De los
Tiempos Mejores
Se va a cumplir un año y medio de gobierno
y de lo que se trata es de poner paños fríos. Así se llama el cuento
por ahora.
Mal gobierno este.
Comenzó y ha seguido con uso de recursos
públicos de manera indebida: ministro de
hacienda Larraín y su señora para USA, el que se fue Valente con su hijo y las
becas, el nepotismo presidencial que culminó con los hijos del presidente en
reunión "indebida" con empresarios de tecnología en China, no resuelta, tirada como basura bajo la alfombra, y no sancionada judicialmente respecto al tráfico
de influencias y al valor de los pasajes.
Mal trato y violación de los derechos
humanos en Walmapu con resultado de muerte en Camilo Catrillanca. Una situación
no resuelta en términos de convivencia y desarrollo social. Y en términos
judiciales. Este fracaso, en parte sugirió el primer cambio de gabinete. De
hecho, el Ministerio del Interior está severamente dañado por este caso no
resuelto. A Chadwick lo salvaron en el
parlamento de la acusación constitucional con palabras de buena crianza. Pero,
claramente debería estar fuera del gobierno.
Están también los Derechos humanos siendo
vulnerados en Educación.
Ha sido evidente el mal trato a las
comunidades educativas que ya están estresadas por el nivel de conflictividad a
la que han sido sometidas en este año y medio -paro mediante por el Ministerio
de Educación.
La situación específica del Instituto
Nacional refleja no solamente un problema educacional, sino a estas alturas
también de seguridad pública. Es una comunidad educativa que desde el primer
semestre está generando problemas severos, críticos de manejo, gestión,
gobernabilidad de la sana convivencia en el centro de Santiago, a dos cuadras de
la Moneda, la casa de gobierno. Lo único que se les ha ocurrido hasta el
momento como política pública de los
nuevos tiempos es implementar “el aula segura” con fuerzas especiales de carabineros que tienen
como objetivo intervenir en el edificio para asegurar las clases dentro del
establecimiento, inhibiendo la organización de “alumnos violentistas que lanzan
molotov. Llevan más de dos meses en eso y no se resuelve.
La comprobación del Boicot a las reformas
educacionales es evidente. Las agencias comunales de educación como prevé la
ley no se han constituido y no hay una calendarización programada para su
ejecución y cumplimiento. Y el manejo publicitario que se ha hecho de las
redes de información del Ministerio en sus dos aristas: uso de recursos
económicos del aparato burocrático de manera indebida a la probidad y uso de la
información y redes de apoderados para el envío de propaganda. Todo ello puede
determinar la acusación constitucional. Eso está por verse.
Sin embargo, que la Ministra Cubillo tiene
un capital político social simbólico dañado, es más que claro.
A lo anterior se suma que Chile es un país
que está, económicamente estancado.
Sigue sin avanzar en la generación de empleos. Y la cuestión de la inmigración también es un problema no resuelto al cual se asocia este hecho. Ya que se trata de un problema de integración, también al trabajo. Por otra parte, la guerra financiera entre Estados Unidos y China puede tomar rumbos imprevistos. Y los chinos tienen bastante inversión aquí.
La cuestión ecológica medioambiental se
viene heavy. Tenemos que cambiar nuestros patrones alimenticios. Dejar de comer
carne ovina. Pero el gobierno tendrá que enfrentar la sequía y la cuestión del
agua. Ya hizo crisis en Osorno, en este invierno. No sé qué tan piola podrá
seguir pasando.
En relación con la agricultura, una
persona me comentaba que Chile viene experimentando una sequía desde hace ya 10
años, estamos empezando la primavera, y este gobierno de seguir así no la tiene
fácil. Hay regiones que necesitarán agua.
No voy a profundizar más en lo sucedido
con la ministra Vocera por estos días. Sin embargo, su actuar es un botón de muestra de los niveles
desgastados, agresivos y dañinos de las conversaciones de la clase política y sobre
todo dirigidas desde el Estado. Pero es evidente
que las conversaciones políticas de la élite de gobernabilidad y de los
diferentes poderes del estado están teñidas de acusaciones, y de hechos de
corrupción económica hasta el narcotráfico. Las fuerzas armadas, los
carabineros, las iglesias, algunos líderes espirituales, algunos fiscales del
poder judicial, pocos miembros de la élite parecen austeros, decente, confiables,
y probos.
La clase política en su conjunto, presenta
un deterioro no solo en representatividad electoral, sino que, en liderazgo,
credibilidad, confianza. Son contados con los dedos de la mano los que se
libran de la percepción ciudadana de corrupción y enriquecimiento excesivo. Pasados
dos periodos en cualquier cargo político, sea como miembro del ejecutivo o del
parlamento, todos son mirados con sospecha y se cuestiona su salario.
Hay varios links por donde este gobierno
hace agua. Y eso que todavía le quedan
más de dos años y el próximo ya hay elecciones locales.
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