sábado, 15 de agosto de 2020

De Sabatina: Una Mirada a la situación del CodeVirus19 en la Región del Maule

 Cinco Meses

El primer caso en el cual se detecta  la presencia del virus en Chile, fue el tres de marzo del año en curso y fue en la región del Maule. Se trató de dos Casos detectados en la comuna de San Javier y derivados a la capital de la región Talca. Se trataba de una pareja joven de viajantes.

 

Por lo mismo, a cinco meses y medio de esa constatación es interesante evaluar nuevamente el estado de la presencia del virus en la región según datos actualizados por el Ministerio de Salud.

 

I.- A continuación se presenta un mapa de la región del Maule, indicando las comunas por las cuales está conformada. La capital de la región es Talca que concentra la mayor cantidad de población.



La circunferencia con borde blanco y marrón indica comunas de mayor densidad poblacional. Son tres comunas: Talca, Curicó y Linares.

 La estrella celeste indica las comunas de segunda densidad poblacional en orden decreciente. Son siete Comunas: Maule, Constitución, Molina, San Javier, San Clemente, Parral, Cauquenes.

 El doble círculo indica las comunas de tercer nivel de densidad poblacional en orden decreciente. Cuatro comunas: Cauquenes, Longaví, Teno, Colbún.

 El doble arco amarillo indica las comunas de cuarto nivel en densidad poblacional en orden decreciente. Son cuatro comunas: Retiro, Sagrada Familia, Yerbas Buenas, Villa Alegre.

 El eclipse morado indica las comunas de quinto nivel en densidad poblacional en orden decreciente. Son nueve comunas: Romeral, Río Claro, Rauco, Hualañe, San Rafael, Curepto, Chanco, Pelarco, Pencahue.

 El rombo azul oscuro indica las comunas de sexto nivel en densidad poblacional en orden decreciente. Son tres comunas: Pelluhue, Licanten, y Vichuquen.

 

 II.- A continuación se presenta un Cuadro de la Región del Maule por Comuna, por habitantes y por Número de Contagios virus Sar2 Code19 según datos del Ministerio de Salud publicado en: https://www.gob.cl/coronavirus/cifrasoficiales/

 

Lo que se hace en este cuadro es colocar a la visión del observador la comuna, la cantidad de habitantes y el número de contagiados a la fecha 15 agosto 2020 para que se pueda construir algún criterio de comparación en relación con el seguimiento y la posible evaluación de la situación en la región.

 

Comuna

Población

Casos COVID

% por hab por Com

1.-Talca

236.724

2112

0,89%

2.-Curico

163.629

2182

1,33%

3.-Linares

101.073

824

0,81%

4.-Maule y DM

60.000

531

0,88%

5.-Constitución

50.348

388

0,77%

6.-Molina

49.800

308

0,61%

7.-San Javier

49.451

511

1,03%

8.-San Clemente

46.292

563

1,21%

9.-Parral

44.544

291

0,65%

10.-Cauquenes

44.143

405

0,91%

11.-Longaví

32.810

298

0,90%

12.-Teno

30.850

26

0,08%

13.-Colbún

22.565

229

1,01%

14.-Retiro

21.071

162

0,76%

15.-Sagrada Familia

19.469

107

0,54%

16.-Yerbas Buenas

19.200

151

0,78%

17.-Villa Alegre

17.512

153

0,87%

18.-Romeral

16.170

276

1,70%

19.-Río Claro

14.753

111

0,75%

20.-Rauco

11.248

114

1,01%

21.-Hualañe

10.222

115

1,12%

22.-San Rafael

9.959

132

1,32%

23.-Curepto

9.426

66

0,70%

24.-Chanco

9.331

48

0,51%

25.-Pelarco

9.083

133

1,46%

26.-Pencahue

8.601

57

0,66%

27.-Pelluhue

8.092

72

0,88%

28.-Licanten

6.989

26

0,37%

29.-Vichuquen

4.381

6

0,13%

30.-Empedrado

4.206

33

0,78%

Totales

1.087.432

10.430

 

Los colores indican una suerte de señal de buen resultado por comuna, hasta situación de peligro con manutención de políticas de reclusión física, confinamiento, etc.

III.- La primera lectura que se puede hacer de estos datos es que:

 

- de la primera agrupación de comunas de acuerdo a densidad poblacional, se desmarca la segunda comuna más poblada de la región, Curicó con 163.629 ya que presenta 2.182 casos de contagio. Es decir, una comuna con aproximadamente un 30% de densidad poblacional decreciente en relación con la capital regional Talca, reporta más casos de contagio, y la supera. Por otra parte, si se la compara con Linares, la tercera comuna con alta densidad poblacional, también se dispara en presencia de casos más del doble siendo que el diferencial por habitantes no se condice.

 

Comuna

Población

Casos COVID

% por hab por Común

1.-Talca

236.724

2112

0,89%

2.-Curico

163.629

2182

1,33%

3.-Linares

101.073

824

0,81%

 

 

- De la segunda agrupación de comunas de acuerdo a la densidad poblacional, las ciudades y comunas de Maule, San Javier y San Clemente son las que presentan un aumento diferencial y sostenido en relación con las otras comunas clasificadas en este mismo rango: Constitución, Molina, Parral y Cauquenes.

 

Comunas                    N°Hab             Casos Contagios        Incidencia Comunal

4.- Maule y DM

60.000

531

0,88%

5.- Constitución

50.348

388

0,77%

6.- Molina

49.800

308

0,61%

7.- San Javier

49.451

511

1,03%

8.- San Clemente

46.292

563

1,21%

9.- Parral

44.544

291

0,65%

10.- Cauquenes

44.143

405

0,91%

 

 

En efecto, al ser clasificadas las comunas por número de habitantes, indica que se trabaja sobre el supuesto que este indicador, -la densidad poblacional-, debería dar un lineamiento en relación con el avance o retroceso de la pandemia en estas comunas, si efectivamente se estuviera trabajando la trazabilidad.

 

Esto porque se supone que en las comunas con menos habitantes, la trazabilidad sería más fácil de obtener, ejecutar, gestionar y por lo tanto aislar el aumento de los contagios.

 

Y, en el caso de las comunas con más alta densidad poblacional, la trazabilidad así como el aumento de contagio debería ser más alto a la exposición ya que el confinamiento en las zonas más pobladas es más fácil de organizar, pero de más posibilidad de acceso.

 

En este estudio, se considero el seguimiento y la comparación del aumento del número de casos cuando corresponda, se agregó al ya considerado criterio de densidad poblacional, el de la cercanía geográfica con las comunas que presentan mayor números de contagios y mayor densidad población. Con esto lo que se evalúa es el estado de circulación de la población dentro de la región, el nivel de confinamiento, etc.

 

- La tercera agrupación de comunas con mayor número de casos podrían clasificarse como: aquellas cercanas geográficamente a las que presentan mayor índice de contagio, a distancias de una hora y menos tiempo por carretera exclusivas, y que por relaciones laborales, productivas se involucra el tránsito entre comunas. Pueden ser comunas-dormitorios, o por productividad agrícola, que se ubican cercanas a la capital regional, o las capitales de provincia o las ciudades con alto número de contagio como son San Javier, San Clemente, Curicó, Talca y Linares. 

Es el caso de: 


16.-Yerbas Buenas 19.200 151 0,78%
Cercanía con San Javier y Linares

18.-Romeral

16.170

276

1,70%
Cercanía Curicó

11.-Longaví



32.810



298



0,90%
Cercanía Linares

13.-Colbún


22.565


229


1,01%
Cercanía Linares

19.-Río Claro 14.753 111 0,75%
Cercanía Talca

22.-San Rafael

9.959

132

1,32%
Cercanía Talca

25.-Pelarco

9.083

133

1,46%
Cercanía Talca

17.-Villa Alegre 17.512 153 0,87%

Cercanía San Javier

20.-Rauco

11.248

114

1,01%
21.-Hualañe 10.222 115 1,12%

Ambas cercanas a Curicó


Esta información permitiría tomar decisiones en términos del control de la salida y entrada  a las ciudades ya que las vías de acceso son pocas. Y depende de las autoridades sanitarias de cada comuna proteger a sus habitantes. Los alcaldes junto a las autoridades sanitarias, políticas  deberían decidir.

- Del resto de agrupaciones de las comunas son interesantes los casos de Vichuquén, con un camino de difícil acceso, Teno, Licantén, Curepto, Empedrado, Pencahue, Pelluhue y Chanco.

 

 

Comuna                      N°Hab Casos     Incidencia en la Comuna

11.-Longaví

32.810

298

0,90%

12.-Teno

30.850

26

0,08%

13.-Colbún

22.565

229

1,01%

14.-Retiro

21.071

162

0,76%

15.-Sagrada Familia

19.469

107

0,54%

16.-Yerbas Buenas

19.200

151

0,78%

17.-Villa Alegre

17.512

153

0,87%

18.-Romeral

16.170

276

1,70%

19.-Río Claro

14.753

111

0,75%

20.-Rauco

11.248

114

1,01%

21.-Hualañe

10.222

115

1,12%

22.-San Rafael

9.959

132

1,32%

23.-Curepto

9.426

66

0,70%

24.-Chanco

9.331

48

0,51%

25.-Pelarco

9.083

133

1,46%

26.-Pencahue

8.601

57

0,66%

27.-Pelluhue

8.092

72

0,88%

28.-Licantén

6.989

26

0,37%

29.-Vichuquén

4.381

6

0,13%

30.-Empedrado

4.206

33

0,78%

 

 

 IV.- Finalmente, se muestra  el cuadro general con los datos por comuna y regional como una invitación para que la propia ciudadanía construya su comportamiento de autoprotección y circunvalación conforme sus desplazamientos y tránsitos.

 

 

Comuna

Población

Casos COVID

% por hab por Com

1.-Talca

236.724

2112

0,89%

2.-Curico

163.629

2182

1,33%

3.-Linares

101.073

824

0,81%

4.-Maule y DM

60.000

531

0,88%

5.-Constitución

50.348

388

0,77%

6.-Molina

49.800

308

0,61%

7.-San Javier

49.451

511

1,03%

8.-SanClemente

46.292

563

1,21%

9.-Parral

44.544

291

0,65%

10.-Cauquenes

44.143

405

0,91%

11.-Longaví

32.810

298

0,90%

12.-Teno

30.850

26

0,08%

13.-Colbún

22.565

229

1,01%

14.-Retiro

21.071

162

0,76%

15.-Sagrada Familia

19.469

107

0,54%

16.-Yerbas Buenas

19.200

151

0,78%

17.-Villa Alegre

17.512

153

0,87%

18.-Romeral

16.170

276

1,70%

19.-Río Claro

14.753

111

0,75%

20.-Rauco

11.248

114

1,01%

21.-Hualañe

10.222

115

1,12%

22.-San Rafael

9.959

132

1,32%

23.-Curepto

9.426

66

0,70%

24.-Chanco

9.331

48

0,51%

25.-Pelarco

9.083

133

1,46%

26.-Pencahue

8.601

57

0,66%

27.-Pelluhue

8.092

72

0,88%

28.-Licanten

6.989

26

0,37%

29.-Vichuquen

4.381

6

0,13%

30.-Empedrado

4.206

33

0,78%

Totales

1.087.432

10.430

 

 

Una mirada al cuadro regional permite valorar ciertos aspectos, ponderar la situación de las comunas, y tomar decisiones políticas, de gestión, de inversión, de planificación a corto, mediano plazo.

 

Hay casos de contagio, hay datos en ciertas comunas que merecen atención, y hay cierta información sobre la cual se pueden definir acciones de control, regulación, y procedimiento.

 

Hay casos de contagio, y aunque se mantiene, hay en aumento. No está detenido. Ni siquiera ha bajado. Y se debería establecer un criterio de retorno. Así como los tránsitos interregionales y entre comunas.

 

Personalmente, pienso que los indicadores de contagio y activos deberían estar a razón de cero % para retomar los contactos presenciales cercanos, y menos de un metro y medio de distancia. Eso se le puede pedir a un adulto, a un adolescente, pero para educar en esos procesos a los niños es más difícil, complejo.

 

Mi opinión y a la lectura de los datos todo indica que no se puede liberar los espacios de las aulas de clases, ya que aún la incidencia de contagio es alta. En las escuelas y espacios educativos los contactos directos con  los alumnos podrían realizarse cuando no existan contagios sostenidos en el tiempo, ni casos activos. En los espacios rurales, hay que sostener un seguimiento tener conocimientos de las familias y vecinos que tienen contagios.

 

No da para liberar totalmente el acceso a las actividades de los espacios públicos. 


Por lo mismo, en las ciudades más grandes, donde hay mayor circulación de gente a diario, debe mantenerse los resguardos, los cuidados propios de las distancias sociales, de acercamiento, de contacto físico.

 

Por otra parte, en Chile y en la región además tenemos que diseñar un proceso eleccionario acorde a estas condiciones de civilidad: por turnos para los trabajadores y funcionarios, por internet, con cierta flexibilidad que además requiere alimentar confianzas. 

Por lo tanto los esfuerzos debieran estar destinados a controlar las comunas que presentan aumento a diario, hacer seguimiento de trazabilidad,  hacer seguimiento de las condiciones de vulnerabilidad de los casos de contagio, así como de las muertes, y preparar las condiciones para el plebiscito.

 

 


sábado, 9 de mayo de 2020

Algo que No Cuadra

Algo que No Cuadra


No soy una experta en demografía, pero cualquier cientista social puede revisar estos datos y hacer una lectura distinta.

Los datos que se presentan a continuación son de la población de  Chile distribuido por regiones al año 2017 y extraída de wikipedia. Si viene es cierto al 2020, la población estimada puede haber aumentado en hasta tres millones y medio más aproximadamente, y a la que debe sumarse la población estimada de inmigración,  todo indica que esta desagregación de la población se mantiene otorgando con ello un lugar de densidad demográfica a cada región, en relación con el país y en relación con otras regiones.

En efecto lo que interesa aquí al mostrar los dos cuadros de  distribución poblacional y expansión de la pandemia por región en Chile es proponer una lectura comparativa de datos. Es cierto que el  segundo cuadro muestra el aumento por día del sar2COD19 por regiones, sin embargo, también permite leer la población por regiones y de acuerdo a la densidad poblacional en términos de aumento de casos.

El primer cuadro es de la distribución de población regional y sus respectivos lugares:

 

Población de Chile 2017


Si en efecto se diera una lógica y una cierta coherencia en la gestión y control de la política pública en relación con la pandemia,en términos de políticas públicas, de medidas de cuarentena, etc destinadas a contener la expansión y sumado a la coordinación del trabajo en salud por regiones, debería darse una cierta equivalencia en términos de la entrada y aumento del contagio y la demografía de cada región, es decir la cantidad de habitantes que tiene cada región. Es decir, debería darse una coincidencia entre  el lugar que tiene cada región de acuerdo a su población,  el mismo lugar o una cantidad relativa de acuerdo al número de casos y a su aumento..

 Y he aquí que esa relación, no se está dando en ninguna de las tres variables.

Este cuadro es una fotografía del reporte que hoy entrega el Minsal, por región, con totales y parciales de aumento


Minsal reporte del 9 de Mayo del 2020

Al revisar este cuadro, vemos que efectivamente la pandemia tiene una tendencia de expansión en la primera región, que es la región metropolitana que tienen la mayor población, pero de ahí en adelante el asunto se desparrama tanto en el número de casos de contagio por región, como en el aumento de los casos que no cumple el requisito de correlación con densidad demográfica.

Santiago que es la región con más habitantes es la única que mantiene a su vez el mayor número de contagiados con el primer lugar en ambos casos.

Sin embargo, después viene la Araucanía que es la quinta en población, y está en segundo lugar de contaminación.

Tercer lugar Antofagasta que es la novena en población  y sin embargo es la tercera en contagio.

Luego Magallanes que es la ¨quince¨ en términos de población y la cuarta en contagio junto a las regiones de Bio Bio y Valparaiso que efectivamente son las otras dos regiones después de Santiago  ocupan el segundo y tercer lugar en población, pero que sin embargo tienen el quinto y sexto lugar en contagio.

Después viene Ñuble que es la décima en población y séptima en contagio.

Luego Los Lagos que es la séptima en cantidad de población y que tiene el octavo lugar en contagio.

 Después viene Tarapacá con el lugar doce en población y noveno en contagio.

Luego viene el Maule que es la cuarta en población y la décima en contagio.

Después viene Arica y Parinacota que tiene el catorce lugar en cantidad de población y el onceavo en contagio

Después viene la región Los Ríos que es la onceava en población y la doceava en contagio.

Y luego nuevamente se produce un salto O’Higgins que es la sexta región en términos de cantidad de población es la trece en términos de contagio.

En el resto de las regiones como Atacama y Coquimbo, solamente llama la atención el aumento diario de casos. No dice relación con la cantidad de población, y el control regional que debiera tener el Intendente y los gobernadores, sumado a las políticas de seguimiento de la cuarentena.

Pero este hecho también se aplica a todas las regiones que han experimentado un aumento desproporcionado en relación con la cantidad de población que debiera estar bajo control de la autoridad sanitaria y de los representantes del ejecutivo.

Todas las regiones a excepción de Aysén durante esta semana han experimentado un aumento de los casos de pandemia que no se condice con la cantidad de población, ni con las políticas públicas que supuestamente el gobierno ha gestionado y conducido. A excepción de la región metropolitana donde claramente se descontroló la situación y evidentemente el gobierno debiera hacerse responsable, en las otras regiones, sobre todo en Tarapacá, Atacama, Coquimbo, Valparaíso, Bío Bío, O´higgins, Los Lagos y Magallanes, los gobiernos regionales y sus respectivas autoridades deberían comenzar a evaluar su trabajo.

No es posible que teniendo esa cantidad de habitantes, no puedan controlar la situación si están aplicando las políticas de cuarentena diseñadas para este efecto por el gobierno.

        Este cuadro es una síntesis con población por región aproximada que caracteriza en rojo las regiones de más alto contagio, más alto aumento y sin control desde el punto de vista de las políticas que se han implementado




En efecto, Aquí hay algo que no cuadra. Y el gobierno central debería hacerse responsable Del aumento por región desproporcionado, tanto como de las regiones que están con un alto contagio por población.


martes, 21 de abril de 2020

Desconocidos, Conocidos, Amistades, Intimidades...

Del Aislamiento Social en Cuarentena en mi Cumpleaños 62



Las distancias y las proximidades sociales van a desmontarse y reconstruirse, de hecho, ya están siendo desarrolladas, implementadas a través del vestuario en lugares: públicos, semi-públicos y privados.

Una forma de constatar la existencia del Sar-2 covid 19 en la vida humana es a través de su expresión escénica en la vida social. Vino para quedarse por un tiempo largo, según investigaciones hasta el 2024. Y por ello cambiará desde el diseño de nuestro vestuario, hasta las formas de emparejarse. Al igual que el AIDS o SIDA, el virus modificó y modificará el modo de aproximarse de la humanidad en los lugares públicos, las calles, la calzada y la vereda, incluido el acceso a lugar privado. Las formas como reglas y el modo de aproximación están en juego.

En verdad, las mujeres de mi generación hace bastante tiempo que vienen conversando sobre los cambios en los comportamientos sexuales que significó la emergencia del Sida en nuestras vidas. Se modificaron las formas como los seres humanos en general buscaron emparejarse. Es decir, se redefinió el modo como se escogen las parejas sexuales, las parejas para construir familia, la forma como se define y construyen los espacios de intimidad dentro del hogar, incluso las formas de vivir la vida en común, los significados sociales, los ritos, y pautas asociadas a todo ello, incluido el matrimonio y la asociatividad de vida en pareja. Estamos hablando de un cambio en la búsqueda de pareja sexual. Un cambio en la cuestión de construir pareja también en el sentido de una otredad que tenga accesibilidad a la intimidad o a los espacios privados desde otros modos de definir las relaciones. Más allá, o más acá de la administración de la vida privada como institucionalidad de circulación de propiedad.

Antropológicamente hablando, en Brasil usan la palabra ¨acasalamento¨. Y dice relación con el padrón de comportamiento de todas las especies animales, de la cuales la humanidad es parte, en orden a buscar aparearse. Se incluyen los actos de conquista, de seducción, aproximación previa a la cópula y posterior a ella. Al padrón de comportamientos que se gatillan al buscar acasalar-se, emparejarse se diría en Chile. En concreto, estoy pensando en Giddens y sus reflexiones sobre los procesos de individuación propios de la vida moderna, y los cambios en la vida cotidiana. Por cierto también pienso, en como los humanos hemos construido y construimos sociedad. Implica revisar la instalación de mecanismos de defensa de represión para sobrevivir como especie y como humanidad. Obviamente que estamos hablando de la prohibición del incesto y su estructuración y forma de organización.

En fin, lo que quiero decir es que la experiencia de sobrevivir a una pandemia, asunto que aún está por verse, deja una secuela de reflexión y elementos introspectivos sobre los comportamientos antes descritos de los cuales habrá que hacerse cargo. Las ciencias sociales tendrán que hacerse cargo.

En el ámbito de la educación, que es un ámbito social, de relación con otras personas, desde niños y niñas hasta adultos, y que van desde la transición y circulación por y hacia la vida privada y los ámbitos de intimidad, hasta la circulación en espacios públicos. Se entiende que en todos ellos lo que estará puesto en definición son los límites. Los criterios de lo que es un límite aceptable, un gesto de acercamiento aceptable con personas que no conoces, o que conoces, o que forman parte de tus cercanos, o que son parte de la intimidad, y de la forma de intimidad plural que se ha buscado definir en el hilo del proyecto de vida de cada cual.

Los límites también estarán y de hecho están siendo formateados en el ámbito personal y de la comunicación interpersonal, cara a cara, incluye los movimientos de aproximación y distancia.

Sabemos que, los procesos de cuarentena buscaron, y persisten intencionalmente aún en construir distanciamientos corporales que están cambiando día a día, momento a momento. Son edición de otras formas de construir sociabilidad.

Los contactos físicos reducidos o ampliados, la definición de zonas del cuerpo de no contacto, de evitación de contacto en una serie de eventos van a ser inevitablemente recodificados.

En términos de experiencia, la cuestión del cuerpo y la re codificación de sus zonas, en esta caso, los labios, las manos, la cara, los oídos, no solo genera cambios en la subjetividad, en los procesos de subjetivación que por cierto tienen un cruce generacional. Esto porque el impulso sexual se expresa de modo diferencial de acuerdo a la edad. Sino que también, tiene un tiempo de cambio en el modo como se expresa esa nueva instalación de fronteras.

Por lo mismo, la cuestión del beso y los abrazos, los movimientos táctiles, así como las distancias entre un cuerpo y otro, entre una cara y otra serán formas especiales de fijación de atención. Los detalles de las distancias entre los cuerpos que ya se conocen, que se reconocen serán y ocurrirán en un tiempo social de evaluación.

A veces he pensando que los besos y los abrazos quedarán reducidos a una expresión de emoticon propio de las redes sociales.

A veces pienso que por mi edad, el campo de expresión cercanías a nivel de abrazo se cerró definitivamente.

Y así, de ese modo, comienzo a subjetivar mi cuerpo por zonas erógenas, igualmente, percibo ese cierre y esas demarcaciones que: tienen memorias y recuerdos, pero que, ya no tienen ni tendrán cercanías. Hay instalación de fronteras.

También por la edad, y por la cuarentena me imagino en un reordenamiento de la vida en función de la vida en ciudades, traslados, viajes, tipos de viajes. Y claro, en ese horizonte imaginario, también quedan levantadas interrogantes acerca del cierre de posibilidades. Se cierran fronteras. Talca es mi límite en las nueve direcciones



.


Hasta aquí, Habermas es el único que me resuelve el problema. Lo que se salvará es la palabra, el lenguaje, a lingua como diría Caetano. El significado. Una buena conversación, que genere risas y distensión. Aunque sea tecnológica de redes. Una buena conversación que genere sentidos. Que aporte en visión.Lo que se salva es la comunicación de la palabra. Y tal vez, aquellos con quienes alcance otros niveles de transmision telepática tal vez, empática, de cruce auspicioso sincrónico de signos y señales. 

Aún así no es suficiente porque esa danza, baile o juego en salsa y merengue, mambo, el tango para quienes lo saborean, incluso, esos maravillosamente apretados que otrora llamábamos lentos, incluso esos, siempre van a encantarme.

Y parece que por ahora seguirán prohibidos.

Entonces nos queda la mirada, el ojo en el ojo. Al metro de distancia. Largas miradas, largas respiraciones. 



miércoles, 11 de marzo de 2020

Feminismo (s) 2020: Sin memoria nos perdemos


Feminismo (s) 2020: Sin memoria nos perdemos



En términos generales, la expresión o mejor dicho la expresividad de las feministas es diversa en términos de contenidos y propuestas. Esto es como decir que tanto antes como ahora el feminismo no es homogéneo, no es universalista, es diverso, expresión de procesos de individuación que en cuanto tal escenifica paradigmas culturales, padrones mentales, estilos de vida vividos por las propias mujeres de acuerdo a sus contextos histórico y sociales de reproducción de su posición en el sistema patriarcal y en la división socio sexual del trabajo.

El movimiento social de mujeres que expresa también el feminismo y a las feministas, se ha considerado como un soporte más amplio de contención, el cual, a modo de lecho de un río, deja que confluyan todas estas expresiones, algunas de las cuales, y en un intento de definición y de búsqueda de identidad -para retomar la metáfora una ribera del río-, se niegan a ser consideradas e identificadas desde la conciencia de género, hasta la ribera opuesta del río, donde se ubicarían las feministas más radicalizadas que de algún modo son definidas como anti-hombres.

En efecto, los procesos de conciencia de género en el continuum de los contextos sociales, la socialización, la cultura y la propia inscripción biográfica en el proyecto vital, hacen movibles y dinámicas la construcción de id-entidades, y lo que en un momento se acepta como “igual a si misma en ser, existencia y entidad”, en otro momento ya no lo es, puede no serlo o puede ampliar su rango de significación. Esto es como decir que hay momentos en que la adscripción al feminismo de parte de las mujeres puede estar asociado a experiencias de violencia, otras a experiencias de dominación patriarcal en el espacio laboral, otras asociada a experiencias de subordinación abusiva por la experiencia de la maternidad y el trato al interior del sistema de relaciones patriarcales, otras por procesos de elaboración consciente de determinados valores espirituales, otras por elaboración de comportamientos ecológicos y medioambientales, otras por conciencia de injusticia en relación con la paridad en el trato y al interior del sistema capitalista, otras por  experiencias de deseo y elección de pareja sexual, etc.

En el hilo de construcción biográfico de cada mujer, no es solo “una” experiencia determinada lo que define a una mujer como feminista, y por lo mismo, se reitera que el feminismo no es homogéneo ni universalista. Es más, desde la metodología feminista y desde la epistemología de género, la recuperación y la validación de los procesos de subjetivación e intersubjetivación así lo indican. Es cierto que esta situación puede ser tensionante y conflictiva para y entre las propias mujeres, tanto si quieran o no definirse como feministas, y para ello lo que puede aportar y posibilitar una comprensión tolerante de esa diversidad son: los ejes de temporalidad, el generacional, el de clase, por una parte, y la profundización de una ética de la sororidad.

En el Feminismo 2020 hay varios contrapuntos que, al interior del movimiento de mujeres en alianza en la actualidad con las redes sociales y la presencia de la norma heterosexual en ellas, buscan posicionar las diferencias expresivas que se van comunicando. Desde la instalación del concepto definitorio de identidad bastante radicalizado y provocador como “feminazi”, hasta conversaciones o link de conversación que buscan cuestionar “lo separatista”, “lo hembrista”, “lo antimaternal”, lo anti familia, lo anti hombres, el carácter abortista generalizado, que plantea el feminismo en su diversidad.

En verdad, esto no significa que estas conversaciones o puntos de vista no hayan sido parte de la historia del movimiento feminista como organización. De hecho, en las asambleas feministas latinoamericanas ya desde sus primeros encuentros fueron siendo abordadas, y existieron y existen hasta el día de hoy cuestionamientos críticos en torno a: las relaciones entre clase y género. Las feministas populares plantearon sus diferencias en modos de vida y en formas de explotación en relación con las mujeres blancas profesionales de clase media, a veces llamadas “mujeres de” por su forma de participar de la elite. Y la relación fue de tensión.

Lo mismo ocurrió con las feministas militantes de partidos, principalmente de izquierda, y las feministas autónomas. Específicamente en Chile,  al finalizar el gobierno de Pinochet y durante los primeros años de gobierno de transición a la democracia, se dio una tensión entre las feministas militantes que -vía partidos políticos de izquierda- reforzaron su alianza con los partidos de centro para construir gobierno, gobernabilidad, y, aquellas feministas autónomas, que se definieron así para perfilar espacios de participación, de organización (organizaciones no gubernamentales, etc), contenidos y visión feminista no negociada. Estos procesos se dieron con diferentes intensidades en la mayoría de los países latinoamericanos que vivieron dictaduras como Brasil, Uruguay, Paraguay, Argentina. Hasta el día de hoy, un sector potente del feminismo asociado al feminismo de las nuevas generaciones tiene una evaluación crítica de esa suerte de entreguismo político de ese otro sector del feminismo que se integró a la gobernabilidad.

También existe hasta el día de hoy una tensión crítica de la relación entre feministas por el cruce de: clase, raza y género. Y esa tensión no ha sido resuelta. Se plantea, se discute, se sabe que existe, se llegan a ciertos acuerdos puntuales de convivencia, se avanza en consciencia y comunicación, visibilidad, pero no se resuelve porque se entiende que son contradicciones que forman parte del sistema de relaciones en el cual estamos insertas sea patriarcal o división socio sexual del trabajo.  En términos generales, una mujer negra, de sector rural, popular, de clase baja, tiene más probabilidades de concentrar en su cuerpo y en su historia biográfica exclusión, violencia, marginalidad, pobreza.

Y las feministas negras han colocado y colocan su diferencia ante las mujeres feministas blancas, así como las feministas lésbicas se han tomado su tiempo para ser escuchadas, y valoradas en sus planteamientos políticos y en sus demandas por las feministas heterosexuales, blancas insertas en la burguesía profesional de las clases medias. En algún momento de la historia del feminismo latinoamericano y de su actualización, cuando esta propuesta se cruza con las feministas más jóvenes en definición y construcción de sus parejas sexuales evidentemente han surgido y surgen confrontaciones político-sexuales, éticas normativas en jaque y elaboración. Pero en los espacios de encuentros, las mujeres feministas logran llegar acuerdos que permitan avanzar y visibilizar por ejemplo en Chile: en ley de aborto tres causales, la ley de asociatividad y vida en pareja, ley de divorcio, etc. 

Se agrega a lo anterior la cuestión de las feministas indígenas. En Chile la visión Mapuche y la recuperación del lugar de la Machi tiene un profundo contenido de recuperación de identidad, de patrimonio, de naturaleza, de espiritualidad, de sabiduría ancestral. Y este proceso, recién ha comenzado en una sociedad que tiene enclaves culturales fascistas, no elaborados.  Son enclaves culturales machistas, patriarcales que se resisten a las dinámicas y procesos de construcción de identidad.

Del Separatismo y las nuevas clasificaciones



El separatismo es una práctica feminista que viene desde los grupos de toma de conciencia y la metodología que se usa para ayudar, apoyar, cooperar con las mujeres que han sido abusadas sexualmente, violentadas y agredidas, muchas al interior del propio núcleo familiar.

Una de las especificidades de la toma de consciencia de las mujeres que han experimentado la violencia: sea física, sexual y/o psicológica es que requiere de un espacio de confianza, contenedor, y de un cierre “hacia dentro” en términos de los contenidos que cada una de las mujeres comunican para no ser divulgados. En los grupos, las mujeres manifiestan su voluntad de cierre, separación y rechazo hacia los hombres porque no sienten confianza para hablar lo que han experimentado en su presencia. Hay una negación declarada hacia la posibilidad de interactuar juntos. Esto ocurre durante un largo tiempo, y eso incluye, lo que ocurre en la calle, en el barrio, etc. Por este mismo motivo las leyes que han sido promulgadas también tienen la demanda de “no acercamiento” o “petición explícita de lejanía”
.  
También el separatismo viene desde la búsqueda de construcción de liderazgos y visibilidad. Los grupos de toma de conciencia feministas han partido del supuesto que la oralidad, la vocería, la capacidad de argumentar, discutir, analizar, en el espacio político ha sido preferentemente construido desde y con los hombres. Existen hombres callados, silenciosos es cierto, pero el espacio de la política y de la oratoria, del uso de la palabra para manifestar una opinión ha sido preferentemente un lugar o un reino de los hombres. Y reconociendo este hecho histórico, del lugar de la mujer en el espacio doméstico, que no es un lugar de habla política; reconociendo que la mujer se incorporó al ejercicio del voto y a una práctica política más tarde y en desventaja; el feminismo ha construido un cierre y un separatismo en pro de empoderar a las mujeres en su habla, en la construcción de su discurso.

Por lo tanto, muchas de las capacitaciones educativas, las políticas públicas destinadas a fomentar la discriminación positiva se hacen considerando el “separatismo” que al fin de cuentas lo que indica es “solo o exclusivo para mujeres”. Se supone que los hombres siempre han tenido todos esos espacios, nacen en esos espacios, no hay cuestionamientos hacia ese lugar que ellos usan, en su mayoría nacen insertos en la palabra, en el discurso. Las mujeres en cambio en su mayoría necesitan construirse en el espacio político, necesitan construir su oralidad, muchas veces silenciada a golpes o por asignación naturalizada conforme su equipamiento biológico.

En la actualidad, algunas mujeres cuestionan este “separatismo” aduciendo que esta metodología feminista es parte del capitalismo individualista que busca segmentar y dividir a los diferentes sujetos sociales. Se olvidan que muchas mujeres están recién aprendiendo a construir su lugar social, su espacio de vida, su voz. Se olvidan que están recién verbalizando y junto con ello identificando los límites de la violencia y la agresión. Todo ello porque al parecer vendríamos de vuelta ya de la violencia ejercida en su contra, incluido los femicidios.

En otro sentido, se molestan de la agresividad verbal con que algunas mujeres feministas expresan lo que sienten. Enjuician las groserías, los garabatos que brotan de las bocas de las mujeres para apuntar al abusador como por ejemplo cuando dicen: “ándate a la chucha”, o “paco culiao”, o “puta, maraca, pero nunca paca”. Con ello se olvidan del “proceso de subjetivación”, “del ritmo”, de la intensidad del proceso de liberación de la mujer que lo exterioriza en la construcción de sí en la calle: el espacio social que busca ganar.

No quiero decir con esto que todo deba ser aceptado en términos de trato, de exteriorización de rabias. Pero las mujeres feministas y las mujeres en general deberían ser más conscientes y participativas de estos procesos colocando también sus propios límites, pareceres, opiniones. Sin juicio, simplemente también aprendiendo a intersubjetivar para crecer y madurar en los espacios de organización que las mujeres se han ido dando: sean grupos de toma de conciencia, colectivas, o talleres. Desde dentro de la orgánica y no desde fuera.

Del Hembrismo



Se ha codificado el hembrismo como las feministas anti-hombres. Una derivación del feminismo lésbico. De algún modo podría entenderse como una especie de gueto lésbico-gay. Un proceso que quedaría definido cuando en un espacio social se asumen los comportamientos y las orientaciones sexuales desde un cierre hacia la heterosexualidad. Es decir, el mundo LGBT se cerraría en torno a sus opciones, modos y estilos de vida para buscar instalarse como norma dejando a la heterosexualidad y por cierto a su forma de construcción de familia biparental, fuera de, excluida de.
El hembrismo sería un mundo de mujeres cerrado a los hombres. Cerrado a la familia, a la maternidad como proyecto posible para mujeres.

Sin el ánimo de justificar, hay mucha experiencia de mujeres feministas que puede llevar a este camino. Sea por orientación sexual y construcción de sociabilidad, sea por respuestas a las violencias experimentadas y traumáticas, sea incluso por una cuestión estadística, ya que proporcionalmente hay menos hombres heterosexuales que mujeres, a determinadas edades, y viven en parejas estables.

Durante los años ochenta e inicios de los noventa estos cuestionamientos “entre nosotras” complejizaron nuestras conversaciones. Habían “feministas de cartera” según las brasileñas eran las feministas institucionales, de gobierno, burócratas y similares, estaban las “feministas mal amadas” resentidas hacia la heterosexualidad, “feministas de closet” no asumidas en su lesbianismo, feministas aéreas favorables al consumo y legalización de la marihuana las cuales chocaban con las feministas de cartera por cuestiones de forma, de educación, de cultura, de libertades.

También los niveles de conflictividad tenían que ver con el rango de tolerancia de la heterosexualidad, el espacio de convivencia donde todas las feministas estuvieran, y el lugar de los hombres en esta visión feminista. Y no es que las otras dimensiones que habláramos con anterioridad hubieran desaparecido, a la raza, el género, la clase, la etnia, la generacional, se le sumaban los estilos y modos de vida que comenzaban a explotar, las alianzas y asociatividades políticas, los maridajes construidos para gobernar estas democracias de centro-izquierda.

Sin embargo, cuando surgían diferencias políticas no estábamos hablando de una pulsión tanática de eliminación de la especie de los hombres como lo que estaba en juego. Tampoco era la eliminación de la maternidad en términos absolutos. Se trataba más bien, de la consolidación de un espacio donde esa diversidad de feminismos y mujeres pudiera expresarse y comunicarse. Sobre todo, en un contexto de democracia que se cerraba con dientes y muelas al feminismo lésbico: sus derechos y sus demandas, así como a los gays. Posteriormente también a los transgénero.

En toda esa efervescencia pasaron más de cuarenta años y nuevas generaciones de mujeres urbanas, rurales, profesionales, técnicas, definen proyectos de vida cada día. También la definición de lo “popular” ha cambiado, pero mantiene también su raíz social y de linaje. Su contexto geográfico y su expresión en cada ciudad. Es cierto que vivimos en una sociedad diversa, que ojalá pudiera ofrecer proyectos de realización y desarrollo diferenciales con equidad, justicia distributiva, ecológicamente sustentable. Es cierto que vivimos en una democracia oligárquica que se ha encerrado en la preservación de sus privilegios abusivos. Entonces, teniendo esas dos coordenadas en términos generales, el punto es: ¿Cómo avanzamos?

Las feministas jóvenes



Las mujeres feministas jóvenes tienen la fuerza y la necesidad de continuar con sus procesos de diferenciación y también de afirmación de sus identidades étnicas, indigenistas, de clase, raza, etc. Y claro, las mujeres feministas jóvenes menores de 45 años viven este tiempo del estallido social de una manera diferente a como lo hemos vivido aquellas que vivimos la dictadura e incluso la transición a la democracia. Un primer eje de diferencia cultural se genera precisamente desde esa memoria de ambas experiencias, desde la memoria de la forma como se asumieron aquellos feminismos y como se asumen hoy día.

Las feministas jóvenes están procesando y elaborando su visión política en un contexto histórico donde la democracia y el principio de representación están absolutamente desacreditados y sin conocimiento en términos de experiencia de lo que sea una dictadura. Y por lo tanto los tres poderes clásicos sobre los cuales se funda la república: judicial, parlamento y gobierno son percibidos como burocráticos, corruptos, oligarquizados, cerrados como élite. También, los medios de comunicación tradicionales como formas de trasmisión e información son considerados y evaluados como meros reproductores de datos que favorecen la reproducción de la elite de una democracia oligarquizada. Y con un despliegue o irrupción de las comunicaciones de las redes sociales en los tiempos de la pos verdad y los fake news. 

Es un tiempo de esos liderazgos. Es un tiempo para visibilizar esos rostros y empoderar. Es también un tiempo de integración de experiencias intergeneracionales que también incluyen a la adulta mayor, a esa sabiduría que dan las canas y la calle, o bien a esos procesos de tomas de conciencia de libertades tardías.

En efecto, las mujeres jóvenes empatizan fuertemente con la noción de sororidad feminista: una alianza de hermandad con lealtad y confianza. Pareciera ser que la construyen día a día.  Se refuerzan en las acciones que emprenden con buenos resultados, y evalúan los aspectos que deben modificar o en los cuales han errado. Sueltan y expresan sin tanto silencio o rodeo las violencias o los abusos de que son objeto. Y piden ayuda. Insertas en las redes sociales, comunican lo que sienten sin tanta inhibición. Y exigen lealtad a prueba de horarios.

Sin embargo, esto es un camino para recorrer sobre todo en orden a construir alianzas, pactos, tipos de confianza y amistad cívica. Es decir, a elaborar los contenidos de esas alianzas. También si bien es cierto como bien señala Marcela Lagarde es una forma cómplice de actuar entre mujeres”, también se hace necesario darle contenidos a esa complicidad. Es decir, esa complicidad tiene límites. Y uno de ellos puede ser incluso la visión feminista entendida y considerada como “una propuesta política”.[1] En este sentido, aprender a diferenciar el corto, el mediano y el largo plazo en el feminismo y en la visión política del feminismo. Todo ello, en un horizonte que pondere el desarrollo de colectivas como formas de organización que permitan expandir destrezas y habilidades de sororidad en cuanto: “dimensión ética, política y práctica del feminismo contemporáneo”. (:126 Largarde, M; Aporte para el Debate, Pacto entre Mujeres Sororidad www.celem.org)

Se trata de expandir los valores de cooperación, de trabajo en equipo, de trabajo en redes, de empoderamiento horizontal en un tiempo caracterizado por la división, la fragmentación, el individualismo y el egoísmo. Se trata de ampliar los procesos de subjetivación e intersubjetivación grupal que permitan definir, redefinir construir confianzas en un horizonte donde también experimentamos la impermanencia de las relaciones y los afectos, donde experimentamos los procesos migratorios que como aves nos muestran que volamos de un lugar a otro. 


[1] PACTO ENTRE MUJERES SORORIDAD(*) Marcela Lagarde y de los Rios (**)Publicado en www.celem.org (Coordinadora Española para el lobby europeo de mujeres).