martes, 12 de agosto de 2025

¿Donde está la Motivación para apoyar una Candidatura?

 

En defensa de la democracia     

Desde que triunfó la candidata del Partido Comunista, a los electores y electoras, se les viene haciendo muy difícil defender o construir un cuento, o una narrativa heroica, que por una parte defienda el legítimo derecho hacer un camino y un proceso de decisión acerca de por quién votar, y por quién apostar en la credibilidad y la confianza, en la debida reflexión. Se viene haciendo difícil la participación ciudadana comprometida, dificil constituir el deseo de paz social y de progreso, en un horizonte democrático, con ánimo de reformas y no de reacciones ni de revoluciones pasadas de revoluciones. Bombardeada por los medios de comunicación y las redes sociales, tampoco se permite, procesar y poner en la balanza los hechos de la actual gobernanza. Simplemente se trata de aplicar el negacionismo a ultranza.

La derecha haciendo alarde de un travestismo pinochetista único, se desvela por acentuar un ácida crítica a la gobernabilidad como si de lo que se tratase es de exorcizar a una identidad demoniaca, que tiene poseída al país por un conjunto de males, que solamente será espantada, de cara al ascenso del Partido Republicano liderado por el señor Kast: la representación del bien.

En efecto, la derecha ultra reaccionaria lanza un discurso feroz y polarizado sobre el actual gobierno. Se olvida de la pérdida electoral a la gestión del último proceso constituyente, se olvida de su posición en el parlamento en relación con todas las leyes votadas en beneficio de Chile, las mujeres, y los y las trabajadoras: ley de 40 horas, ley de AFP y PGU, ley papito corazón, ley voto obligatorio, ley Tea, ley de trato, por citar algunas.  Y a muchos y muchas, cuando no la mayoría nos hace pisar el palo de la polarización ideológica que, cual máquina de moler carne, busca que caigamos en la convicción de que caminamos hacia el matadero de la resignación. La derrota está a la vuelta de la esquina.

Mascamos una chilenidad, engendro del siglo XXI, producto de la alta migración y la baja natalidad. Cabalga en los jinetes del apocalipsis del narcotráfico, las redes tránsfugas de corrupción que cruza los diferentes poderes del estado, la delincuencia de las balas locas, el desánimo mundial de guerras y exterminio. Y claro, al parecer, los salvadores de la patria estarían en el partido republicano. Nos olvidamos, o se blanquea el hecho que, dicho partido, hace un año le propuso al país: una constitución negacionista, reaccionaria en relación con los derechos adquiridos de las mujeres, reaccionaria en relación con los trabajadores y trabajadoras del país, cercenadora de los derechos medioambientales.

Lo que silencia Kast, lo que calla Kast, lo que blanquea Kast es la ausencia de una propuesta convincente sobre la defensa de la democracia. Y, la silencia de manera astuta y sagaz bajo un discurso provocativo y simplista sobre el aparente retroceso de la izquierda frente amplista generacional, y el aparente ascenso del comunismo come-guagua.

Sobre el Frente Amplio: Una palabra

Es reconocible que el frente amplio no va a salir o terminar el gobierno con el mismo estado de ánimo vencedor y heroico con el que entró. Ya no tienen esa épica, aunque puede servirles para mantenerse unidos hasta que surja otra. Tampoco va a salir derrotado hacia la inexistencia. Saldrá más que sobreviviente. Es un partido fuerte, un partido que logro posicionar a una generación, y que, gracias al actual presidente, se articula junto a otros partidos políticos en una coalición más amplia.

Es cierto que en algún momento se le subieron los humos a la cabeza, pero después de las sucesivas elecciones tendrán el tiempo de madurar y analizar su propia forma de construir poder. Su propia “voluntad de poder”.

Sobre el Partido Comunista: Otra Palabra

Es cierto que en materia internacional no hay aceptación de la política que ha sostenido dicho partido. No le vamos a dar más vuelta a este asunto porque resulta en una comida indigesta de tanto darle vueltas y vueltas. No tiene sentido y cada vez se va pareciendo más a una resaca de curadera mal agestada.

También es cierto que, se está transformando la disciplina exagerada del partido único, en el polvo que está debajo de una alfombra deshilachada. Aún se mantiene en la sala de recepción, o el antiguo living de las casas de antaño, pero sin restauración.

Entonces reconozcamos que: de este material añejo, los periodistas y comunicadores buscan, cada vez que pueden, sacar a pasear polémicas opiniones e intentos de conducción desajustados de la realidad.

La realidad es que la candidata Jara, el día en que venció las elecciones se transformó en la candidata de nueve partidos, todos ellos con pergaminos, abolengos poderosos de inserción y defensa de la democracia en Chile. Defensa de los derechos humanos Incluso, el PC chileno, tiene bastante más pergaminos democráticos que la mayoría de los militantes y líderes del partido republicano.

En defensa de la Democracia del Proceso

Es cierto, hay que ajustar motores. Y en ese ajuste, la democracia liberal como principio tiene que ser un sello de compromiso irrestricto. Pero eso quiere decir además, que se busca validar la posibilidad de reformas de acuerdo a las contingencias contextuales del país, y se busca prosperar en formas más adecuadas de defender los derechos sociales como la salud, la educación, el trabajo. No es entreguismo.

En ese entonces, el cuento que se debe escribir en el registro de defensa de la democracia es la valoración de un proceso electoral y de un derecho a que cada ciudadano y ciudadana vayan construyendo y restaurando su estimación a la verdad posible. Y en esta circunstancia, la valoración y estimación del proceso, implica aceptar que: la ciudadanía debe ir auscultando y desprendiendo las propias formas de autoritarismo que como resabios están presentes tanto en la derecha como en la izquierda.

Si lo que queremos y deseamos es converger en un estado de bienestar y en una gobernabilidad amable, es necesario despejar la altanería de la aplicación y ejecución del pensamiento único, aclarar los cuestionamientos que surgen hacia una moral desprovista de empatía y propia del vasallaje.

Desde la postura del centro, la izquierda hacia el comunismo, se trata de proveernos de conversaciones y diálogos que permitan ablandar las capas de prejuicios “anticomunistas” con el asombro, la risa y la carcajada, sin miedo, sin temor. Pero también, desde el comunismo se trata de construir respuestas y acercamientos sobre distancias y juicios de realidad históricos basados en la exclusión de ciertas prácticas democráticas liberales y emancipatorias del feminismo y el socialismo.

Se entienden las resistencias y los resabios de “mansplaining” existentes, pero ellas pueden transformarse en las piedras del zapato diario para avanzar como país en ciudadanía. Es algo que la derecha no va hacer. La derecha no va a salir del closet. Ya comenzó por encerrar a sus monstruos bajo siete llaves y ocultar, blanquear, silenciar sus míseras existencias. Y sus fijaciones están en la exaltación y el ataque a los monstruos del adversario: el oficialismo, el actual gobierno.

Entonces, la otra jugada, la otra apuesta que por cierto es un desafío es atreverse a sacar a la calle nuestro propio monstruo “come guagua”. Desamarrar ese nudo es el desafío. Develar, mostrar para ver si le podemos llegar hacer cariño. No se trata de defenderlo, o criticarlo, sino exponerlo para que sea la ciudadanía la que enjuicie y juzgue. Despojarse, en el proceso de campaña electoral, de los propios mecanismos construidos culturalmente y bajo el disciplinamiento autoritario. Deconstruir las calcificaciones ideológicas autoritarias y regresivas de las polarizaciones que buscan mantenernos en cualquiera de las dos burbujas y trampearnos la construcción de realidad del cruce de puentes. En una de esas, le damos el palo al gato.

Es otra forma de construir el orden deseado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario