jueves, 29 de agosto de 2019

Amazonia en llamas



En los Ojos de Sebastián Piñera


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Las pretensiones del Gobierno de Bolsonaro se han constituido en un problema riesgoso y de difícil gestión y manejo para Sebastián Piñera por varios motivos.

- Es complejo porque el actual presidente de Chile tiene una visión de la vida muy similar a la del actual presidente Bolsonaro aunque no está acostumbrado hacerla evidente.

- Es riesgoso porque no conoce las particularidades de la legislación brasileña, no tiene conocimiento de manejo de conflictos de ciudadanía en países fronteras, y no tiene experiencia en manejo de conflictos en países poderosos como Brasil con más de 200 millones de habitantes. Los nueve estados que están en este conflicto suman 3 veces la población de Chile y/o más. Y, con excepción de Acre, tal vez, cada uno de esos gobernadores, tiene más poder político, votos y manejo de finanzas que el Presidente Piñera en todo Chile.

- Es riesgoso porque puede resultar ser que para el G7 sea ¨la carne de cañón”, o puede ser que le pusieron el “zapato chino”, para que resuelva una situación que involucra a más de un presidente, más de un país, es decir, un problema que involucra a: Trump,  Bolsonaro, al presidente de Colombia, sus actuales aliados políticos, a Venezuela, Bolivia,  Francia que no lo son. Es decir, un problema global frente al cual pueda no tener dedos para ese piano.

En efecto, tal como se visualiza en la fotografía, los países que comparten fronteras con Brasil en la Amazonia son: las Guayanas inglesa y francesa más Venezuela, Surinam, Colombia, Perú, Bolivia y Paraguay, Argentina y Uruguay. Dicho sea de paso: los únicos dos países del cono sur que no tienen frontera con Brasil son: Chile y Ecuador. Y, en relación con los problemas de la Amazonia como es el caso, no cuentan Paraguay, Argentina, ni Uruguay ya que la constitución brasileña solo contempla los 9 estados anteriormente definidos.

De esto se puede desprender que fue tal vez por esta condición geográfica de no tener frontera con Brasil, que el presidente de Chile fue elegido para apagar incendios por el G7 y empoderado por el presidente Macron.

El Escenario del Problema

La Amazonia Legal en Brasil de acuerdo a la constitución está conformada por nueve estados de un total de 26 que conforman el estado de federado: Acre, (1) Amazonas (2), Roraima (3), Rondonia (4), Pará (5), Amapá (6), Maranhao (7)  Matto Grosso (8), Tocantins, (9) que se consideran parte de la cuenca amazónica, y aunque no se consideran a Matto Grosso Sul (10), ni Piauí (11) también deberían ser incluidos. Es decir, un tercio del Brasil es Amazónico mayoritariamente norte y nordeste del país.

En la actualidad está gobernada por políticos no necesariamente de oposición al gobierno de Jair Bolsonaro, pero tampoco desean ser su base de apoyo. Es decir no están disponibles para hacer lo que el presidente les sugiera, ni unirse a los ruralista de corte fascista cuyo plan era y sigue siendo a nivel de gobierno: aliarse con Trump para traer empresarios e inversiones de crecimiento capitalista, en el intertanto generar internamente: un ejército armado rural que defienda este proyecto,  asociado a la devastación de la tierra amazónica y de la población indígena considerada no moderna, incivilizada y bárbara, entorpecedora del desarrollo. Conforme a las promesas de campaña del actual presidente, la modernización del Brasil requiere de su eliminación porque son un impedimento al crecimiento.

En este contexto, los gobernadores que debieron concurrir a la reunión con Bolsonaro para dirimir la política que el Presidente quería implementar pos incendios y reunión del G7 son los siguientes:

1.- Gladson de Lima Cameli Gobernador de Acre viene del PFL (derecha liberal) hoy sobrevive afiliado al PP Partido Progresista. Proclive al oficialismo. Tiene frontera con Perú y Colombia. No le sirvió a Bolsonero para sus intereses de propagar sus ideas en relación con Venezuela, no fue usado por Itamarati para la operación de inmigración en las fronteras y a las cuales Piñera aportó en Cucuta. Ergo, no es de su confianza política. Por lo tanto, solamente le puede servir al actual gobierno como voto de apoyo para algún tipo de acuerdo de uso de fondos que estima la ley y la constitución, o para oponerse a recibir recursos de cooperación internacional.

2.- Wilson Miranda Lima, conocido como Wilson Lima, gobernador de Amazona es un periodista y político brasileño con base electoral en el Estado del Amazonas y afiliado al Partido Social Cristiano, un centro volátil en términos de apoyo al gobierno. El estado que representa tiene frontera con Colombia y Venezuela. Podría haber sido escogido por Bolsonaro para la operación de inmigración, sin embargo, al parecer ya en ese momento no fue clasificable como de su confianza política en términos de adhesión a su visión del rol de las fronteras en la operación Guaidó. Esto significa entonces, que no necesariamente va apoyar al actual gobierno, y que su propia gobernabilidad estadual queda a merced de los apoyos financieros que consigan los gobernadores aliados. Esto es, se va aliar con el grupo de estados que le ofrezcan mayor ayuda en términos de cooperación internacional o del fondo BNDS.

3.- Antonio Denarium, gobernador de Roraima del Partido Social Liberal, partido oficialista que sustenta a Bolsonaro. Defiende a los ruralista, hacendados, terratenientes, que están por la defensa de los territorios a través del uso militar y de las armas, rechaza la demarcación indígena y sus derechos constitucionales. Tiene la confianza de Bolsonaro como quedó demostrado para el ejercicio en Cucuta Colombia, y Pacaraima en Rondonia en contra de Venezuela y el gobierno de Maduro. Es uno de los estados más pobres de Brasil.

4.- Coronel Marcos Rocha del Partido Social Liberal (PSL) Gobernador de Rondonia. Oficialista. Es el gobernador más complicado políticamente porque siendo oficialista y por lo tanto defensor del gobierno de las tres B: la bala para defender el espacio rural, el cultivo del bode (ganado, vacuno, etc); es un estado que tiene frontera con Bolivia, país que no se ajusta a los criterios ni visión política de Bolsonaro. Sin embargo, no está en condiciones de generar una base de apoyo a las políticas expansionistas de corte derechista, conservadoras en lo moral, y armentistas, anti raciales.
  
5.- Gobernador del Estado de Pará, Helder Barbalho (MDB) Partido que proviene del PMDB histórico, pero en la actualidad con una defensa democrática volátil. No apoyan necesariamente a Bolsonaro. Tiene frontera con Suriname y la Guyana. Por lo tanto, tiene necesidad de negociar y consensuar políticas de tránsito entre los pueblos indígenas que pueblan y se sienten parte “sin fronteras” de ambos territorios/países. En este sentido, la política oficial declarada por el actual gobierno no lo ayuda en su estado. Sin embargo, como es estado/frontera, no está en condiciones de hacer exigencias ni de demandar una posición de cooperación del presidente.

6.- Antônio Waldez Góes da Silva gobernador de Amapá se dice que es social demócrata y en la actualidad conforma el Partido Democrático Laborista (PDT) es de izquierda con Representación en la Internacional Socialista. Son los sobrevivientes de la izquierda de Brizola Y podría decirse que es opositor a los ideales y valores que defiende Bolsonaro en relación con el tratamiento de la Amazonia. Este gobernador es el único que tiene frontera con la Guyana Francesa, y de acuerdo a la ley de su estado, si bien es federado y unido al Brasil en el sentido de respeto a la soberanía, puede iniciar relaciones de cooperación con Francia. Por lo tanto, no era el indicado para hacer el discurso representativo de la oposición a la política ruralista del actual presidente.

7.- Flavio Dino Gobernador de Maranhao afiliado al P.C. B Partido Comunista Brasileño. Claramente de Oposición y fue quién en la reunión con el presidente hizo el discurso más claro y representativo llamando a la defensa de la constitución brasileña que es una de las más avanzada en lo que respecta al respeto de los derechos de los pueblos amazónicos y a la demarcación de sus tierras, a la cooperación con los países que forman parte de la Cuenca y fronterizos al Brasil, al respeto a las leyes vigentes en relación con el fondo Amazonia de BNDES dinero existente para estos estados, y al derecho que tienen los gobernadores, manteniendo la soberanía, a tomar las medidas que estimen necesarias para preservar la tierra. No tiene frontera con ningún país y al parecer por eso mismo, fue escogido para hacer la propuesta más representativa de la “oposición” a la política de los incendios gatillada por los discursos del actual gobernante.

8.- Mauro Mendes Ferreira Gobernador de Matto Grosso viene del PSB Partido Socialista Brasileño y hoy está en el DEM. Ex PMDB. En ningún caso es oficialista, pero tampoco es oposición. En términos de postura política es más cercano a la oposición al actual gobierno. Y claramente no debiera defender un gobierno que desea anular la demarcación de tierra indígena, maltrata al Norte/Nordeste y desea armar a los ruralistas. Tiene frontera con Venezuela y buena parte de Colombia por este motivo explica el hecho que Bolsonaro hubiese escogido Roraima y no Matto Grosso para hacer el levantamiento pro Guaidó.

9.- Mauro Carlesse,  Afiliado a los Demócratas (DEM) ex PMDB, actual gobernador del estado do Tocantins. Políticamente su postura es igual a la del gobernador de Matto Grosso. Es un estado que tiene frontera con Bolivia, con la cual pueden convivir en términos de democracia en buenos términos.

Todos los gobernadores, por cierto, los de estos estados, necesitan recursos financieros para desarrollo, pero la mayoría tal cual se puede observar por su perfil, no son proclives al formato que Bolsonaro quiere imprimirle a este desarrollo. Por lo mismo, después de la reunión, al presidente Bolsonaro no le quedó otro remedio que cambiarle el tono a su discurso y aceptar la cooperación, liberarlos para reunirse con los países fronteras, los cuales incluyen indirectamente a Francia a través de la Guyana, a Venezuela, a Bolivia, todos países que no son bien vistos por los actuales Ministros de Itamarati, ni del Medio Ambiente y aceptar el trabajo de la Organizaciones No Gubernamentales las cuales también fueron defendidas en su gestión, trabajo e inserción en la Amazonia.

Solamente dos de los nueve gobernadores son de la absoluta confianza del actual presidente. En ese contexto, los otros siete, al sumarse en la reunión a la petición de respetar la constitución y la legalidad vigente en relación con la Amazonia legal, lo que están haciendo es decirle al país en su conjunto “implícitamente” que el gobierno está al borde de la ilegalidad si sigue proponiendo en el congreso el desmantelamiento de lo construido durante todos estos años en democracia. O si sigue alentando la devastación a sus aliados ruralistas.



domingo, 25 de agosto de 2019

De los Tiempos Mejores

De los Tiempos Mejores

Se va a cumplir un año y medio de gobierno y de lo que se trata es de poner paños fríos. Así se llama el cuento por ahora.

Mal gobierno este. 

Comenzó y ha seguido con uso de recursos públicos de manera indebida:  ministro de hacienda Larraín y su señora para USA, el que se fue  Valente con su hijo y las becas, el nepotismo presidencial que culminó con los hijos del presidente en reunión "indebida" con empresarios de tecnología en China, no resuelta, tirada como basura bajo la alfombra, y no sancionada judicialmente respecto al tráfico de influencias y al valor de los pasajes.

Mal trato y violación de los derechos humanos en Walmapu con resultado de muerte en Camilo Catrillanca. Una situación no resuelta en términos de convivencia y desarrollo social.  Y en términos judiciales. Este fracaso, en parte sugirió el primer cambio de gabinete. De hecho, el Ministerio del Interior está severamente dañado por este caso no resuelto.  A Chadwick lo salvaron en el parlamento de la acusación constitucional con palabras de buena crianza.  Pero, claramente debería estar fuera del gobierno.

Están también los Derechos humanos siendo vulnerados en Educación. 

Ha sido evidente el mal trato a las comunidades educativas que ya están estresadas por el nivel de conflictividad a la que han sido sometidas en este año y medio -paro mediante por el Ministerio de Educación. 

La situación específica del Instituto Nacional refleja no solamente un problema educacional, sino a estas alturas también de seguridad pública. Es una comunidad educativa que desde el primer semestre está generando problemas severos, críticos de manejo, gestión, gobernabilidad de la sana convivencia en el centro de Santiago, a dos cuadras de la Moneda, la casa de gobierno.  Lo único que se les ha ocurrido hasta el momento como política  pública de los nuevos tiempos es implementar “el aula segura” con  fuerzas especiales de carabineros que tienen como objetivo intervenir en el edificio para asegurar las clases dentro del establecimiento, inhibiendo la organización de “alumnos violentistas que lanzan molotov. Llevan más de dos meses en eso y no se resuelve.

La comprobación del Boicot a las reformas educacionales es evidente. Las agencias comunales de educación como prevé la ley no se han constituido y no hay una calendarización programada para su ejecución y cumplimiento.  Y el manejo publicitario que se ha hecho de las redes de información del Ministerio en sus dos aristas: uso de recursos económicos del aparato burocrático de manera indebida a la probidad y uso de la información y redes de apoderados para el envío de propaganda. Todo ello puede determinar la acusación constitucional. Eso está por verse.

Sin embargo, que la Ministra Cubillo tiene un capital político social simbólico dañado, es más que claro.

A lo anterior se suma que Chile es un país que está, económicamente estancado.

Sigue sin avanzar en la generación de empleos. Y la cuestión de la inmigración también es un problema no resuelto al cual se asocia este hecho. Ya que se trata de un problema de integración, también al trabajo. Por otra parte, la guerra financiera entre Estados Unidos y China puede tomar rumbos imprevistos. Y los chinos tienen bastante inversión aquí.

La cuestión ecológica medioambiental se viene heavy. Tenemos que cambiar nuestros patrones alimenticios. Dejar de comer carne ovina. Pero el gobierno tendrá que enfrentar la sequía y la cuestión del agua. Ya hizo crisis en Osorno, en este invierno. No sé qué tan piola podrá seguir pasando.

En relación con la agricultura, una persona me comentaba que Chile viene experimentando una sequía desde hace ya 10 años, estamos empezando la primavera, y este gobierno de seguir así no la tiene fácil. Hay regiones que necesitarán agua.

No voy a profundizar más en lo sucedido con la ministra Vocera por estos días. Sin embargo, su actuar es un botón de muestra de los niveles desgastados, agresivos y dañinos de las conversaciones de la clase política y sobre todo dirigidas desde el Estado.  Pero es evidente que las conversaciones políticas de la élite de gobernabilidad y de los diferentes poderes del estado están teñidas de acusaciones, y de hechos de corrupción económica hasta el narcotráfico. Las fuerzas armadas, los carabineros, las iglesias, algunos líderes espirituales, algunos fiscales del poder judicial, pocos miembros de la élite parecen austeros, decente, confiables, y probos.

La clase política en su conjunto, presenta un deterioro no solo en representatividad electoral, sino que, en liderazgo, credibilidad, confianza. Son contados con los dedos de la mano los que se libran de la percepción ciudadana de corrupción y enriquecimiento excesivo. Pasados dos periodos en cualquier cargo político, sea como miembro del ejecutivo o del parlamento, todos son mirados con sospecha y se cuestiona su salario. 

Hay varios links por donde este gobierno hace agua.  Y eso que todavía le quedan más de dos años y el próximo ya hay elecciones locales.



miércoles, 7 de agosto de 2019


Protocolo de un Viaje           


Días  antes de salir de Chile tuve un sueño. Estaba en el aeropuerto de Brasilia y una situación extraña demoraba mi salida, aunque no pasaba a mayores. Fue un presagio. Solo recuerdo de la imagen onírica que yo estaba en la zona donde se retiran las maletas en el subsuelo del aeropuerto de Brasilia.

Haciéndose cargo el tiempo del cumplimiento premonitorio, al llegar a Brasilia, extravíe mi Tablet, y fue en el aterrizaje, en el aeropuerto de Brasilia. Pero, para que se queden en la quietud y no cultivar la ansiedad, les cuento desde ya, que lo interesante no es que lo extraviara, sino más bien la secuencia de cómo lo recuperé.

Al llegar a Brasil, estuve preocupada porque al salir de Sao Paulo después de tres horas de espera en el aeropuerto de Guarulhos, no había conseguido enviar las últimas coordenadas de llegada a Brasilia a mis amistades. Ustedes saben, los vuelos a veces cambian de horario y se atrasan más de lo esperado. Además, el servicio de atención de la red de Internet abierta en estos espacios, “no lugares” ha cambiado bastante; en los últimos años, se ha comercializado cada vez más, al punto que la gratuidad en la actualidad, se reduce a una hora. Luego de ese corto periodo de tiempo se tiene que pagar.

Ahora, y en relación con los aeropuertos de Brasil, es conveniente decir que, Brasilia tiene aeropuerto internacional porque es la capital sede del poder político, sin embargo, históricamente las entradas internacionales han sido vía Sao Paulo o vía Río de Janeiro. Ahí se hacen las escalas para después tomar el vuelo llamado doméstico.

Hechas ambas aclaraciones, y volviendo al viaje propiamente tal, mientras ocurría este tiempo de tránsito en mi caso, en el aeropuerto de Sao Paulo, mi mente estaba por una parte en el cálculo de batería del Tablet/celular que uso, el tiempo de Internet de la red que ya comenté, y ambas, asociadas al deseo de tener un tiempo para la lectura del libro "la esencia de la compasión" de Dilgo Khyentse Rinpoche. Así que, en la ejecución de esa línea de comportamiento, una vez que ya hube dejado las maletas listas, y hecho el embarque en el lugar señalado, manipulé el aparato con el objetivo de cerrarlo, guardarlo, y así, ubicarme en otro lugar, para luego sentarme y disponerme al encuentro con la lectura.

Lo que sucede es que, los aeropuertos son como "no-lugares". "No-lugares" por donde los ciudadanos transitamos buscando, aunque sea por algunos instantes un lugar, un domicilio, una ubicación.  Y esos lugares o domicilios dentro de este “gran no-lugar que son los aeropuertos”, fueron para mí en ese momento:  una silla confortable y espaciosa que me permitiera abrir un libro y avanzar en una, dos o tres páginas.

En verdad, lo espacioso aquí además era un cierto retiro de las personas circulantes, de los niños, y del bullicio en general que tienen los aeropuertos con sus comunicados de idas y venidas. Cierto, el bullicio era aquí: las conversaciones, los intercambios comunicacionales por celular, o entre las personas, que viajan. Y, porque al fin de cuentas debo decirlo, abrir un libro para leer también se ha transformado en un acto solitario, un lugar de un encuentro íntimo con un autor, que en la proyección es una misma.

Bueno, por todos esos detalles, repito: apagué el celular y solo volví a conectarlo al momento de hacer el tránsito para ir al avión propiamente tal, es decir, al momento de hacer la revisión del ticket de vuelo a Brasilia, la conexión interna nacional, y subir al bus que lleva a ese avión. Como pueden imaginar, en ese trayecto, no conseguí anexar la máquina a la red wi fi de Internet. Ni el bus, ni el avión me daban esa posibilidad, una vez fuera del edificio "formal" del aeropuerto. Así que, no pude avisar el horario exacto de mi llegada. El libro y la lectura me habían tomado más tiempo del que era posible.

En fin, tenía claro que - al llegar al aeropuerto Juscelino Kubisheck de Brasilia-, lo primero que debía hacer era buscar conexión vía WhatsApp para enviar los mensajes que se habían quedado pendientes y revisar los últimos que me habían enviado para concretizar, mapear, las coordenadas de llegada. Entonces, tenía que hacer todo lento para ir dando tiempo a que los acontecimientos se acomodaran en la vida real. Y fue justamente esa acomodación, lo que generó un despliegue de prácticas cuyas conexiones fueron insólitas. O especiales.

Por cierto, al llegar y entrar en el edificio conseguí la conexión de Internet y avisé de mis coordenadas. Recibí un retorno de mensajes de mis amistades confirmándome que todo estaba bien encaminado. Ya estaban en camino para llegar a buscarme. Entonces, como era de esperar, me relajé, y me di, otra vez, más tiempo para llegar al terminal de salida del equipaje, y para ir a buscar mi propia maleta. Me di más tiempo para transitar por el "no-lugar", antes de dejarlo.

Es decir, en términos de prácticas, primero hice todas las conexiones por Internet, después cerré las conexiones para asegurar batería y red de Internet, después caminé en dirección a la búsqueda del equipaje, respiré mi llegada, sentí lenta las emociones, y luego fui caminando tranquila hacia ese "estacionamiento" donde se me proponía comenzar a recuperar mi lugar en el mundo a través del acto de devolución de "mi" equipaje. Sin embargo, antes de llegar a ese otro no-lugar, también fui al baño.
Esto es como decir que un aeropuerto como un "no-lugar en general", tiene "no-lugares más pequeños" con variados dislocamientos de posibilidades. 

Y bueno, como me di más tiempo para caminar por el no-lugar de tránsito hacia el estacionamiento de equipaje y hacia el baño, cuando llegué a buscar mi maleta, ya había sido retirada de la circunvalación giratoria automatizada y tuve que ir para su requerimiento “al no-lugar donde comienzan a apilar precisamente los equipajes que no son retirados a tiempo". Ahí en ese no-lugar encontré mi maleta, y mostré el ticket a las personas de seguridad del sector. Sin antes preguntar varias veces por " la ubicación del "no lugar" del equipaje" porque no aparece señalado dentro del "no-lugar general". 

Interesante darse cuenta como el “no-lugar general”, crea zonas o áreas de no-lugares más específicas para los objetos que se pierden o demoran en encontrar su lugar. 
Fui hacia la puerta de salida y vi a mi amigo. Así que ni me recordé del Tablet/celular. En ese momento no lo necesitaba. Y por eso mismo entonces, se generó un choque de recuperación de circunstancias fuertes de intensidad que provocaron ese deslizamiento de la atención. 

Me encontré con mis amistades, nos dimos unos lindos y maravillosos abrazos de re encuentro y comenzamos a construir el lugar de las conversaciones, los afectos, las emociones.

Llegamos a casa y continuamos en esa celebración de mirarse, preguntarse con la mirada por los detalles de estos dos años. Y en eso estaba, hablando de la partida de mi madre en su viaje de este mundo, detenida en ese tiempo, un "otro no-lugar como la muerte", cuando al volver al presente para buscar dar noticias a Chile, situada ya desde un lugar,  descubro que el Tablet/celular no está entre mis objetos "más personales de uso".

Fue toda una circunstancia de volver de un "no-lugar" a un "lugar" y transitar para "un no-lugar" de nuevo. Pues bien, mis amigos me ayudan y llamamos al aeropuerto, al servicio de objetos perdidos, para ver si podíamos volver a dar con el aparato. Y efectivamente, logramos visualizar el objeto en el “no-lugar especializado de objetos perdidos”.

Sin embargo, el detalle más curioso es que para traer desde “un no-lugar” a "un lugar" al Tablet/celular tenía aún que entregar señales físicas de su aspecto y de su forma a la trabajadora de la sección. Al hacerlo, a través de la llamada, tuve que entregar un sello de propiedad y de identificación que le permitiera a ella identificarlo como "mío", es decir, perteneciente y adscrito a un lugar, a una persona, y además como objeto Tablet/celular, es decir, restaurar su uso comunicacional en el lugar.

Al hablar con ella por teléfono recordé un detalle y le dije:  "es un Samsung Galaxy y dentro de la carcasa que protege a la máquina hay una tarjeta blanca, y en ella, en la tarjeta de cartulina blanca, están escritas muchas señas. Son los códigos secretos de operatividad de todas mis tarjetas y cuentas por las redes de internet". Y ahí, esperé en línea. Mientras, ustedes pueden llegar a imaginar nuevamente la magnitud y potencia que podía involucrar esa respuesta, si es que la dama en cuestión respondía desde el “no-lugar” que el aparato no correspondía a las características descritas.

Al otro lado entonces, escuché a la mujer decir: correcto, si señora. Hay un Samsung y está la tarjeta blanca, están los códigos escritos. Es suyo, puede venir a retirarlo.

Subimos al carro, y fuimos a buscar la máquina hasta el "no-lugar general" del aeropuerto: y "no lugar sección objetos perdidos" en lo específico. Cruzamos el eje central norte y sur del plan piloto de Brasilia. Había estacionamiento. Y en la entrada, conforme las indicaciones nos dirigimos hacia la sección el “no lugar de objetos perdidos del aeropuerto”.
Junto con entregar el pasaporte para reconocimiento de identidad, y el ticket de embarque que asegurarán mi paso por allá, me mostraron la máquina. Al hacerlo, abro la carcasa de color marrón, y saco la tarjeta blanca. La muestro para mi amiga y para la trabajadora. Efectivamente la parte de afuera está enteramente escrita con los jeroglíficos modernos que me entregan la identidad para circular por el mundo de las redes en línea.

Finalmente, abro la tarjeta que está doblada en dos pliegues para mostrar su interior. Y vuelvo a mostrársela solo a mi amiga mientras le comento: "escucha, esta tarjeta blanca con todas las señas secretas escritas con lápiz por mí, tiene por dentro, el obituario de despedida que nosotros, sus hijos, hicimos de mi madre, cuando ella falleció. Esta tarjeta pequeña fue la presentación social de la partida de mi madre, el registro físico social que se entregó a quienes nos acompañaron en su funeral certificando su paso por este mundo, y que yo guardé como recuerdo en mi Tablet/celular, con todas las claves de operatividad en el mundo que conocemos como "lugar".

Efectivamente, la tarjeta por dentro tiene impresa con letras de color celeste azulado, el nombre de mi madre, su fecha de muerte y los agradecimientos que la familia hace a todos quienes la acompañaron con ofrendas y presencia en su funeral.

El estado de reverberación mágica, secreto y sagrado de mi mente estaba estupefacto en el asombro. Mi madre presente desde ese “lugar invisible”, que también puede ser llamado “un no lugar” en las coincidencias auspiciosas de protección a mi llegada Brasilia. Mientras, me devolvían el aparato de mis comunicaciones. En el imaginario, el momento en que estaba contándole a mis amigos a la llegada a su casa, en el comedor, sobre la muerte de mi madre. Justo el momento en que también me dí cuenta que no estaba el Tablet entre mis objetos. Todo calzaba. 

Por otra parte, un ciclo en mi vida se abría con un gran detalle que unía: la muerte de Dilgo, un gran maestro budista con Emilia de los milagros, mi madre.