto para salir al
mundo como para dejar que otros se acerquen a su mundo y/o entorno. El conjunto
de procedimientos que cada quien deberá internalizar y proyectar en la
organización de su vida cotidiana y familiar de contactos en términos de
cercanía y lejanía social considerando su lugar de descanso, su domicilio, la
calle, la vereda, el lugar de trabajo, los espacios de comprar, etc.
En un cierto sentido, el
protocolo define los niveles de confianza, de intimidad, de confidencialidad
que cada ser humano buscara definir a partir de la experiencia de vivir en un
estado de pandemia.
La trazabilidad si bien
es cierto busca medir y hacer el seguimiento de la posibilidad de contacto con
el virus, es decir, busca identificar la secuencia del contacto, o de la exposición.
Por otra parte, unida al protocolo, es la elaboración del miedo a la
exposición del virus de parte de cada ser humano o persona.
Es decir, es la consciencia, o
el “darse cuenta” en su revisión de fuga de la protección. Por eso, es por una
parte miedo y por otra elaboración y procesamiento de seguridad y protección.
Casi por ensayo y error.
De cualquier modo, protocolo
y trazabilidad son las palabras de orden para estos tiempos. Cada quién
dimensionara en su fuero interno la secuencia de acciones de proximidad y
distancia que ambas conjugan en la búsqueda de un ordenamiento social.



