miércoles, 27 de noviembre de 2019

Del Informe de Violaciones de los Derechos Humanos en Chile Octubre/Noviembre 2019 de HRW




Lo primero que es necesario destacar es el uso de metodología cualitativa y cuantitativa para construir el informe. Sin embargo, es conveniente precisar el recorte metodológico que ambos datos proporcionaron al resultado final por una parte, y, en los efectos de las conclusiones por otra.

En principio se trata de un informe de 18 páginas de las cuales los dos tercios de ella está orientada a fundamentar las violaciones a los derechos humanos en su profundidad y gravedad, por lo tanto, se concentra en análisis de datos cualitativos.

En efecto, este recorte metodológico puede ser evaluado como datos cuantitativos faltantes claves que pudieran generar vacíos interpretativos en el ordenamiento discursivo de dicho informe, y, específicamente, en relación con el concepto de sistematicidad de las violaciones a los derechos humanos ocurridas en el mismo periodo y que señalara en su momento el Informe de Amnistía Internacional.

Sin embargo, si el objetivo era relevar, reportar y describir el comportamiento de violación a los derechos humanos principalmente de Carabineros de Chile, de manera grave, gravísima: el informe cumple.

Ahora bien, con el objetivo de aclarar las aprehensiones legítimas en cuanto a la metodología usada, lo primero que sería interesante destacar del informe de HRW es que la metodología de entrevista contempla datos cualitativos de solamente dos regiones del país: Santiago y Valparaíso, y que si bien es cierto son las más numerosas en población, dejan fuera de análisis:
-         - Concepción, (segunda más numerosa del país),
-         - Antofagasta, y todas las otras regiones del Norte y del Centro Sur del país.

-      Especialmente las capitales de estas regiones, las cuales también se sumaron a las protestas, estallido social, paralizaciones, y por lo tanto, en las cuales también se han violado “gravemente” los derechos humanos.

Tal cual como lo consigna en la página dos, el informe indica lo siguiente:

“Human Rights Watch entrevistó a más de 70 personas en Santiago y Valparaíso en noviembre. Algunas víctimas fueron heridas por perdigones disparados por escopetas o por el impacto directo de cartuchos de gases lacrimógenos disparados con armas antidisturbios; otras señalaron haber sufrido abusos policiales en las calles o en comisarías. Human Rights Watch también entrevistó a carabineros, algunos de los cuales habían sido heridos por manifestantes, así como también a médicos, abogados, académicos, representantes de la sociedad civil y altas autoridades, incluidos el Presidente de la Corte Suprema de Justicia, el Fiscal Nacional, el Defensor Nacional de la Defensoría Penal Pública, el General Director de Carabineros, y los ministros de Relaciones Exteriores, Interior, Defensa y Justicia”.

En este contexto, es interesante observar que la metodología cualitativa usada indica que el número total de entrevistas fue de 70 personas. Y, no todas estas personas fueron necesariamente personas vulneradas en sus derechos, sino que muchos de ellos o ellas, fueron funcionarios de rango y defensa del propio gobierno puesto en cuestión.

Se agrega a lo anterior, la propia especificidad de los datos de la metodología cualitativa la cual por cierto busca información que permita profundizar y relevar ciertos aspectos de los hechos ocurridos que los datos cuantitativos no consiguen ver, revisar, analizar ni comprender.

En este sentido, el informe es coherente con el objetivo del cual busca dar cuenta: la gravedad de los hechos. Pero al dejar fuera a las regiones, y concentrándose en los datos cualitativos, no les posible emitir un juicio que aborde la cuestión de la planificación, la intencionalidad, la sistematicidad ni la responsabilidad política, de gestión y de mando.

Es concreto, la parte fundamental que busca relevar se refuerza con fotografías, información biográfica, y datos de los entrevistados/as vulnerados/as en sus derechos, torturados/as y violentados en su humanidad. El dato cualitativo cumple su función, en las aproximadamente 12 páginas del total de 18 del informe, pero no reemplaza al dato cuantitativo faltante.

En relación con la metodología y uso de datos cuantitativos, el informe señala que los usó y fueron recaudados de diferentes entidades públicas:

1.- Los establecimientos Médicos dependientes del Ministerio de Salud proporcionaron la siguiente información

a.- “Los servicios de urgencias médicas del país atendieron a 11.564 personas heridas relacionadas a las manifestaciones entre el 18 de octubre y el 22 de noviembre” (…). De estas, más de 1.100 presentaban lesiones moderadas o graves. De la propia Institución de Carabineros: “El 21 de noviembre, la Dirección General de Carabineros indicó que más de 1.896 agentes resultaron heridos entre el 18 de octubre y el 20 de noviembre, y que cerca de 127 de estos presentaban lesiones graves.”

b.- Desde el Ministerio de Salud, se obtienen los siguientes datos:
“Entre las heridas más graves se incluyen las lesiones oculares. En el Hospital Del Salvador, donde se ha atendido a la gran mayoría de los heridos, al 19 de noviembre el 77 % de las lesiones oculares habían sido causadas por perdigones. La segunda causa más frecuente fueron impactos de cartuchos de gases lacrimógenos”.

2.- De la propia Fiscalía como instancia del Poder Judicial del Estado:

a.- “La Fiscalía Nacional está investigando 26 muertes. Entre ellas está el caso de un manifestante que murió después de presuntamente recibir una golpiza de carabineros en la calle, tres personas que habrían recibido disparos letales con armas de fuego por militares y una persona que fue atropellada por un vehículo de Infantería de Marina, según información de la Fiscalía Nacional”.

b.- “La Fiscalía Nacional también está investigando la muerte de dos hombres bajo custodia de carabineros, que actualmente se consideran suicidios. Y datos o información de hechos ocurridos en el periodo investigado frente a los cuales no hay aún claridad: “al menos otras 18 personas que murieron en incendios durante los saqueos, fueron atropelladas por vehículos particulares durante las manifestaciones, o murieron por otras causas sin que haya pruebas, hasta el momento, de que estuvieran implicados agentes del Estado”.

3.- Del Instituto Nacional de Derechos Humanos INDH:

a.- “Hay 442 querellas presentadas por el INDH en representación de víctimas de abusos, 341 se refieren a señalamientos de torturas y trato inhumano, y 74 a denuncias de abusos sexuales”.

b.- “Desde el 18 de octubre, al menos 1.015 personas resultaron heridas por impacto de perdigones disparados por carabineros en el contexto de las protestas contra el gobierno. Según el INDH, estas heridas afectaron tanto la parte superior como inferior del cuerpo”.

c.- Según consta en la documentación del INDH, al menos 6.972 personas fueron detenidas formalmente en comisarías en el contexto de las manifestaciones entre el 17 de octubre y el 21 de noviembre.

5.- Finalmente, según datos oficiales proporcionados a Human Rights Watch, por la Defensoría de la Niñez, la Defensoría Pública, Clínicas Jurídicas, sin consignar la especificidad de la institución se señala:

 “los carabineros detuvieron a más de 15.000 personas entre el 18 de octubre y el 19 de noviembre, y “retuvieron” a otras 2.000 por incumplir el toque de queda durante el estado de emergencia”.

En este sentido, la información cuantitativa usada es válida. Sin embargo, la primera objeción que se puede hacer es la ya indicada en diferentes medios de comunicación:


Por una parte, hay una cantidad de hechos que no fueron ni están siendo denunciados porque la burocratización del proceso implica la participación de la misma institución cuestionada, sea carabineros, militares, marinos, o policías de investigación. Esto significa que cada día siguen aconteciendo: formas de abuso sexual, formas de tortura como golpes, o detenciones ilegales por hora, que no son denunciadas porque la constatación ante un servicio de público de salud requiere de una tramitación del proceso que a las víctimas se les hace insoportable e insostenible.

Y, por otra parte, hay servicios de prestación de salud primaria como la Cruz Roja, o de enfermería que no necesariamente son consignados por quienes las han padecido, y que son atendidos en el mismo lugar donde ocurre el hecho de violencia por tratarse de heridas leves. O bien, son los profesionales y técnicos de la salud que son llamados a realizar atención domiciliaria “solidaria” como es el caso por ejemplo de lo ocurrido en poblaciones como Lo Hermida en Santiago.

En síntesis, a lo que se quiere apuntar es que esta información paralela no fue registrada ni considerada en este Informe, como tampoco por Amnistía Internacional. Y la ausencia de esta información es relevante porque ella considera la desafección de la ciudadanía que protesta con las instituciones que nos gobiernan y encargadas de velar por la Justicia, por la protección y el orden público como es el caso de: Carabineros, Policía de Investigación, Militares, Navales, y el Poder Judicial.

Esta desafección describe la desconfianza ciudadana acerca del ejercicio de la profesión y de la moral de las instituciones anteriormente señaladas en aumento. Lo cual puede llevar a la conclusión que: todas las reformas y sugerencias propuestas por el informe de HRW para las instituciones, se asientan en un estado de ánimo desgastado en credibilidad.

Solo como datos anexos, y relativos con exclusividad a las fuerzas armadas: militares y carabineros, se adjuntan diversas noticias, de diferentes medios de comunicación del amplio espectro político del país que dan cuentan del proceso de descomposición en el cual se encuentran al momento de las protestas. Y que por cierto ponen en entredicho, ante la ciudadanía, la construcción de la verdad de sus opiniones y juicios de verdad.







viernes, 15 de noviembre de 2019

Del Estallido Social: A un Mes



Chile: la Hoja en Blanco de la Constituyente está ensangrentada.

Desafiada a entrar a un espacio de conversación sobre el proceso constituyente como funcionaria de un municipio, como profesora, investigadora, como ciudadana, como feminista medio-ambientalista y como militante de un partido político (PS) es tan simple y claro: no estoy en silencio, ni puedo seguir en silencio. Tengo derecho a dar mi opinión y aportar con mis experiencias, mis habilidades. Además necesito expresar e intercambiar ideas. Deliberar con los otras/otros/otres. Más aún si es nuevo desde el punto de vista del aprendizaje para mí. (Seré etnográfica si es necesario).

Estar frente a una hoja en blanco es la petición de entrar sin memoria, y en honor a la verdad no entro de este modo a escribir esta nueva etapa de la historia de Chile.

Entro a esta nueva etapa con la memoria de los hechos de violencia ocurridos durante este mes de estallido social. Y la historia de violencias de un sistema de privilegios sociales, culturales y simbólicos.

Y desde este lugar de mi cuerpo, desde mi corazón, toda mi memoria me dice que Sebastián Piñera debe pagar por todos sus delitos: financieros del pasado y, de responsabilidad política por la violación a los derechos humanos ahora. 

Siento que al igual que Chadwick, y la Institución de Carabineros perdieron credibilidad en la población. Al menos de una gran parte de ella. Y ahora hubo muertos, violaciones, torturas, apremios ilegítimos hacia la ciudadanía. El hecho que Piñera se cruzara de manos ante el incremento de la violencia específica de cercenamiento de ojos con balines es una prueba certera, la evidencia de violaciones sexuales es terrible para la causa de las mujeres, LGBT en general.

Piñera va a tener esos movimientos en la calle de aquí a que termine su periodo. No la tiene fácil. Tendrá además en la calle a todo el Movimiento Unidad Social haciendo seguimiento de las AFP, del TPP, del proceso constituyente, de la Salud, del presupuesto del próximo año, etc.

Sin ser majadera y sobre todo en los próximos días -en que se llevarán a cabo las investigaciones por los diferentes órganos de la justicia y que se llevaran ante los tribunales, la ciudadanía irá sabiendo de los diferentes modos de coerción ilegítima que Piñera ha llevado adelante durante este mes. Incluida las cadenas nacionales a las cuales desde el inicio, nos sometió a un estado psicológico estresante al declarar "estado de guerra". 

Se mostrarán tanto los resultados de quienes son responsables de los saqueos, como de los hechos de protestas. Y tendremos que construir un criterio de sanción de lo justo e injusto. Tendremos que hacernos la pregunta por los privilegios y/o  los abusos a los cuales hemos sido inducidos.

Frente a la nueva conciencia naciente, Piñera no tendrá sustentabilidad comunicacional. 

Mientras la ciudadanía tendrá que enfrentarse a sus propios hábitos y patrones de consumo desde el punto de vista medioambiental, ecológico. Tendrá (tendremos) que enfrentarnos a las preguntas sobre la participación de los narcos en los hechos. De la policía, de los carabineros, de los militares. Y tal vez de los jóvenes vulnerados en sus derechos por historia de vida. 

Seguirnos enfrentando a: La desigualdad de cuna que le llaman.

RENUNCIA PIÑERA


El rostro de Piñera será puesto en cuestión y contrastado todo este tiempo a través de los medios de comunicación y las redes. Éticamente y en términos de gobernabilidad. Él supo lo que estaba pasando. Por estos días renunció el encargado de la ANI. Quedaron pendientes renuncias del Instituto Médico Legal. Todas las historias de inteligencia saldrán a la luz. Y también las investigaciones sobre el efecto en la ciudadanía de las diferentes armas disuasivas. ¿que se hará con eso?

También saldrán las evaluaciones de intendentes, gobernadores que no trabajaron estos días en coordinación con carabineros, los dejaron actuar sin dar la cara política. El caso más evidente ocurrió en Talca donde el conflicto con bomberos fue evidente. Pero en Copiapó, Antofagasta, Concepción, Osorno, Santiago fue evidente.

En ese contexto, Piñera y su gobierno cada día se irán vistiendo de una historia poco creíble y no confiable. Ya están en eso. Pero, es como caer en un pozo sin profundidad. Y como hay votaciones el próximo año pocos querrán estar cerca de él. O tal vez, los últimos duros de matar. Y algunos aliados que hace tiempo se bañan en las aguas financieras de su mercado.  

Más aún, incluso el proceso constituyente no será su mérito. Si es que avanza, quienes buscarán lavarse la cara serán: el poder de la justicia y el poder del parlamento. Ya que todos están en jaque. 

A través del proceso de la constituyente, al menos el parlamento, y también los partidos buscaran su sobrevivencia y su reivindicación. Así como también a través de la agenda social.


El poder de la Justicia, tendrá su oportunidad por el tratamiento que se le dé a los casos de violación a los derechos humanos. 


Ambos poderes, estarán de aquí al próximo año en el banquillo de los acusados en busca de su dignidad, a diario. 

Por lo mismo, Piñera en este contexto, no la tendrá fácil. La clase política no la tiene fácil tampoco. Ni siquiera los medios de comunicación la tienen fácil. Pero tendrán al menos tendrán su oportunidad de transparencia y de construcción del proceso. En cambio Piñera no la tendrá y cada día continuara siendo un factor de acumulación de rabia, malestar, y deseos de justicia. Por eso, la estrategia comunicacional que use para re-inventarse cada día mientras se sostenga la petición de renuncia durante los dos años que le quedan como gobernante, no deja de ser una interrogante. 

La estrella de ocho puntas del lucero de la mañana será su tribunal instalada en la Plaza de la Dignidad. Y en todas las plazas de las comunas de Chile.

De hecho, la renuncia de Piñera como demanda social ya está instalada. Algunos buscarán hacer la defensa de su permanencia. Y como en nuestra pobre constitución no tenemos la forma del impeachment (proceso de destitución), estaremos obligados hacernos el estómago para escucharlo dar esos discursos en que no dice nada de nada con guinda de torta incluida.

LA HOJA EN BLANCO QUE ESCRIBE UNA REPRESENTACIÓN ESQUIVA Y DESCONFIADA POR ABUSO REITERADO

La clase política privilegiada sabe que ha sido electa por un electorado pequeño, del total existente. En torno al 45%. Saben que esto es una crisis del principio de representatividad que funda la democracia formal. Y seguirán dando respingos de nariz para no reconocer del todo este hecho porque de sincerarse deberían renunciar todos, y claro, también alguien y algo tienen que permanecer hasta que el nuevo orden sea construido.

En la contra-parte quienes se dan cuenta de esto, los historiadores, los cientistas sociales, los sociólogos, los movimientos sociales lo seguirán denunciando -en un empate de fuerzas-  hasta que sea sancionado en Abril con el plebiscito. Se zanjará si queremos o no Nueva Constitución y si queremos o no Convención Constituyente. Por lo tanto hasta ese tiempo, tiene sobrevida.

Mientras tanto, la discusión de la agenda social y la agenda constitucional para generar las condiciones en el parlamento para llevar adelante el plebiscito no se detendrán. Tampoco las demandas en torno a la agenda social. 

Esto es, seguiremos escuchando un ruido de fondo RENUNCIA PIÑERA. 

La llamada agenda social está llena de injusticias de letra chica y descontentos por definir.  

Este será un continuará durante todo el mes de noviembre ya que tendrá que verse el presupuesto de la nación hasta el 30 de este mes. Y en estas discusiones, en el parlamento saldrá todo lo concerniente a las demandas cortas antes que se cambie la constitución. Esto también marcará las demandas de la calle tanto de los funcionarios públicos, de los municipios, en salud, educación, afp y suma y sigue.

Por eso mismo mantener la cautela acerca del curso de los hechos es recomendable. Aunque el aumento de la participación va a tener a todos los actores bajo el escrutinio público. Piñera no podrá salirse de madre. Y si se sale de una, será para ir a declarar por responsabilidades en las violaciones a los derechos humanos ante tribunales chilenos o internacionales. De hecho, este gobierno a nivel internacional ya está marcado. Y eso es un daño irreparable. A nivel internacional, durante estos días la única persona que lo llamó fue Trump. Y en este momento, este señor enfrenta un impeachment en Estados Unidos.

Así las cosas, ni la Cadem logrará salir del descrédito de los carteles que dirán: RENUNCIA PIÑERA

En verdad, a veces soy impaciente y amar la democracia también tendrá que ser un aprendizaje de amar la incertidumbre, aprender a morar en la impermanencia.

Chile despertó. Al menos así se canta en la calle.  Y en Chile también se viola, se tortura y se mata.