martes, 21 de abril de 2020

Desconocidos, Conocidos, Amistades, Intimidades...

Del Aislamiento Social en Cuarentena en mi Cumpleaños 62



Las distancias y las proximidades sociales van a desmontarse y reconstruirse, de hecho, ya están siendo desarrolladas, implementadas a través del vestuario en lugares: públicos, semi-públicos y privados.

Una forma de constatar la existencia del Sar-2 covid 19 en la vida humana es a través de su expresión escénica en la vida social. Vino para quedarse por un tiempo largo, según investigaciones hasta el 2024. Y por ello cambiará desde el diseño de nuestro vestuario, hasta las formas de emparejarse. Al igual que el AIDS o SIDA, el virus modificó y modificará el modo de aproximarse de la humanidad en los lugares públicos, las calles, la calzada y la vereda, incluido el acceso a lugar privado. Las formas como reglas y el modo de aproximación están en juego.

En verdad, las mujeres de mi generación hace bastante tiempo que vienen conversando sobre los cambios en los comportamientos sexuales que significó la emergencia del Sida en nuestras vidas. Se modificaron las formas como los seres humanos en general buscaron emparejarse. Es decir, se redefinió el modo como se escogen las parejas sexuales, las parejas para construir familia, la forma como se define y construyen los espacios de intimidad dentro del hogar, incluso las formas de vivir la vida en común, los significados sociales, los ritos, y pautas asociadas a todo ello, incluido el matrimonio y la asociatividad de vida en pareja. Estamos hablando de un cambio en la búsqueda de pareja sexual. Un cambio en la cuestión de construir pareja también en el sentido de una otredad que tenga accesibilidad a la intimidad o a los espacios privados desde otros modos de definir las relaciones. Más allá, o más acá de la administración de la vida privada como institucionalidad de circulación de propiedad.

Antropológicamente hablando, en Brasil usan la palabra ¨acasalamento¨. Y dice relación con el padrón de comportamiento de todas las especies animales, de la cuales la humanidad es parte, en orden a buscar aparearse. Se incluyen los actos de conquista, de seducción, aproximación previa a la cópula y posterior a ella. Al padrón de comportamientos que se gatillan al buscar acasalar-se, emparejarse se diría en Chile. En concreto, estoy pensando en Giddens y sus reflexiones sobre los procesos de individuación propios de la vida moderna, y los cambios en la vida cotidiana. Por cierto también pienso, en como los humanos hemos construido y construimos sociedad. Implica revisar la instalación de mecanismos de defensa de represión para sobrevivir como especie y como humanidad. Obviamente que estamos hablando de la prohibición del incesto y su estructuración y forma de organización.

En fin, lo que quiero decir es que la experiencia de sobrevivir a una pandemia, asunto que aún está por verse, deja una secuela de reflexión y elementos introspectivos sobre los comportamientos antes descritos de los cuales habrá que hacerse cargo. Las ciencias sociales tendrán que hacerse cargo.

En el ámbito de la educación, que es un ámbito social, de relación con otras personas, desde niños y niñas hasta adultos, y que van desde la transición y circulación por y hacia la vida privada y los ámbitos de intimidad, hasta la circulación en espacios públicos. Se entiende que en todos ellos lo que estará puesto en definición son los límites. Los criterios de lo que es un límite aceptable, un gesto de acercamiento aceptable con personas que no conoces, o que conoces, o que forman parte de tus cercanos, o que son parte de la intimidad, y de la forma de intimidad plural que se ha buscado definir en el hilo del proyecto de vida de cada cual.

Los límites también estarán y de hecho están siendo formateados en el ámbito personal y de la comunicación interpersonal, cara a cara, incluye los movimientos de aproximación y distancia.

Sabemos que, los procesos de cuarentena buscaron, y persisten intencionalmente aún en construir distanciamientos corporales que están cambiando día a día, momento a momento. Son edición de otras formas de construir sociabilidad.

Los contactos físicos reducidos o ampliados, la definición de zonas del cuerpo de no contacto, de evitación de contacto en una serie de eventos van a ser inevitablemente recodificados.

En términos de experiencia, la cuestión del cuerpo y la re codificación de sus zonas, en esta caso, los labios, las manos, la cara, los oídos, no solo genera cambios en la subjetividad, en los procesos de subjetivación que por cierto tienen un cruce generacional. Esto porque el impulso sexual se expresa de modo diferencial de acuerdo a la edad. Sino que también, tiene un tiempo de cambio en el modo como se expresa esa nueva instalación de fronteras.

Por lo mismo, la cuestión del beso y los abrazos, los movimientos táctiles, así como las distancias entre un cuerpo y otro, entre una cara y otra serán formas especiales de fijación de atención. Los detalles de las distancias entre los cuerpos que ya se conocen, que se reconocen serán y ocurrirán en un tiempo social de evaluación.

A veces he pensando que los besos y los abrazos quedarán reducidos a una expresión de emoticon propio de las redes sociales.

A veces pienso que por mi edad, el campo de expresión cercanías a nivel de abrazo se cerró definitivamente.

Y así, de ese modo, comienzo a subjetivar mi cuerpo por zonas erógenas, igualmente, percibo ese cierre y esas demarcaciones que: tienen memorias y recuerdos, pero que, ya no tienen ni tendrán cercanías. Hay instalación de fronteras.

También por la edad, y por la cuarentena me imagino en un reordenamiento de la vida en función de la vida en ciudades, traslados, viajes, tipos de viajes. Y claro, en ese horizonte imaginario, también quedan levantadas interrogantes acerca del cierre de posibilidades. Se cierran fronteras. Talca es mi límite en las nueve direcciones



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Hasta aquí, Habermas es el único que me resuelve el problema. Lo que se salvará es la palabra, el lenguaje, a lingua como diría Caetano. El significado. Una buena conversación, que genere risas y distensión. Aunque sea tecnológica de redes. Una buena conversación que genere sentidos. Que aporte en visión.Lo que se salva es la comunicación de la palabra. Y tal vez, aquellos con quienes alcance otros niveles de transmision telepática tal vez, empática, de cruce auspicioso sincrónico de signos y señales. 

Aún así no es suficiente porque esa danza, baile o juego en salsa y merengue, mambo, el tango para quienes lo saborean, incluso, esos maravillosamente apretados que otrora llamábamos lentos, incluso esos, siempre van a encantarme.

Y parece que por ahora seguirán prohibidos.

Entonces nos queda la mirada, el ojo en el ojo. Al metro de distancia. Largas miradas, largas respiraciones.