miércoles, 16 de diciembre de 2020

Habitación 2806 serie documental Netflix.

 

Habitación 2806 serie documental Netflix.

 

Cuenta el derrumbe del capital simbólico de Dominique Strauss-Kahn uno de los hombres más poderosos del mundo financiero, francés, ex director del Fondo Monetario Internacional, (hasta el ex ministro de hacienda chileno sale en una toma); y quien sería presidente de Francia si no hubiera sido por su detención en Estados Unidos acusado de abuso sexual a una mujer adulta en el 2011.

 

Deja planteada algunas interrogantes para las mujeres, y para el mundo más liberal, demócrata sobre todo porque se da en un contexto abierto cultural francés y en la izquierda política.  El tipo era militante del Partido Socialista Francés. Y hay mujeres socialistas militantes que entregan sus opiniones sobre los hechos y el "compañero" Strauss-Kahn. (jajaja)

 

Muestra por dentro esa izquierda "varonil" que nos ha gobernado, por la que hemos votado, y como se juega, se construye la sexualidad, la seducción, el "abuso de género" dentro de la élite whiskierda.

 

Se puede observar, el trato que estos hombres heterosexuales le dan a las mujeres y como estas mujeres "se arriman" al poder político en estas relaciones. También como sobreviven a este tipo de construcción de relaciones género/poder.

 

Me dejó pensativa entre otras cosas porque hay vacíos legales y éticos que permiten que estos hechos puedan seguir ocurriendo delante de nuestras narices.

 

Primera Reflexión

 

Para empezar, me devolvió a uno de los grandes temas de la antropología del parentesco que es la cuestión del poliamor, la poliginia y la poliandria.

En pleno siglo XXI, resurge la aceptación y valoración por parte de la sociedad, es decir del ethos cultural y ético en el cual el individuo está adscrito, de su condición heterosexual, “amante de muchas mujeres”.

Después de todo el disciplinamiento para la inducción a la monogamia, estamos ante un caso que se escapa a esa norma, e impresiona por la condición liberal de aceptación de esa construcción de identidad, por oposición a una cultura religiosa católica, por ejemplo, y al sistema biparental monogámico, en medio del capitalismo y la globalización.

Por cierto, devuelve al clásico libro de Friedrich Engels: El origen de la familia, la Propiedad Privada y el Estado en lo que pueda comprenderse como familia burguesa, en lo que pueda comprenderse como formación de la familia y los vínculos de parentesco desde la formación del Estado/Nación.

También, y particularmente porque se da en un contexto cultural intelectual y de formación de ethos, -el socialismo europeo, el partido socialista francés, por rebote el socialismo en general- donde Marx y Engels no son neutros en términos paradigmáticos.  Estamos hablando de la “izquierda política” o lo que resuene de ella en el siglo XXI.

 

Por lo tanto, evidentemente, no se trata de emitir un juicio a priori acerca de si esa condición de identidad sexual es “buena o mala” o si es abusiva. Anterior a los hechos y comportamientos del individuo Strauss-Kahn, interesa destacar, el ámbito de conversaciones y comunicaciones humanas que hacen de soporte para -no solo-, la aceptación social del poliamor o la poliginia en este caso, sino, la sobrevaloración de parte de las mujeres de este comportamiento por parte de los hombres que lo reproducen en la actualidad. 

También en el caso contrario, sería la sobrevaloración poliandria, mujeres que portan y circulan en las redes con un poder simbólico derivado de sus éxitos por emparejamientos con otras mujeres.

En efecto, y para empezar pareciera ser, que asumir esta condición sexual en el espacio público y sostenerla en el tiempo generaría un plus de atracción en las mujeres heterosexuales. Un plus de reconocimiento “alfa” entre los hombres. Un plus de legitimación en las redes que construyen el poder y el capital social y simbólico. Un plus favorable al intercambio sexual, a la mescla. Un plus hormonal neurotrasmisible favorable al emparejamiento sexual casual.

Este plus, circularía en las redes y relaciones sociales al interior de las organizaciones, otorgando ciertas posiciones de movilidad social ascendente o descendente de acuerdo a como las mujeres puedan usarlo o valerse del intercambio. De cualquier manera, se trataría de una cierta plusvalía heterosexual fálica simbólica.

En otro sentido, asumir esta condición sexual y sostenerla al interior de las relaciones entre mujeres, lesbianas, implicaría asumir un plus de atracción y jerarquía del deseo o de la deseabilidad. Una plusvalía lésbica simbólica al poder.

En todos los casos estamos hablando de una plusvalía que orienta hacia el aumento del deseo de pose o posesión del otro u otra. Y posteriormente el uso o instrumentalización de esa posesión o intercambio sexual en la que, todas las mujeres incumbentes reconocen e identifican el vínculo, el comportamiento sexual, el hecho, y “omiten” o “silencian” para su propio beneficio, y empoderamiento, la experiencia en sí.

Queda por investigar, los contenidos subjetivos de esta construcción de género de las mujeres en el poder. Y, el documental solamente sugiere y muestra la punta del iceberg en términos de los comportamientos, actitudes, valoraciones.


Segunda Reflexión


Son tres las mujeres que relatan haber sufrido abusos. Son tres mujeres adultas. Y por lo mismo, el hecho que el abuso se de en un contexto en el cual se tiene que ponderar e investigar la versión de dos personas contrapuestas hace difícil probar el uso de la fuerza abusiva.

Solamente el caso que ocurre en Estados Unidos puede ser probado como abusivo sexualmente, aunque, por condiciones biográficas, por una parte, a la mujer se le comprueban ciertas inconsistencias en su relato debido a sus condiciones de inmigrante, lo que puede constituir, si se hila fino, un segundo abuso; y también políticas por otra, porque efectivamente puede haber existido una trampa, un montaje de parte del otrora presidente francés Sarkozy para sacar del camino y acabar con la carrera política de su eminente opositor. Es decir, aunque es probatorio, las atenuantes permiten la fianza y consecuentemente la libertad del imputado.

1.      Un primer link reflexivo y de investigación antropológico y social que se abre en este caso tiene que ver con las acciones sexuales ejecutadas por el demandado sobre la “víctima” que hacen que esta las defina como abusivas y lesivas a su humanidad. De modo, tal que junto a la víctima número tres se puede estructurar un perfil abusivo “racial y anti migrantes”.

El segundo caso denunciado, de una mujer profesional joven, cuya madre había tenido un vínculo con el imputado, ambos miembros del partido socialista francés, dan cuenta de la ambivalencia no solo de la situación, sino del tratamiento del hecho por parte de la organización, es decir el partido socialista, y por cierto de la solución y el encauce legal que se le da al conflicto.

Es difusa la relación madre-hija y los contenidos allí elaborados, lo que dificulta la elaboración del contexto de la denuncia y el hilo conductor sustentable de ese proceso.

2.   Aquí se construye otro link de investigación social y de trabajo etnográfico en el sentido de reconstruir las relaciones sociales organizacionales y sus significantes en términos de la élite y de su ethos.

El tercer caso denunciado, el de la mujer francesa que ejerce como trabajadora sexual es complejo y requiere de elaboración porque se trata de una denuncia de una mujer adulta que en el ejercicio de su trabajo acusa que el abusador no se ajustó a las normas del contrato de prestación de servicios.

En términos generales, los profesionales o trabajadores sexuales tienen tarifas específicas para los diferentes servicios que prestan, y el horario de satisfacción del cliente. Esto se acuerda antes del intercambio. Es cierto, que muchos clientes no cumplen con lo pactado. Y como la relación y/o prestación de servicios se da en un espacio cerrado donde hay dos personas adultas, no hay elementos probatorios que demuestren el abuso y lo circunscriban. Por lo tanto, en general la trabajadora sexual lo integra como parte del riesgo de su trabajo o quehacer.

Y, es en este contexto es donde surge la cuestión de la ética, la norma y la ley en relación con el ejercicio de un trabajo, el de la prostitución, que no es regulado y que requiere de una organización sindical que articule ciertas defensas mínimas de trato. 

Este cruce de variables sumado a la condición racial étnica de la denunciante vuelve complejo nuevamente el procedimiento y el proceso. Lo que no resuelve la cuestión de que estamos hablando de un militante de un partido socialista que se define como humanista.

3.     Otro link a construir en conjunto con el caso número uno ya que ambas mujeres tienen un perfil racial y de inmigrantes. Una dentro de Francia y otra dentro de Estados Unidos.

Finalmente, está la revisión de la visión de género de las dos mujeres que lo acompañaron en el proceso: su esposa y su hija. La visión y la trayectoria recorrida por la mujer esposa que construye la candidatura del hombre que será futuro presidente de Francia con su dinero, y que termina divorciada con la finalización y caducidad del proyecto que la convertirían en primera dama. Es evaluable en este contexto las razones del divorcio. Es decir, en términos de la caducidad de la inversión en la construcción de poder político de las mujeres y la dinámica que este conlleva. 

Y, por cierto, la actual pareja de Dominique Strauss-Kahn, una joven que a simple vista tiene unos 25 años menos que él.

4.     Otro link que invita a reflexionar porque con esta nueva joven mujer pareja de Strauss- Kahn, se vuelve a reproducir el dilema de la aceptación de la plusvalía heterosexual fálica simbólica en un contexto de aparentemente apertura ética y libertad sexual, de aparente democratización. es decir, se trata de la constatación de la reproducción de la plusvalía heterosexual fálica dominante.

En verdad, estamos en un territorio de humanización de la vida y del trato entre los hombres y las mujeres de difícil dimensión. 

Sin un piso sólido para evaluar y contra argumentar sobre los límites que debieron ser puestos. Todas las escenas del abuso indican que las mujeres intuían que estaban aproximándose a la emergencia de un padrón de comportamiento sexual abusivo y depredador.  

En fin, queda por revisitar la valoración que el propio partido socialista y sus militantes intelectuales y profesionales, que van desde el Ministro de Cultura y la Ministra de Justicia colocan a disposición de la construcción de la categoría de género.

Continuará…👀👀