Del Aislamiento Social en Cuarentena en mi Cumpleaños 62
Las distancias y las proximidades sociales van a desmontarse y reconstruirse,
de hecho, ya están siendo desarrolladas, implementadas a través del vestuario
en lugares: públicos, semi-públicos y privados.
Una forma de constatar la existencia del Sar-2 covid 19 en la vida
humana es a través de su expresión escénica en la vida social. Vino para
quedarse por un tiempo largo, según investigaciones hasta el 2024. Y por ello cambiará
desde el diseño de nuestro vestuario, hasta las formas de emparejarse. Al igual
que el AIDS o SIDA, el virus modificó y modificará el modo de aproximarse de la
humanidad en los lugares públicos, las calles, la calzada y la vereda, incluido
el acceso a lugar privado. Las formas como reglas y el modo de aproximación
están en juego.
En verdad, las mujeres de mi generación hace bastante tiempo que vienen conversando
sobre los cambios en los comportamientos sexuales que significó la emergencia
del Sida en nuestras vidas. Se modificaron las formas como los seres humanos en
general buscaron emparejarse. Es decir, se redefinió el modo como se escogen las
parejas sexuales, las parejas para construir familia, la forma como se define y
construyen los espacios de intimidad dentro del hogar, incluso las formas de
vivir la vida en común, los significados sociales, los ritos, y pautas asociadas
a todo ello, incluido el matrimonio y la asociatividad de vida en pareja. Estamos
hablando de un cambio en la búsqueda de pareja sexual. Un cambio en la cuestión
de construir pareja también en el sentido de una otredad que tenga
accesibilidad a la intimidad o a los espacios privados desde otros modos de
definir las relaciones. Más allá, o más acá de la administración de la vida
privada como institucionalidad de circulación de propiedad.
Antropológicamente hablando, en Brasil usan la palabra ¨acasalamento¨. Y
dice relación con el padrón de comportamiento de todas las especies animales,
de la cuales la humanidad es parte, en orden a buscar aparearse. Se incluyen
los actos de conquista, de seducción, aproximación previa a la cópula y
posterior a ella. Al padrón de comportamientos que se gatillan al buscar
acasalar-se, emparejarse se diría en Chile. En concreto, estoy pensando en
Giddens y sus reflexiones sobre los procesos de individuación propios de la
vida moderna, y los cambios en la vida cotidiana. Por cierto también pienso, en
como los humanos hemos construido y construimos sociedad. Implica revisar la
instalación de mecanismos de defensa de represión para sobrevivir como especie
y como humanidad. Obviamente que estamos hablando de la prohibición del incesto
y su estructuración y forma de organización.
En fin, lo que quiero decir es que la experiencia de sobrevivir a una
pandemia, asunto que aún está por verse, deja una secuela de reflexión y
elementos introspectivos sobre los comportamientos antes descritos de los
cuales habrá que hacerse cargo. Las ciencias sociales tendrán que hacerse
cargo.
En el ámbito de la educación, que es un ámbito social, de relación con
otras personas, desde niños y niñas hasta adultos, y que van desde la
transición y circulación por y hacia la vida privada y los ámbitos de intimidad,
hasta la circulación en espacios públicos. Se entiende que en todos ellos lo
que estará puesto en definición son los límites. Los criterios de lo que es un límite
aceptable, un gesto de acercamiento aceptable con personas que no conoces, o que
conoces, o que forman parte de tus cercanos, o que son parte de la intimidad, y
de la forma de intimidad plural que se ha buscado definir en el hilo del proyecto
de vida de cada cual.
Los límites también estarán y de hecho están siendo formateados en el
ámbito personal y de la comunicación interpersonal, cara a cara, incluye los
movimientos de aproximación y distancia.
Sabemos que, los procesos de cuarentena buscaron, y persisten intencionalmente
aún en construir distanciamientos corporales que están cambiando día a día,
momento a momento. Son edición de otras formas de construir sociabilidad.
Los contactos físicos reducidos o ampliados, la definición de zonas del
cuerpo de no contacto, de evitación de contacto en una serie de eventos van a
ser inevitablemente recodificados.
En términos de experiencia, la cuestión del cuerpo y la re codificación
de sus zonas, en esta caso, los labios, las manos, la cara, los oídos, no solo
genera cambios en la subjetividad, en los procesos de subjetivación que por
cierto tienen un cruce generacional. Esto porque el impulso sexual se expresa de
modo diferencial de acuerdo a la edad. Sino que también, tiene un tiempo de
cambio en el modo como se expresa esa nueva instalación de fronteras.
Por lo mismo, la cuestión del beso y los abrazos, los movimientos táctiles,
así como las distancias entre un cuerpo y otro, entre una cara y otra serán
formas especiales de fijación de atención. Los detalles de las distancias entre
los cuerpos que ya se conocen, que se reconocen serán y ocurrirán en un tiempo
social de evaluación.
A veces he pensando que los besos y los abrazos quedarán reducidos a una
expresión de emoticon propio de las redes sociales.
A veces pienso que por mi edad, el campo de expresión cercanías a nivel
de abrazo se cerró definitivamente.
Y así, de ese modo, comienzo a subjetivar mi cuerpo por zonas erógenas,
igualmente, percibo ese cierre y esas demarcaciones que: tienen memorias y
recuerdos, pero que, ya no tienen ni tendrán cercanías. Hay instalación de
fronteras.
También por la edad, y por la cuarentena me imagino en un reordenamiento
de la vida en función de la vida en ciudades, traslados, viajes, tipos de
viajes. Y claro, en ese horizonte imaginario, también quedan levantadas
interrogantes acerca del cierre de posibilidades. Se cierran fronteras. Talca
es mi límite en las nueve direcciones
Hasta aquí, Habermas es el único que me resuelve el problema. Lo que se
salvará es la palabra, el lenguaje, a lingua como diría Caetano. El significado.
Una buena conversación, que genere risas y distensión. Aunque sea tecnológica de
redes. Una buena conversación que genere sentidos. Que aporte en visión.Lo que se salva es la comunicación de la palabra. Y tal vez, aquellos con quienes alcance otros niveles de transmision telepática tal vez, empática, de cruce auspicioso sincrónico de signos y señales.
Aún así no es suficiente porque esa danza, baile o juego en salsa y merengue,
mambo, el tango para quienes lo saborean, incluso, esos maravillosamente
apretados que otrora llamábamos lentos, incluso esos, siempre van a encantarme.
Entonces nos queda la mirada, el ojo en el ojo. Al metro de distancia. Largas miradas, largas respiraciones.


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