domingo, 25 de agosto de 2019

De los Tiempos Mejores

De los Tiempos Mejores

Se va a cumplir un año y medio de gobierno y de lo que se trata es de poner paños fríos. Así se llama el cuento por ahora.

Mal gobierno este. 

Comenzó y ha seguido con uso de recursos públicos de manera indebida:  ministro de hacienda Larraín y su señora para USA, el que se fue  Valente con su hijo y las becas, el nepotismo presidencial que culminó con los hijos del presidente en reunión "indebida" con empresarios de tecnología en China, no resuelta, tirada como basura bajo la alfombra, y no sancionada judicialmente respecto al tráfico de influencias y al valor de los pasajes.

Mal trato y violación de los derechos humanos en Walmapu con resultado de muerte en Camilo Catrillanca. Una situación no resuelta en términos de convivencia y desarrollo social.  Y en términos judiciales. Este fracaso, en parte sugirió el primer cambio de gabinete. De hecho, el Ministerio del Interior está severamente dañado por este caso no resuelto.  A Chadwick lo salvaron en el parlamento de la acusación constitucional con palabras de buena crianza.  Pero, claramente debería estar fuera del gobierno.

Están también los Derechos humanos siendo vulnerados en Educación. 

Ha sido evidente el mal trato a las comunidades educativas que ya están estresadas por el nivel de conflictividad a la que han sido sometidas en este año y medio -paro mediante por el Ministerio de Educación. 

La situación específica del Instituto Nacional refleja no solamente un problema educacional, sino a estas alturas también de seguridad pública. Es una comunidad educativa que desde el primer semestre está generando problemas severos, críticos de manejo, gestión, gobernabilidad de la sana convivencia en el centro de Santiago, a dos cuadras de la Moneda, la casa de gobierno.  Lo único que se les ha ocurrido hasta el momento como política  pública de los nuevos tiempos es implementar “el aula segura” con  fuerzas especiales de carabineros que tienen como objetivo intervenir en el edificio para asegurar las clases dentro del establecimiento, inhibiendo la organización de “alumnos violentistas que lanzan molotov. Llevan más de dos meses en eso y no se resuelve.

La comprobación del Boicot a las reformas educacionales es evidente. Las agencias comunales de educación como prevé la ley no se han constituido y no hay una calendarización programada para su ejecución y cumplimiento.  Y el manejo publicitario que se ha hecho de las redes de información del Ministerio en sus dos aristas: uso de recursos económicos del aparato burocrático de manera indebida a la probidad y uso de la información y redes de apoderados para el envío de propaganda. Todo ello puede determinar la acusación constitucional. Eso está por verse.

Sin embargo, que la Ministra Cubillo tiene un capital político social simbólico dañado, es más que claro.

A lo anterior se suma que Chile es un país que está, económicamente estancado.

Sigue sin avanzar en la generación de empleos. Y la cuestión de la inmigración también es un problema no resuelto al cual se asocia este hecho. Ya que se trata de un problema de integración, también al trabajo. Por otra parte, la guerra financiera entre Estados Unidos y China puede tomar rumbos imprevistos. Y los chinos tienen bastante inversión aquí.

La cuestión ecológica medioambiental se viene heavy. Tenemos que cambiar nuestros patrones alimenticios. Dejar de comer carne ovina. Pero el gobierno tendrá que enfrentar la sequía y la cuestión del agua. Ya hizo crisis en Osorno, en este invierno. No sé qué tan piola podrá seguir pasando.

En relación con la agricultura, una persona me comentaba que Chile viene experimentando una sequía desde hace ya 10 años, estamos empezando la primavera, y este gobierno de seguir así no la tiene fácil. Hay regiones que necesitarán agua.

No voy a profundizar más en lo sucedido con la ministra Vocera por estos días. Sin embargo, su actuar es un botón de muestra de los niveles desgastados, agresivos y dañinos de las conversaciones de la clase política y sobre todo dirigidas desde el Estado.  Pero es evidente que las conversaciones políticas de la élite de gobernabilidad y de los diferentes poderes del estado están teñidas de acusaciones, y de hechos de corrupción económica hasta el narcotráfico. Las fuerzas armadas, los carabineros, las iglesias, algunos líderes espirituales, algunos fiscales del poder judicial, pocos miembros de la élite parecen austeros, decente, confiables, y probos.

La clase política en su conjunto, presenta un deterioro no solo en representatividad electoral, sino que, en liderazgo, credibilidad, confianza. Son contados con los dedos de la mano los que se libran de la percepción ciudadana de corrupción y enriquecimiento excesivo. Pasados dos periodos en cualquier cargo político, sea como miembro del ejecutivo o del parlamento, todos son mirados con sospecha y se cuestiona su salario. 

Hay varios links por donde este gobierno hace agua.  Y eso que todavía le quedan más de dos años y el próximo ya hay elecciones locales.



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