domingo, 19 de abril de 2026

Chile: La Disonancia Cognitiva



                                         

Según León Festinger el psicólogo social creador de la teoría de la disonancia cognitiva, las personas tienen un impulso innato por evaluar sus propias opiniones, capacidades y valor personal. Y, a falta de estándares objetivos, los individuos se comparan con otros u otras, generalmente similares, para reducir la incertidumbre, autoevaluarse o mejorar su autoestima.

Según la IA, “la disonancia cognitiva se produce cuando existe una incoherencia o conflicto interno entre dos o más creencias, actitudes, valores o acciones de una persona. Este estado de tensión psicológica ocurre comúnmente cuando actuamos en contra de nuestras creencias, o cuando se recibe información contradictoria a lo que pensamos”.

Para el caso chileno, estamos hablando de un proceso personal, incluso introspectivo, que busca reducir el malestar generado por un “darse cuenta” que la opción de voto presidencial fue “malversada”. 

En efecto, en principio se refiere al 34% de la ciudadanía que votó por Kast en la segunda vuelta, y que le permitió un triunfo holgado con el 58% de los votos válidamente emitidos. Por otra parte, se incluye el 24% de electores que votaron por Kast en primera vuelta, y a quienes se les instaló “una inquietud o sospecha larvada” que releva la incongruencia e inconsistencia entre lo que se prometió en campaña y las primeras ofertas de gobernabilidad “truchas”. 

Votaron por una candidatura a través de la cual buscaron integrarse a un liderazgo y a un estilo de vida al momento de emitir su voto, y hoy por hoy, en la comparación de los hechos de la instalación, comienzan a auto percibirse, fuera de la promesa de integración patriótica nacionalista, del ordenamiento austero en el revival portaliano. 

Ese porcentaje de ciudadanía pensando que habían realizado una buena elección, se encuentra, por estos días, cuando no evaluando silenciosamente su destino, mascullando su minusvalía, el vejamen y el maltrato. En algún sentido, buscando expresar los contenidos de esa disonancia en los espacios que puedan contenerlos. 

Y, esto ocurre, no porque necesariamente piensen que la opción de Jara o de la actual oposición hubiera sido una mejor alternativa, ya que aún seguimos cautivos de la cultura anticomunista, sino, por la incredulidad y estupefacción que genera la distorsión de haber imaginado que este orden de gobierno propuesto por Kast, sería incluyente. Es decir, daría integración, cohesión social en torno a los valores cristianos de austeridad, y, por cierto, pertenencia a un orden unificado de estilo de vida.

En efecto, la disonancia cognitiva tiene a Chile perplejo, noqueado y la depresión acá es alta y deriva hacia un bajón trascendental. Tiene una cierta profundidad, incluye reflexión, análisis y reflexión histórica.

En el intertanto, el 42% del voto de la oposición tampoco está disponible para distribuir consciencia empática. En su mayoría, los votantes que optaron por Jara, se expresan bajo el lema: ¡ellos/ellas lo eligieron, ahora que se lo banquen! 

Frente a la polarización, surge acá como posibilidad de camino a ser recorrido la noción de la elaboración en la empatía compasiva como posibilidad de contención. Y, por cierto, estar en los espacios públicos y políticos en la vida de la militancia.

En la Búsqueda de Los Componentes Sociales de la Disonancia Cognitiva

A más de un mes del arribo del presidente Kast y su equipo de gobierno se puede al menos afirmar que “aún” no es una gobernanza, y si es la pugna por la instalación de a lo menos tres estilos. Ninguno de los tres estilos ha logrado instalarse reduciendo la incertidumbre, y han cometido errores comunicacionales, de engranaje, de articulación desprolijos y sustanciales.

Por un riel, se instala una forma de decoro que, mezcla un revival cultural imperial, cortesano, católico, escenificado a través de la reinstalación de la figura de la primera dama en el palacio de la Moneda, y la habilitación de espacios para que la familia biparental articulada heterosexual, monogámica, biparental, ordene su domesticidad.

Por otro riel, se representa un intento de amalgamar a las familias empresariales chilenas para la conducción en lo económico y relativos a la hacienda fiscal que tendrán un impacto en lo ético medioambiental, y en la defensa de los derechos humanos. 

Y el tercer riel, se representa en la versión o estilo político. Una escenificación recreada desde el ministerio del interior y de la presidencia. Primero hubo demora en la instalación de los gobiernos regionales en las respectivas secretarias ministeriales, y después del atraso, ahora se enfrentan aproximadamente 15 renuncias, y varios silenciamientos ante denuncias por incompatibilidades en el cargo.

La Disonancia Cognitiva Generalizada proveniente de la Hacienda Pública

A estas alturas, todos los ministros, de las carteras fundamentales: interior, hacienda, vivienda, ciencia, exterior, defensa etc., sostienen vínculos, acciones e inversiones en empresas e industrias del país y fuera, por lo que se ha denunciado conflicto de intereses. Algunos de ellos evidencian errores comunicacionales garrafales de trato hacia la ciudadanía, de trato al parlamento, y de comunicación no verbal en sus mensajes.

Esto es, ya mostraron la hilacha y ya no pueden seguir escondiendo las versiones reales, y las verdaderas razones que justifican las actuales posiciones de poder que ocupan. Es decir, ya no se puede esconder: ¿a que vienen al Estado?, ¿Qué defienden?, ¿Cuáles son las organizaciones que están detrás, y quienes los respaldan? Todo ello ya es un asunto público que descompuso la emergencia.

Y, a un mes de la toma del poder, lo que es evidente y está claro para la mayoría del país es que esta “instalación republicana” no ha sido eficiente, sino que ha sido más bien desastrosa en el ámbito económico, principalmente por el decreto que promovió el alza del combustible que de algún modo tiene su correlato en la guerra de Trump y Netanyahu con Irán. 

Esto sin duda ha dado un giro notable en el nivel de adhesión del presidente y su gobierno, debido al alza del precio de los alimentos, verduras, y del costo de la vida en general. La gente en general, moros y cristianos, entendieron rápido que: el presidente y sus ministros no estaban ni ahí con: defender, cuidar, proteger, amparar, desde el Estado y las políticas sociales, de cara a los avatares de una guerra.

Incluso, cambió el registro de evaluación de las prioridades que la ciudadanía tenía, y había planteado para el ejercicio de este gobierno, pasando desde la seguridad y la inmigración, en la que se había posicionado los últimos años y en tiempos electorales, hacia la economía, el trabajo y la subsistencia. 

En el intertanto, en menos de un mes, el gobierno, persistió e insistió en continuar con una política comunicacional de alto impacto bajo el slogan “gobierno de emergencia”, el mismo usado para la campaña electoral, basado en una estrategia de “inundar la zona con información catastrófica y agresiva”. 

Como efecto inesperado y no calculado, la ciudadanía se agotó, se estresó, y en vez de celebrar el 11 de marzo y a posteriori: el cambio de mando en democracia, por un rumbo conservador, con una promesa de orden a la base de la “instalación del gobierno de ultraderecha”, se comenzó a articular, para la resistencia, abordando la depresión y la disonancia cognitiva en una emocionalidad absorta que no alcanza a dimensionar la profundidad de su error y del engaño.

Ergo, de lo que se trata, es de ir haciendo el seguimiento de la evaluación por comparación, en tanto cada quién va asumiendo el error por la elección y el voto, el cual tendrá en el tiempo, no solamente variadas lecturas, sino que gatillará diferentes comportamientos en la población. 

La Disonancia Cognitiva en lo Cultural

Desde el ámbito de la cultura y lo simbólico tampoco ha sido beneficioso ni aceptable la “presentación” en sociedad de este gobierno. 

Se evidencia en la instalación, diferencias significativas, por una parte, entre el patrón de austeridad religiosa simbolizada en la virgen María como modelo de seguimiento del movimiento Schoenstatt para la cristiandad católica, en el cual por cierto se encuentran “enclasados” y adscritos la pareja presidencial. Y, de otro lado, la bizarría chillona y ruidosa en tonalidad, de la vida cortesana que acompaña a través de sus ministros la habitabilidad del palacio presidencial.

Según la IA, el modelo mariano “es un concepto fundamental en la teología y cultura latinoamericana, basado en la Virgen María como ideal de mujer, madre y creyente, representando virtudes como la abnegación, la pureza, la obediencia y la entrega amorosa. Es un paradigma que ha influido profundamente en la identidad femenina y en las estructuras sociales en Chile y Latinoamérica”. 

En efecto, el modelo mariano refuerza la identidad mujer madre, reproductora de hijos e hijas y del espacio doméstico el cual se constituye en su lugar por excelencia. Por lo mismo, se entendió el giro cultural y simbólico que asumiría la vida en el palacio de gobierno.

Sin embargo, la primera escena, el primer día de la primera dama sirviendo platos en el casino, resultó ser el primer bofetón de impacto para miles de mujeres que se habían dignificado en la integración y la igualdad con Michelle Bachelet. Esta secuencia, vino por cierto a reforzar el apoyo ciudadano hacia su candidatura a la ONU, y el distanciamiento hacia lo decidido por el gobierno en relación con restar el apoyo de Chile.

De ahí en adelante, aparece el gasto del bufete abierto, posteriormente, el uso del salón de O’Higgins para la cena del curso del presidente que, a estas alturas, se vuelven signos de una chabacanería impropia, desajustada en relación a la emergencia, la austeridad y sobre todo si se compara con la reposición de la misa diaria. 

Ahora, en términos de la moda, y los estilos contradictorios, ellos se traducen en la diferencia de vestuario de las mujeres que trabajan para el gobierno. En la actualidad de las redes, se suele hablar de: outfit. Y en este sentido, el contraste se evidencia entre la actuación, y el rol de la primera dama, con la vocera de gobierno, pasando por las ministras de seguridad y la de ciencias. 

Estas cuatro mujeres simbolizan con su comportamiento y su outfit, desde el inicio del gobierno, cuatro estilos y formatos que por cierto lograron un nicho de visibilidad y de empoderamiento en los medios de comunicación, aunque estos, no necesariamente sean satisfactorios, y representen culturalmente una presencia aceptable con proyección en términos de liderazgo para las mujeres chilenas ni tampoco para los hombres. Más bien, acentuaron las diferencias de estilos, al punto de generar distancia social de parte de la ciudadanía hacia los diferentes modelos.

Resta ver si, va de mal en peor, o enderezan los rieles porque estamos en tiempos mundiales difíciles de: guerra, y la ciudadanía no está disponible para pagar los siguientes menús de las cenas. 

Comentario aparte que dará para hablar, y confrontar “a la moral y las buenas costumbres religiosas y valorativas” es lo expresado en estos días por la opinión de farándula en el affaire: Castell versus Sedini, en las redes sociales. 

Será interesante verificar como, la comunidad homosexual legitima la propuesta feminista que señala: “lo personal es político”, y como las mujeres en el Chile actual, integran los niveles de liberalismo en los estilos de vida cotidiana.

De Fondo: La Disonancia Cognitiva Moral

Este proceso será más largo en el tiempo, más profundo, y por cierto alterará no solamente la convivencia social, sino, la conducción y la gobernabilidad de Chile porque involucra: el conjunto de acciones que desarrolle el gobierno en sus cuatro años de mandato, así como los apoyos políticos internos y externos que involucre su gestión.

Es evidente que Kast se sostiene por compromisos ideológicos duros con el sionismo mundial, con las grandes familias empresariales chilenas, y con gobiernos de la ultraderecha, especialmente Trump, Milei, Netanyahu, Orban, Meloni, las cuales no son necesariamente amistades religiosas basadas en el modelo mariano. Son negacionistas del cambio climático, son negacionistas en relación al deterioro medioambiental, y son negacionistas respecto a la constitución de la carta fundamental de los derechos humanos y las democracias. 

Inclusive, a excepción de Meloni, todos los demás son negacionistas respecto a la guerra creada contra Irán, y al estado de guerra permanente vehiculado por Trump a través de las redes sociales.

En este contexto, Chile y la ciudadanía enfrentaran su primer dilema moral producto del retiro de los 43 decretos medioambientales. 

De los 41 decretos que quedaron cautivos se encuentran los relativos a: la conservación de la biodiversidad y servicios de la Naturaleza como la protección al pingüino de Humboldt, los planes de Manejo de áreas protegidas, que incluye por ejemplo en el Maule, el radal siete tazas, lo relativo a la economía circular y los residuos, la restauración y calidad de las Aguas, así como las sanciones.

En efecto, el crecimiento que se promete no va de la mano con la sustentabilidad, ni con los criterios propuestos por la OCDE, ni mucho menos con los valores religiosos de vida propuestos en el último tiempo por el papa León XIV en la declaración de octubre del 2025 sobre “la conversión ecológica”. 

Y, simplemente a modo de aclaración, no se está incluyendo aquí a las izquierdas marxistas agnósticas, o pertenecientes a tradiciones espirituales no teístas. Estamos hablando entonces de un dilema moral que se articula al interior del humanismo cristiano y católico. Incluye a los protestantes.

Un segundo dilema moral que se suma a lo anterior, es el fuerte nexo que mantiene Kast con la derecha pinochetista, y que lo empuja hacia el indulto a los violadores de derechos humanos, por una parte, y que lo ha llevado a limitar los recursos para el Plan de Búsqueda de los detenidos desaparecidos, y a detener e inhibir la expropiación de la Ex colonia dignidad en las cercanías de Parral por otra parte. 

Por cierto, estas cuestiones son trascendentales para la mayoría de los chilenos y chilenas que desde 1990 han avanzado en consciencia, recuperación de memoria, pero también son trascendentales en materia internacional debido al compromiso de Alemania en la ejecución y activación de los sitios de memoria en la zona, también por el reconocimiento de la participación de ciudadanos alemanes en actos en los que se violaron los derechos humanos, se practicó la pedofilia y se constituyó el exterminio y la tortura. Alemania se siente parte de la restauración en Chile precisamente por el reconocimiento de su propia historia nazi.

De la Involución de la Disonancia Cognitiva Social

En efecto, con el desmoronamiento de la élite o las élites que acompañaron al país desde los años ochenta del siglo pasado en adelante, y que se ha visto removida por la entrada de nuevas generaciones en el campo de la política, y por la corrupción en las alta esferas del poder judicial, Chile camina a la deriva de una ética normativa, a la deriva de la posibilidad de construir mínimos comunes de convivencia ciudadana en función del reconocimiento de una ética de mínimos validables. 

En este contexto, la plataforma de gobernanza que desliza la instalación gubernamental de Kast a través de los medios de comunicación no consigue articular un sentido que ayude a recuperar ni siquiera el orden autoritario portaliano propuesto: gobierno fuerte, autoritarismo y orden, privilegio de la élite, etc. 

Estamos en presencia de una élite, “la republicana y libertaria” que vino para quedarse en la historia del país.  Eso está claro. Cruzada con el marco mariano, cristiano, católico y también con el estilo liberal de vida. 

Por cierto, que la restauración de las misas cuatro veces a la semana puede salvar como expresión de paz. Formalmente se da la mano y muy bien gracias. Pero a la salida del rito, vamos a seguir estando en presencia de una élite económica, financiera en el manejo y control del estado. Las comunicaciones seguirán en el mismo segundo piso, y bajo el mismo liderazgo la vocería.  Será complejo y crítico, pero al parecer, ese es el rumbo determinado. 

Mientras en la calle, seguirán las movilizaciones y las bicicleteadas hacia la moneda. 

Y el resto, rumiando la disonancia cognitiva, que al parecer vino para quedarse. Y, aunque se aumente la censura, la vigilancia, la represión, el disciplinamiento policial en la población, incluso controlando las plataformas digitales, la información contradictoria y excluyente, mal tratadora, seguirá en su despliegue. 


domingo, 29 de marzo de 2026

El affaire Cicardini: el orden y la disciplina

 


El affaire Cicardini: el orden y la disciplina

Hablar desde la experiencia y practica militante socialista

Después de más de 26 años de militancia institucional ininterrumpida en el Partido Socialista de Chile, en democracia; después de reconocer la propia militancia en la clandestinidad, incluso con nombre “chapa”, es decir, con un nombre falso para autoprotección y protección de los demás, en tiempos de dictadura durante los años ochenta en la universidad, no consideraba, la voluntad ni la tentación de escribir para defender la institucionalidad, la disciplina de la práctica partidaria militante, la organización y su constitución.

En efecto, en mi historia tanto clandestina, como institucional partidaria que data de los años ochenta, he sido ingresada dos veces al Tribunal Supremo del PSCH. El TSPSCH (tribunal supremo del partido socialista de Chile) es la instancia máxima donde se evalúan los comportamientos políticos considerados anómicos, faltos a la fraternidad, a la institucionalidad, legalidad, principios y ética partidaria socialista.

La primera vez fue en tiempos de dictadura por cuestiones de desvíos a la línea de conducción del PSCH. En ese tiempo, se procuraba construir puentes hacia la Democracia Cristiana al interior de la vida universitaria para configurar los centros de alumnos de manera democrática.

Específicamente, en cuanto integrante de la directiva del centro de alumnos de la Escuela de Filosofía de la Pontificia Universidad Católica de Chile, habíamos concordado configurar un pacto político que no consideraba el lugar de privilegio que este partido consideraba le correspondía, ya desde ese tiempo, en la propuesta de unidad para la recuperación de la democracia.

En verdad, entre los alumnos y alumnas de filosofía de la PUC, ese partido no tenía mayor votación, entonces, se consideró que no se podía entregarles la presidencia del centro de alumnos de la escuela, solamente porque era una exigencia de unidad antidictatorial. En esa circunstancia apoyamos una articulación distinta de la lista del centro de alumnos y alumnas, propiamente de izquierda. El Partido Socialista en la clandestinidad, decidió sancionar a los y las socialistas que integraron ese pacto y articulación política que dejó fuera de la conducción a la DC, aplicando una sanción de suspensión fuera del partido. Fue un tiempo de congelación de la militancia que tuvo una duración de 5 meses.

Personalmente, al acatar la decisión partidaria, seguí siendo parte de la dirección del centro de alumnos de Filosofía, aunque en paralelo, comenzó la militancia en el movimiento feminista en Santiago, en tiempos de Julieta Kirkwood también socialista de la tendencia de los “suizos”. De manera tal que, cuando desde el partido vinieron a buscarme para retomar el quehacer partidario, ya era tarde, estaba comprometida en la participación movimientista feminista socialista que, en ese momento, le había dado un sentido más contundente a la propia trayectoria política. Así que amablemente señalé que ese sería mi lugar de participación y lucha en adelante. No dejaba de ser socialista, solamente que había despertado a la consideración de que la lucha de las mujeres no era secundaria a la lucha del proletariado: o iban juntas o no iban.

La segunda vez, fui enviada al Tribunal Supremo ya siendo militante “institucional” en un partido legalizado en la Región del Maule, en democracia, posterior al año 2.000 y siendo parte constitutiva del Tribunal Supremo de la Regional del Maule. Es decir, junto a otros tres compañeros formaba parte de este órgano regional cuando desde Santiago, y de manera centralizada, se decide aplicar la sanción mediante la que se descabeza, a nivel regional, a este órgano conformado institucionalmente. Y, con ello, se deja sin efecto y se desautoriza la constitución de la mesa regional de conducción del Partido.

Fue un procedimiento bastante engorroso, ocurrido en la Región del Maule, ya en tiempos democráticos y bajo el control del parlamentarismo regional de la institucionalidad partidaria. Con esto lo que se quiere explicar es que eran los parlamentarios quienes asumían el control de las decisiones partidarias a nivel regional, con sus respectivos lotes o tendencias, y, por lo tanto, cuando “determinadas circunstancias coyunturales” no le eran favorables a sus prácticas políticas, decidían de manera centralizada, a nivel nacional capitalino, sacar de la articulación a quienes consideraban “en indisciplina”. En la ocasión, el parlamentario y su tendencia decidieron sacar a todo el Tribunal Supremo legalmente constituido en la Región del Maule por conveniencia de su lote para la constitución de la directiva de acuerdo a sus intereses.

Aunque la molestia y la sensación de mal trato duró un tiempo, esta vez no consideré salirme del Partido. De algún modo, percibí el aprendizaje de la jerarquía, el ordenamiento institucional, y la presencia del factor disciplinario. Mientras, se generó consciencia y reflexión sobre la praxis militante en el sentido de observar y comprender la dinámica, el juego del poder en la constitución de posiciones al interior de las tendencias o lotes, y dentro de la institución partidaria.

El relato anteriormente expuesto solamente tiene sentido si considera el propósito de comprender y proponer un orden de lo acontecido esta semana en el Senado de la República. Y, como funciona la institucionalidad partidaria.

El affaire Cicardini

La opinión pública y principalmente las redes sociales han sido objeto esta última semana de marzo de un hecho ocurrido en el senado de la república y que dejaron en evidencia la forma en que se ejecuta y se practica la disciplina partidaria.

La presidenta del Partido Socialista, en su segundo mandato por 2 años del cual aún no se cumple formalmente 1 año, en lo que va de este segundo periodo a cargo de la conducción, se ve “obligada” por las circunstancias factuales de explicar que: las declaraciones de la vicepresidenta de la mujer del PS, senadora Cicardini, por lo tanto, también integrante de la dirección nacional, ahora, en el senado, no representan la vocería ni el sentir de la institución en su conjunto, ni de la bancada de senadores del Partido Socialista.

En lo concreto, la senadora por la región del Maule y actual presidenta del Partido Socialista Paulina Vodanovic, en un acto de afirmación de la institución partidaria, indica, en la sala del senado que la vocería de Cicardini, también senadora, y por cierto vicepresidenta de la actual dirección en ejercicio, no representa a los 9 parlamentarios senadores socialistas, ni por ende tampoco representa, a todo el Partido Socialista de manera institucional.

Y lo hace, en tiempos de redes sociales, donde los likes y emoticones definen a los adeptos democráticos, y a quienes defienden la democracia. Son tiempos de linchamientos mediáticos en los cuales se exalta la rabia, las tensiones, y en los que las polarizaciones ganan adeptos y lucro. Son tiempos en los que el compromiso y los argumentos no se compran porque la racionalidad no vende réditos. Entonces, estamos en un tiempo en el que “todo vale” para el flash foto, la portada en los diarios, y la trasmisión por el tik tok de turno encendiendo los ánimos. Es el tiempo de los destemplados.

Dejar que la Polvareda Baje

El resultado de estas intervenciones fue el linchamiento público de la senadora por el Maule, actual presidenta del Partido Socialista Paulina Vodanovic, con un construido liderazgo nacional reconocido y empoderado con proyección presidencial futura.

En efecto, hasta el momento no hemos descubierto más que la pólvora en relación con las respuestas ante el estampido de participación en las redes sociales de los destemplados de siempre: dejar que la polvareda baje. Así como tampoco, no hemos descubierto más que la articulación de los movimientos sociales para hacerle frente a la conculcación de los derechos logrados.

Para ambas, se requiere de tiempo, mesura, templanza, ecuanimidad, buscar los acuerdos, con bastante paciencia.

Ahora, en relación específicamente con lo ocurrido en el Senado entre dos mujeres líderes del Partido Socialista es importante señalar inicialmente que ambas son dirigentes muy queridas para las militantes, ambas han luchado por llegar a los puestos que hoy ocupan, y ambas son mujeres de logros políticos y electorales potentes. Ambas tienen ejercicio y construcción de liderazgo distintos, haciendo énfasis en aspectos y cualidades que dimensionan, y resaltan, características de posicionamiento político diferencial ciudadano.

El Partido Socialista y sus militantes así lo entendió en abril del 2025 al entregarle una alta votación interna por segunda vez a la actual presidenta, senadora Paulina Vodanovic, y también una votación considerable a la vicepresidenta Daniela Cicardini. Ambas pertenecen a diferentes tendencias y lotes internos. Y, ambas, de acuerdo a los estatutos, terminarán internamente su mandato, y no podrán ir a la re elección debido a que completan dos periodos en sus respectivos cargos.

Considerando este contexto, es sano que los mismos militantes y la sociedad comprendan en concordancia, la importancia de la recuperación de la racionalidad de los argumentos y por sobre todo del diálogo, la discusión y el debate a nivel interno y externo. Y es democrático que se puedan hacer y comprender las debidas distinciones entre: los espacios y escenarios en los que se hacen las discusiones y controversias, las instancias en las que se participa y se dialoga, los escenarios de los acuerdos, o se practica el escarnio público porque vende.

En ese sentido, recuperar la sensatez para tomar decisiones en relación con las políticas de alianzas, la construcción de la unidad, es lo que necesita toda la oposición, y también el Partido Socialista.

A modo de síntesis al cierre de esta opinión y de las argumentaciones que van y vienen, solamente destacar lo siguiente: 9 de 10 senadores a través de su jefe de bancada socialista, el actual senador Juan Luis Castro, le hacen ver a la senadora Vodanovic, en breve, es decir en un tiempo acotado, que debe retomar su rol de presidenta del PSCH en el senado de la república. Los 9 entienden, saben, y están conscientes que “algo” de lo dicho por Cicardini en la sala del Senado a propósito de la votación y del Ministro Quiroz, no se ajustó a la institucionalidad, no solamente del quehacer en el Senado, sino a los acuerdos previos de la bancada y del mismísimo Partido Socialista.

En efecto, la senadora Cicardini es parte miembro de la dirección nacional del Partido Socialista de Chile en la actualidad, donde comparte "conducción" de mesa con la presidenta. Por lo mismo, si la presidenta del PS es convocada por 9 senadores -en la ocasión- y se “omitía” o se "silenciaba", ante la petición de renuncia que Cicardini le solicitaba al ministro de hacienda el señor Quiroz, el acto de habla aparecía como una petición “consensuada y deliberada” del Partido Socialista, de su bancada de senadores, y no, como lo que realmente estaba siendo: una vocería particular de la senadora. 

Consecuentemente esto tendría efectos colaterales procedimentales e institucionales que el PS no estaba en condiciones de asumir. Dicha petición de renuncia de Cicardini, por cierto, se había salido del libreto acordado entre los 10 senadores representantes del PS en el Senado, Y, además fue en locus, in situ, es decir, sin tiempo para detener, paralizar el habla de la vicepresidenta y senadora, para continuarla en privado. La institucionalidad partidaria ya había sido puesta en riesgo y por sobre todo, expuesta. 

En un momento político en la que se requiere calma, recuperación de sensatez para la construcción de política de alianzas, en que se requiere reflexión, para recomponer vínculos societales dada la fragmentación que genera las redes sociales y post derrota electoral, es necesario e importante recuperar la disciplina partidaria y el tono de las críticas. No están los tiempos para “incendiar la pradera”.

Demás está señalar, que falta una educación cívica política ciudadana que posibilite distinguir los espacios de las alocuciones. El Senado de la República no es la plaza pública, ni la protesta callejera, ni la asamblea de junta de vecinos y vecinas. Ni mucho menos las redes sociales.


viernes, 27 de marzo de 2026

Recoger Cañuela

 

Cuando la gente ha decidido votar y escoger como presidente del país a una persona como José Antonio Kast, en medio de una polarización y rigidez ideológica, es muy difícil determinar el tiempo que le tomara, a ese mismo electorado, en cuestionar y evaluar si su opción fue la adecuada.

A estas alturas, eso ya da lo mismo.

En principio, lo más probable es que cada quién votante de Kast, asumirá la disonancia cognitiva buscando elementos de refuerzo, que lo lleven a ocultar la dimensión de la valoración que: por estos días le puedan indican el error, o la equivocación. Buscará justificaciones fáciles que puedan tapar el seguimiento evaluativo crítico.

Algunos plantearan abiertamente sus discrepancias, y al parecer los efectos de las comunicaciones, ya que esa planificación seguirá siendo un flanco. Y claro, también está el factor de negación de la realidad. El aquí no ha pasado nada.

Sin embargo, es evidente que ya se incuba un distanciamiento que se presenta como desorden. Y, desmantelamiento del aparato del Estado.

De cara a los hechos evidentes de una gobernabilidad desbordada al menos comunicacional y de público conocimiento, cada quién, elector o electora de Kast, se planteará la posibilidad de callar, silenciar la situación, a la espera que surjan otras oportunidades. Y/o, en la espera, de que pueda cambiar el cuadro general, asunto que tiene cuatro años de duración.

Entre tanto, se viene el seguimiento que se le pueda hacer a lo que se viene en estos cuatros años que ya partió con una luna de miel corta. 

La cuarta y última opción, es que precisamente ocurra un desgaste, y una intoxicación informativa, medidas de shock de tal magnitud, que el cansancio, la molestia determine otro rumbo.

En el Seguimiento: Medidas en Revisión en el tiempo de Gobernanza

Toda la legislación y decretos firmados que, se han solicitado detener en la Contraloría General de la República relativos al medioambiente, derechos humanos y sociales: educación, seguridad, etc., ¿qué pasará con ellas? ¿cuál será el destino de esas medidas?

¿Van a eliminar la información? ¿La van a tramitar? O, ¿apuestan a la pérdida de memoria? Y, ¿cuál es el plan al respecto? Algo tendrá que decir Dorothy Pérez, en todo esto. ¿Los procedimientos de retención tienen una temporalidad constitucional? ¿tendrán un tiempo delimitado de revisión? O más bien de lo que se trata es ¿de "mandarlos a la huesera" de la burocracia estatal?

Se agrega a lo anterior, el seguimiento a las medidas económicas implementadas y el famoso tarifazo del 3%. ¿Cuál es su consistencia? 

 Y lo que continua es ¿van a seguir con el relato de que Chile se cae a pedazos? Y, la emergencia. Y bla bla bla. Ante semejante relato, es necesario invocar a la práctica de la misa diaria: La paz sea con ustedes.

En Chile, hay una meridiana claridad, desde la experiencia y el aprendizaje que la conflictividad social no le hace bien a nadie. Así como la memoria del aprendizaje, nos reitera que el tiempo en política tienen otras dimensiones si le siguen echando agua a la cazuela.

Una Unidad en Construcción

Estamos en tres guerras al mismo tiempo. Lo que pasa es que Netanyahu y Trump han estado en las decisiones de esta última, con efectos comerciales bien nefastos. Y son las clases medias las que van a pagar el pato.

Y, en este escenario, la oposición política también tiene sus acomodos.

El seguimiento a la postulación de Bachelet va a estar presente en la discusión.

Y, en términos de la organización civil hay también tiempos distintos y dinámicas en desarrollo. Es evidente que los movimientos sociales van a salir a las calles a hacer sus propias demandas y seguimientos sobre todo en aquellos aspectos que perciban como atropellos.

En términos sociales de recalque, por el intento de restauración del antiguo régimen, aparecerá la evocación de la dictadura. La paranoia pos dictatorial se vuelve hacer presente en el estado del animus societatis.

Dicho aparte: no conozco historia de movimientos sociales que no signifiquen detenciones, fichajes, desapariciones, etc. En ese sentido vuelve a la memoria ese Marx del 18 Brumario. Esa lectura de la historia que una vez se escribe como trágica y otra vez como farsa. Al parecer, esta vez sería la farsa.

Es tiempo de conversaciones internas en los partidos políticos

Aunque la contingencia tiende a mantener el foco en las reacciones del día a día. Y, los medios y las redes se concentran en eso. Entre los militantes hay conversaciones, y por las redes sociales también se comentan, discuten asuntos.

Sin embargo, los partidos políticos de oposición aún no construyen un clima interno favorable que permita sancionar ciertos dilemas planteados por esta última derrota electoral. Y, esta construcción interna y ese ambiente puede demorar más de lo esperado dificultando la política de alianzas, las articulaciones en relación al tipo de oposición que se haga a este gobierno y por, sobre todo, al tono. Mientras algunos seguirán propiciando el "tono altanero", otros buscaran el " tono dialogante", otros buscaran el "tono fisiológico del cómo voy en esa".

 


jueves, 19 de marzo de 2026

Chile: La Contingencia no es necesariamente la Gobernanza

 

Chile: La Contingencia no es necesariamente la Gobernanza

Evidentemente el actual presidente José Antonio Kast no evaluó debidamente “el alineamiento” y apoyo al presidente Donald Trump de Estados Unidos de Norteamérica. Tampoco al gobierno de Netanyahu en Israel. Tanto en la configuración de su gabinete, en los tratos ni acuerdos firmados en Miami llamado “escudos de las Américas”, ni tampoco en los efectos de la guerra iniciada contra Irán el 28 de febrero del 2026 para con la ciudadanía.

Ya en la configuración de su gabinete, desde la nominación en adelante fue quedando meridianamente claro que, la balanza, no solamente estaba del lado del dinero y los intereses cognitivos instrumentales de los empresarios, industriales, confederaciones de los mismos, sino que, además, en la mayoría de los ministerios con peso político y económico existía un implícito, en algunos casos explícito, compromiso con el “mundo israelí de Netanyahu”, principalmente en lo que refiere al gran negocio de las armas y la defensa.

Por lo mismo, cuando el 7 de marzo el presidente Kast llegó a Miami, creyendo que iba a “pagar una manda” estaba contento con el deber cumplido. Estaba saldando una deuda de campaña, y comenzaba a pagar la colaboración de apoyo estratégico político para su gobernanza.

En efecto, su imaginario pragmático no avanzó hacia la comprensión del significante y el significado del despliegue de esta “nueva” guerra. Ese mismo día que lo llevó a Miami, la guerra declarada por sus principales socios, el gobierno de Trump y Netanyahu ya llevaban 7 días, los cuales, al día de hoy, ya serán casi un mes, y con señales amplias de deterioro para el mundo en lo que respecta al alza del petróleo y sus derivados.

En este transcurso de tiempo, sus amigos y aliados, comienzan progresivamente a quedar cada vez más aislados en su empeño y esfuerzo de restauración imperial. A estas alturas casi toda Europa decidió no entrar ni acompañar a Trump, en una guerra que declararon no ser suya, liderada especialmente por España.

En efecto, ya sabemos que el tiempo en política se cobra su propia dimensión, a la cual por cierto se agrega la experiencia de que en los últimos años hemos asistido a 2 guerras: Rusia y Ucrania, e Israel y Palestina con la evidencia del genocidio en Gaza.

En retrospectiva, Kast y parte de sus votantes, la derechita cobarde y la derechita de las 3 B, estaban contentos con la “extracción” de Maduro en Venezuela, estaban contentos con la actual situación de aprieto y posible invasión a Cuba, no se incomodaron ni prestaron atención, cuando desde Itamaraty, la cancillería brasileña, que dicho sea de paso, tiene una historia de relaciones diplomáticas con 10 países frontera en Sudamérica, a través del presidente Lula, aconsejó no asistir al cambio de mando, declarando la situación como una “descortesía”.

Se aclara aquí lo de los 10 países fronteras con los cuales Brasil tiene límites de cuidado diplomático para certificar algo bien simple. Un país que debe definir políticas de diplomacia y cuidados de frontera con 10 países, no solamente tiene un historial de cancillería y protocolo al respecto, sino que una cierta experiencia en la conducción de las relaciones entre países. Mientras Chile tiene frontera solamente con 3 países: Perú, Bolivia y Argentina. Brasil en cambio, además de estos 3 países nombrados y con los que tiene que cuidar relaciones, lo hace con la Guyana: francesa y holandesa, Surinam, Venezuela, Colombia, Uruguay, Paraguay. Por lo mismo, no solamente estamos describiendo un trato descuidado, una desprolijidad, sino un error innecesario comenzada la gobernabilidad.

Inundación de la Zona

El 11 de septiembre, al asumir Kast su construcción de gobernabilidad, y la celebración de su investidura y posesión del mandato presidencial, la mayoría de los chilenos y chilenas ya habían comenzado a comprar los derivados del petróleo para su uso doméstico, previendo el alza por la guerra declarada y en curso. Es decir, en Chile ya comenzaba a sentirse los efectos de esta guerra.

Por cierto, sin considerar esta contingencia, el radar y los drones palaciegos, tenían preparada otro tipo de “intervención comunicacional”. Bien distinta. Se trataba de la “inundación de la zona” tal cual fuera propuesta y diseñada por Steve Bannon para el primer gobierno de Trump. Buscaban con ello, el efecto de dejar “boquiabierta a la gente”, delante de la cascada de actividad fiscalizadora en concordancia con la propuesta restauradora de gobernanza.

Como supuestas medidas de este “revival” de “ordenamiento restaurador teocrático e imperial”, la gobernabilidad generó un retiro de todas las medidas de contraloría, a saber, 40 decretos que afectan al medio-ambiente. Por su parte, el ministerio de hacienda, -vía sendos oficios- ordena a todos los ministerios reducir el gasto en un 3%, previos aspavientos declarados de norte a sur en relación con déficit en las finanzas públicas y problemas con la caja fiscal. 

Se agrega a lo anterior que, el mismísimo 12 de septiembre antes que el subsecretario de Estado Norteamericano Christopher Landau dejara el país, en una reunión bilateral con Kast, ya en su calidad de presidente, firmó una declaración conjunta para el establecimiento de consultas sobre minerales críticos y tierras raras.

Es decir, después del vilipendiado “cable chino”, el proyecto submarino de fibra óptima que buscaba conectar Valparaíso con Hong Kong para mejorar la conectividad digital con Asia e impulsado por China, el Chile de Kast comienza por reforzar esta “subordinación amistosa” de la autonomía y el manejo de sus recursos minerales.

Entre tanto, y ante todas estas noticias en desarrollo, la población asiste desde su casa, a la información sobre el alza de los derivados del petróleo, y, la guerra continúa, con el prestigio de Trump y Netanyahu a la baja. Los ahora amigos principales de esta gobernanza local van en franco deterioro.

También, la ciudadanía observa la ausencia de la política de los acuerdos y la generación de consensos en la cámara baja para la conformación de las mesas, lo que por cierto aumenta el declive de los guardarraíles de la democracia en uno de los principales poderes del Estado.

Se suma a lo anterior, el ausente nombramiento de las secretarias regionales ministeriales, que, de algún modo, permiten a las regiones y comunas involucrarse en el ordenamiento gubernamental desde sus cercanías territoriales. Para un gobierno que tenía planificado el quehacer de la emergencia descentralizada, estos hechos no dejan de ser “insólitos” e “irreverentes” al movimiento de restauración del antiguo régimen conservador.

Las Salidas Imprevistas

En efecto, sin palabras de comunicación que generen un marco de conversaciones o diálogos posibles, con validación de argumentaciones en torno al bienestar y lo deseable para la construcción de la política, y consecuentemente las políticas públicas, se asiste a un desbordamiento de imprevisibles consecuencias. Y esto ocurre, precisamente porque la gente no está disponible para escuchar que: no hay ni habrá solución a sus problemas financieros de organización de la vida doméstica.

Por muchos argumentos que entregué el ministro de Hacienda, la inundación de información no contempla el efecto del incremento del agua en el estado de ánimo. Como en el tarot, el "agua de la inundación" representa aquí el espacio de las emociones en el temperamento de las personas y su forma de reaccionar.

La imposición de ese ritmo y ordenamiento mediático, a modo de inundación, requiere no solamente de la consideración de los efectos climáticos y naturales, sino, además, se deben apreciar los contextos cotidianos mundiales e históricos en los cuales cada quién construye su mundo de la vida. 

Es cierto que, a una proporción de la ciudadanía le puede importar la restauración de un cierto orden idílico romántico, una narración desplegada para reacondicionar la sensiblería existente, pero más temprano que tarde, esa misma ciudadanía distinguirá rápidamente que se trata de un plan que oculta el cercenamiento de sus derechos, y un tratamiento desigual del gobierno de emergencia.

Los chilenos y sobre todo las chilenas, demoraran poco tiempo en percatarse que no existen razones para que este gobierno deba hacerse cargo de la deuda que generará la guerra que sostiene Trump y Netanyahu con Irán. No respaldará la amistad entre los gobernantes, la complicidad y el sometimiento a las reglas financieras que esos gobiernos buscan imponerle a Chile. 

La ciudadanía atará luego los cabos sueltos para distinguir entre la emergencia para ciertos estratos de la población, y la nueva élite de gobierno que se instala. Distinguirá la discriminación, el empobrecimiento y la indignidad que se enquista en una gobernanza enmarcada en la propuesta de los empresarios de eliminar los feriados irrenunciables.

En tiempos en que los movimientos sociales se encuentran con una fuerza de convocatoria fragmentada, las calles tal vez no serán necesariamente la alternativa de resiliencia y resistencia.

En tiempos de democracias complejas y redes sociales controladas por plataformas digitales que buscan polarizar las opiniones, dicotomizar y generar burbujas ideológicas calcificadas, y rendidas a los emoticones, se hace difícil hacer pronósticos y construir hipótesis sobre la forma que asumirá el comportamiento y la expresión de la distancia social.

En tiempos en que las mismas plataformas digitales nos conducen al abandono del lenguaje hablado, comunicado, en que vamos cada vez más, perdiendo el entendimiento comunicativo de la racionalidad, la enunciación, la discursividad, en pro de la manipulación instrumental con fines de poder y dinero, al parecer nos queda apostar a la recuperación de la presencialidad de las conversaciones cara a cara como camino al andar.

Siguiendo a Habermas, reestablecer los puentes comunicativos, estableciendo acciones lingüísticas que donen sentido al día a día, por ahí al parecer va por ahora la cosa. Mientras, la gobernanza de la restauración termine haciendo nata.


viernes, 6 de marzo de 2026

El 11 de Marzo cambió de olor

 

El 11 de Marzo cambió de olor

La impermanencia nos indica que el estado de las cosas puede cambiar y no solamente puede cambiar para bien, sino para desestabilizar lo que se aprecia, en términos de bien común y bienestar ciudadano.

Hace unos días atrás, al finalizar febrero, escribía sobre los buenos auspicios posibles de configurar de cara al cambio de mando en Chile y la entrega de la banda presidencial, desde un presidente de izquierda Gabriel Boric, hacia un representante de la ultraderecha José Kast. Era interesante recrear el ambiente de preparación del escenario, la fiesta de la democracia en actividades republicanas, y las experiencias ciudadanas en relación con las visitas ilustres que nos visitarían, las conversaciones que se podrían abrir para Sudamérica y el mundo.

A poco andar, cambió el clima, se tensó el ambiente, y las visitas esperadas comenzaron a bajarse del avión. Especialmente algunas importantes como Marco Rubio principal soporte de las relaciones exteriores del actual gobierno del Donald Trump en EE.UU. Y, acá en Chile se bajó Michelle Bachelet. Se bajaron otras presencias de mandatarios extranjeros, y lo que se mantiene en el escenario, a excepción del Rey de España y el presidente de Brasil Lula de Silva, son más bien un cerco de mandatarios de dudosa trayectoria democrática, centrados en estilos de liderazgos, y ejercicio del poder cuestionables en lo formal por su excentricidad. El caso que salta a la vista y como botón de muestra es el presidente Milei de Argentina.

Sin embargo, hacia dentro, lo que más llama la atención es el tono, el ánimo, el clima, y la forma de reaccionar de la derecha chilena de cara a lo que se espera que sea su ingreso a la conducción del país. En vez de estar contentos, alegres, buscando los modos de respetar e incentivar las tradiciones, todos cual más cual menos, se embarcaron en desatar un clima beligerante, y una retroalimentación vasalla al presidente electo, como si en verdad le temieran, a la distancia y al recuerdo, del presidente Boric y a la candidatura a la ONU de la ex presidenta Bachelet.

Mientras, el país cansado de las polarizaciones, busca ajustarse en vano, a la posibilidad de conversaciones inteligentes, educativas, y políticamente sanas, sobre todo, entre los representantes de los 3 poderes del Estado, quienes tienen el deber: ético y moral de proporcionar a la ciudadanía, cualidades de comprensión, entendimiento, confianza en las instituciones públicas.

Por lo mismo, cuesta entender la conflictividad comunicacional generada por la situación del “cable chino”. En verdad, es de una irresponsabilidad “absoluta”. Cuesta entender desde la ciudadanía que, en momentos tan graves para la humanidad como la guerra declarada en curso desde Israel y Estados Unidos a Irán, los responsables políticos de este país, y que conducirán la nación, den sustentación injustificable a hechos condenables de intervención extranjera que tienen un costo de vidas humanas a diario.

Ejemplo de esto es que: mientras, hay ciudadanos y ciudadanas en Linares o Parral, que se levantan a comprar derivados del petróleo como gas y gasolina para guardar y abastecerse porque la guerra detonada les permite entender que todos estos productos van a subir y va a existir escasez, el presidente electo asista a una reunión en Miami a rendirle pleitesía al principal responsable de este estado bélico mundial.

Las Comunicaciones Opacas que cambiaron el Estado de Ánimo

Las comunicaciones se vuelven opacas cuando en determinados contextos surgen acusaciones en disputa por la verdad y la falsedad, la certeza y la mentira, la falacia y la tergiversación. Y, los actores y actrices del mundo político, haciéndose cargo de la responsabilidad social de la estatura que invisten deberían a lo menos compartir el valor de “filtrar” lo que dicen, lo que hablan, lo que expresan en sus gestos y comunicaciones verbales y no verbales.

Los aspectos que generaron “ruidos” comunicacionales en las actuales circunstancias son las siguientes:

-   - Las declaraciones del ministro del interior entrante señor Claudio Alvarado respecto de las conversaciones sostenidas por el actual presidente y el presidente entrante, en relación con el proyecto de cable chino de fibra.

-    -  Las declaraciones del presidente entrante señor José Kast en relación al mismo tema post instalación de un quiebre en las conversaciones relativas al cambio de mando.

-     -Las declaraciones de la ministra vocera entrante señorita Mara Sedini en varias entrevistas a medios.

-     - La ausencia o déficit de declaraciones del ministro de relaciones exteriores entrantes de cara a las declaraciones del ministro saliente.

-     - Las declaraciones de la derecha en general, principalmente, los representantes desde el parlamento en relación con lo ocurrido a propósito del proyecto y el actual gobierno.

En efecto, no se trata de justificar acciones y comportamientos por un cambio de “estilo” o por los significados de las palabras. No se trata de un cambio de la semántica en la construcción de la narrativa de uno y otro gobierno. De lo que se trata, es que estamos viviendo un momento álgido en el mundo, y deberíamos políticamente estar buscando sostener un lugar equilibrado en relación con: nuestra soberanía, la soberanía de Chile, y tomar decisiones en concordancia.

De lo que se trata entonces es de sostener una cierta consistencia y coherencia en las acciones de gobernanza comunicativa. Esto es, importa sostener:

1.- la cuestión de la mentira, y como se construye verdad en el espacio político.

2.- la cuestión de la acción del trabajo en equipo o su ausencia o déficit.

3.- la cuestión de responsabilizar a quién corresponda, y no al adversario político sin evaluar ni hacer seguimiento de las propias falencias.

4.- la cuestión del tratamiento de las confianzas.

Reflexiones Finales

Lo ocurrido y escenificado a través de los medios de comunicación revela lo evidente:

-     - Falta de comunicación entre los diferentes ministros que asumen el gobierno en relación con el problema principal y los traspasos. Falta de intercambio de información para definir el “estilo”.

No hay una narrativa común de los ministros entrantes e involucrados en el proyecto del cable chino en términos de la información que recibieron. Y, como no hay una narrativa, con un sentido común trasmitible, se genera presión, insatisfacción, y responsabilidades no compartidas sobre el trabajo, las funciones y el desempeño. En síntesis, confusión.

-     - Falta de configuración de una respuesta desde el “equipo ministerial” entrante que sea coherente, sostenible hacia dentro y válida, creíble hacia fuera.

Esta circunstancia generó ruido hacia fuera. Mostró ambivalencias, disonancias entre las diferentes respuestas, incluye las declaraciones del presidente entrante que se expuso ante el país demostrando inconsistencia en sus definiciones, urgiendo a su propio sector de apoyo, en el sentido de interpelarlos a enrarecer más el ambiente en la búsqueda de contrarrestar lo dicho.

-     - Exposición innecesaria y debilitadora del Ministro del Interior entrante.

No es por acaso que la UDI, el partido político en el cual milita, sale en masa a incendiar la pradera responsabilizando al gobierno de Boric. En esta circunstancia, salir a incendiar la pradera con recriminaciones, mesclando las situaciones y los temas tampoco ayuda.

Al cierre, solamente queda verificar que efectivamente el Partido Republicano, el Partido del presidente entrante tiene una forma de llevar las comunicaciones que necesita aquilatar. Los medios de comunicación con lo sucedido calibraron la vulnerabilidad de su aparato de asesores comunicacionales, la debilidad del formato en que encuadraran sus declaraciones. Esta vez dejaron de ser vasallos, y volvieron a preguntar lo que la ciudadanía quiere saber y no solamente a escuchar lo que se quiere responder.

El encuadre demostró poca flexibilidad, poco dinamismo y solamente recordar: hace tiempo que Chile dejó de estar en un regimiento con disciplinamiento militar.


lunes, 23 de febrero de 2026

Chile: camino al 11 de Marzo

 



En tiempo de transición, por el cambio de mando presidencial, en Chile, en un escenario político, formal: un gobierno de izquierda le hará entrega a un gobierno de ultra derecha la conducción del poder ejecutivo.

Debido a la solemnidad del acto, se encontrarán el 11 de marzo de 2026 varios mandatarios, de lado a lado. Y, por cierto, hay un conjunto de encuentros auspiciosos que debieran enmarcar la gala impecable de la democracia.

Será un concierto de conversaciones bilaterales, entre países, ministros, representantes de la monarquía española, ya que viene un rey, vienen representantes políticos europeos, latinoamericanos, y es evidente que el escenario diplomático de las agendas se despliega en su totalidad.

Chile se prepara para despedir a un gran presidente, el compañero Gabriel Boric. La historia en su perspectiva no solo lo absolverá. Ya se sabe que, el futuro en política, con democracia electoral mediante, nadie la tiene escrita. Aunque, Steve Bannon lleve a veces a dudarlo. Sobre su generación y lo que quede de ella, también está por escribirse.

Desde otro punto de vista: será interesante para Chile, conocer a la presidenta de México. Que conozcan de cerca a Luis Ignacio Lula Da Silva. Al lado de una fotografía con Bachelet, Claudia Sheinbaum y Boric.

Hasta ahí, íbamos bien.

Sin embargo, producto de la estrategia geopolítica iniciada por Trump, muchas de estas benevolencias pueden quedarse en palabras de buena crianza. Y, en un estreno de un guion mal escrito para el nuevo ministro de Relaciones Exteriores: Francisco Pérez Mackena.

El Debut de un Ministro

A menos de veinte días de la pose de José Kast, las últimas medidas diplomáticas del gobierno de Trump, que ahora generaron incomodidad en Chile, tendrán efecto. Y, los responsables ya no estarán en este gobierno saliente, y por cierto comenzarán a resbalarse hacia el gobierno y la gobernabilidad de los nuevos habitantes del palacio.

Una emergencia no contabilizada que se coló como piedra en el zapato. Una emergencia que a la ciudadanía le importa poco, tal vez, quien sabe; pero que a los involucrados los puede dejar bastante complicados y dañados. Y, sobre todo al país en términos simbólicos, de identidad y cultura bastante entristecida.

Aparte de ser un evidente gesto de mal trato, de inmiscuirse en asuntos propios de la soberanía de Chile, el asunto por primera vez dividide a la élite política. La ultra derecha y quienes la financian con viajes pagados, incluido los medios de comunicación que controlan, han modificado el mensaje que antes defendía la unidad de los chilenos y chilenas de cara a los desafíos internacionales. Y muestra en su revival, la cara pusilánime, ante un acto evidente de vasallaje.

En efecto, esto permite recordar que tal vez uno de nuestros problemas sea que, quienes han formado parte de esta élite económica, desde los primordios de la colonia, y la independencia, aún no reconocen, ni identifican los contenidos de los comportamientos de esa condición vasalla. Es decir, aún no traen al saber consciente, por qué actúan de ese modo sumiso y sometido frente a propuestas imperiales.

Lo cierto es que, entramos de lleno a la contradicción que representa ideológica y culturalmente el gobierno de Kast, y al primer divorcio entre la ingeniería comercial y la política cultural, de la diplomacia, y de su gobernanza.

Algunos esperaban que esta situación se dilatara, que hubiera más tiempo de luna de miel. Sin embargo, Trump mandó a su recadero: Marco Rubio, a aguar la fiesta cuando se esperaba que el buen vino chileno regase la garganta de los invitados e invitadas.

Antecedentes Regionales

El año recién pasado, 2025, una mañana cualquiera, Brasil recibió la misma bofetada diplomática que por estos días recibió Chile. Trump en su deseo de aparecer tomando las riendas del principal país de Sudamérica, le negó la visa al máximo representante, en ese momento, del Tribunal Supremo de Justicia y a su familia. Además, agregó en el veto, otros integrantes del mismo poder del Estado federado y a sus respectivas familias.

Las razones del veto fueron una intromisión política aberrante para quienes todavía creen en la soberanía de los pueblos. Y, no tuvo ningún empacho de hacerlas públicas en estruendosas declaraciones por redes sociales.

En esa ocasión, se trataba de la defensa de Jair Bolsonaro por el acto golpista ocurrido el 8 de enero, una semana después del presidente Lula haber asumido el gobierno. Acusaba al Tribunal Supremo de Justicia y a su presidente Alexandre de Moraes, de actuar políticamente, con parcialidad, persiguiendo a un ex presidente de actuar probo. Por lo mismo, condicionaba la concesión de las visas a la liberación y la amnistía del acusado.

También, vociferó por días la aplicación de un “tarifazo” que obligó a los empresarios del agro negocio a silenciar su discurso anti izquierda, y anti gobierno, buscar alianzas estratégicas dentro del suelo estadounidense, pero, sobre todo, a construir alianzas político-diplomáticas dentro del país, en unidad nacional.

En efecto, por algunos días, los medios de comunicación timoratos buscaron amparar el discurso de Trump, y cobijarse bajo este nuevo comando que remecía al multilateralismo. También buscaron silenciarse, de cara a la evidente agresión e intromisión en los asuntos internos. En este caso de un poder del estado: el Judicial. Sin embargo, a poco andar, como resultado interno, y externo, Brasil salió airoso.

Se defendió la soberanía del país. El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) llevó a Bolsonaro y a otro ex general de la república a la cárcel. El parlamento sigue dividiendo aguas entre la defensa de la democracia y el apoyo a una ultra derecha que cuestiona y rechaza la democracia electoral, Trump ablandó su lenguaje, no efectivó el tarifazo, y Lula mantiene la gobernanza y el liderazgo en el país.

Con el presidente de Colombia, Gustavo Petro hizo lo mismo. Primero lo maltrató ante la opinión pública internacional, lo amenazó de intervención. Todas payasadas que más o menos, terminaron con una invitación a la Casa Blanca.

Y así vamos, en Venezuela, “extrajo” a Maduro, dejó a una sucesora, y la historia es conocida. Fue por el negocio del petróleo. Siguió con Cuba. México y Brasil mandaron ayuda, y se desalinearon de la orden de Trump. Así estaban las cosas, con los chilenos y chilenas mirando al cielo, pasando piola, cuando cayó el banderazo.

Con los países y representantes de gobiernos como Milei en Argentina y que considera sus aliados políticos, Trump re arma configuraciones de conducción y liderazgo, al tiempo que, en su propio país, comienza a decaer y hasta los europeos comienzan a cansarse.

En las últimas semanas, a nivel interno, Trump enfrenta variadas situaciones hostiles en su intento de comandar la región y su país: el caso Epstein, derrotas electorales que avecinan resultados de los comicios de noviembre, invalidación de su política de tarifas desde la Justicia, intentos de acusaciones constitucionales, etc. Por lo mismo, quién se junte con él, “ahora”, y en este contexto, no va a salir muy bien parado. Más arriesga que gana.

El Mal Trato Trampista llegó a Chile

No es un buen trato diplomático y claramente es abusiva la acción de Trump. Como se señaló con anterioridad, la agresión y la falta de respeto, la intromisión en asuntos internos propios de la soberanía de cada país, ya les había tocado a varios países de la región. Y parece que, por el cambio de mando, ahora le tocaba a Chile.

El 11 de marzo se verificará el forado del daño. Sin duda Kast, ya tiene un traspié y otra emergencia de la contingencia. Además de los incendios. La inmigración dejo de nombrarse.

A nivel interno, aunque Kast viaje a Miami, pagado por empresarios chilenos, la diplomacia de la cancillería ya evidenció su primer quiebre. No se trata de “una” política exterior, se trata de poner sobre la mesa los intereses económicos y financieros de quienes van a gobernar Chile, -a través- del presidente Kast. En este sentido, cabe recordar, que los chilenos y chilenas tenemos derecho a saber quién pone los dineros, para que, con qué objetivo, y quienes son los que ganaran con esta inversión.

En este contexto, el viaje al exterior y el encuentro propiamente tal, tiene sus riesgos. Trump no está siendo bien evaluado en su país. Algunos republicanos estadounidenses en el parlamento ya le quitaron el piso. Y, el círculo internacional de alianzas de Trump viene en devaluación. Hasta la mismísima señora Meloni en Italia no coincidió, ni lo apoyó respecto de Groenlandia.

Desde América, Mark Carney primer ministro de Canada, pasando por México y Brasil, los países más grandes de la región con sus respectivos liderazgos actuales, no lo tienen en alta estimación diplomática, y han tenido sus encontrones y sus respectivas paradas de carro.

A Kast no le conviene enmarañarse en esta guerra geopolítica estratégica. Y, no le conviene porque: por una parte, los empresarios e industriales del Agro negocio chileno tienen clara su parada y cómo van en esa. Y, por otra parte, la empresa China Movile Internacional (CMI) también opera con una filial, CMI Reino Unido Limitada. Es decir, tenemos al Reino Unido en el negocio y proyecto del cableado. Contando además con que: la empresa estatal China se estableció en Hong Kong para gestionar sus operaciones internacionales. Es decir, además de China, están 2 países grandes en el proyecto.

En la majadería se repite el lema: otra vez son los negocios, el comercio, las finanzas y no la ideología, ni la política. La pregunta del millón es: ¿Qué hará entonces el presidente con este lema o dilema? 

Los Desafíos de Chile este 11 de Septiembre

Este tiempo va a ser un periodo extraordinario de producción de escenarios diplomáticos, de configuración de encuentros e intercambios. Muy movido para cada uno de los asistentes en términos de definición de agenda.

Sin embargo, en un contexto donde hay relaciones internacionales entre países que se encuentran tensionadas, también se escenificarán esas problematicidades en estos encuentros.

Para empezar, la instalación de Marco Rubio como el representante de Trump en el cambio de mando va a jugar un rol. Y desde Chile, el rol que cumpla el senador de derecha Iván Moreira (UDI) como integrante de la comisión de relaciones exteriores será importante. Los otros senadores se van el mismo 11 de septiembre, y se los echara de menos, sobre todo a José Miguel Insulza que se maneja en estas materias, y tiene una abundante experiencia en el manejo de las relaciones exteriores.

Es relevante e importante considerar para la ocasión al representante del Senado, por la presencia institucional de un poder del estado, que democráticamente acompañará los 4 años de gobierno del presidente que asume, porque representa a la derecha política, y, porque lo que estará en juego en dichas conversaciones es el presente y futuro de la ONU. Con ello, la posición que Chile adopte no es neutra, sea en su defensa, sea en la negación de su valor. También estará en juego la candidatura de Bachelet y la propuesta de reforma de la ONU.

En este contexto, también podría llegar a tener un rol relevante el otro senador de derecha integrante de esta comisión: Rojo Edwards. Aunque con menos experiencia y más díscolo, si se atuviera a la prudencia, la ecuanimidad que la situación requiere y amerita, capaz que bien pudiera ser de utilidad. Ante la duda, mejor abstenerse porque el horno no está para bollos.

Al finalizar y como dato de la causa se consigna que: el ministro de trasportes y telecomunicaciones, su familia, subsecretarios y sus respectivas familias, al parecer tenían tránsito y circulación garantizada hacia Estados Unidos ya que tienen visa. La mayoría en Chile no tiene visa, y si la tiene, no sabe que la tiene.