viernes, 25 de octubre de 2019

Octubre un Chile Para la Historia

  • El estallido social de bronca le dio en la cara a Sebastián Piñera y su gobierno por elevación de 30 pesos de la tarifa del metro. Para la historia estarán los detalles de los hechos reales, la interpretación y la ficción. Lo cierto es que después de haber declarado al país en un estado de guerra va a pasar un tiempo para que se vuelva a dar un encuentro con la estabilidad de la ciudadanía y en  convivencia social nacional. 

  • En este contexto, pienso que el Presidente ha cometido a la fecha dos errores de conducción, liderazgo y construcción de gobernabilidad y de orden social.

  • El primer error fue "renunciar" a conducir y liderar el proceso político de manifestación del malestar social decidiendo llamar a los militares y decretando estado de emergencia más toque de queda. Renunciar aquí es: no ofrecer alternativas "políticas" de construcción de orden en el espacio propio a la democracia y a lo social, para convocaa la mayoría a la unidad social para realizar los cambios que el país requiere. Junto con renunciar, cierra, clausura el único espacio que lo podría haber ayudado a resolver su propio liderazgo. Tal vez pensó que la represión con los militares, carabineros y PDI en las calles podía parar el proceso. Tal vez fue la primera opción para preservar la economía, proteger los negocios, a los empresarios, el dinero. Es tarde para pensarlo. Se le fue esa oportunidad.

  • El segundo error fue declarar al país en "estado de guerra", teniendo como telón de fondo la sede de los militares, ni siquiera hablando desde la Moneda; con un General que estando al mando del estado de emergencia lo recibe como anfitrión para que se pronuncie discurseando como invitado, pero que pasadas las horas sale a desmentirlo y a decirle que él mismo: "no está en guerra".Bien por Chile la aclaración del General. Pero, triste para el Presidente y para los planes de su ministro del Interior y de Defensa quienes tal vez con dicha "guerra", estaban preparando los ánimos del terror y el miedo inoculado a la población. 

  • En un cierto sentido, la declaración del General, trajo un cierto relajo a la ciudadanía pero mostró la cara oculta del gobierno. Aunque a posteriori hubo una declaración del militar buscando desdecirse de lo dicho, el clima y esta segunda declaración no hicieron más que mostrar y revelar a la población "la distancia" existente entre el quehacer y la visión con la cual los militares estaban saliendo a la calle, y la señal que en principio el gobierno quiso dar al mandarlos a través de ambos ministerios: defensa e interior, a la calle. Esa distancia, sobretodo asumida por los militares ante la ciudadanía se ha transformado con el paso de las horas, en un obstáculo, un peso para la gobernabilidad sin credibilidad política por una parte, y sin credibilidad en la restauración, construcción del orden social, y el estado de los derechos humanos por otra, en relación por lo menos con el Ministro del Interior. Sobretodo, si se agrega su actuación en el parlamento, en la cámara de diputados y su declaración nuevamente señalando que no tiene responsabilidad política, la misma que dijera con el asesinato de Catrillanca.
  • En efecto, el desate vino durante los primeros días de este estallido social: en la noche, en los incendios y saqueos, los Carabineros y la PDI se encontraron con grupos más organizados del narcotráfico en las calles de lo que imaginaron, asociados a algunos de ellos mismos con sus propias sombras. Hubieron excesos y violaciones a los derechos humanos. Los chilenos muertos y las investigaciones de situaciones en Fiscalía, la actuación de ciertas instituciones de la salud pública, como la recepción y el trato a ciertos heridos, así como el propio Instituto Médico Legal, y el gobierno tendrán que asumir las responsabilidades políticas que esos hechos requieren. No pueden seguir pensando y actuando como si aquí  no hubiera pasado nada.
  • A lo anterior se agregan casos de saqueo investigados en los cuales habrían participado carabineros en asociación con civiles tal como se muestran en grabaciones de videos realizadas por la ciudadanía.
  • Sin embargo, fue desde el espacio doméstico y desde la vida privada del presidente que surgió una voz de alerta no menor. El "reconocimiento del privilegio" abusivo de parte de la élite y de la derecha o de la democracia oligárquica que se vive en Chile en términos de estilos de vida. La revelación de la conversación telefónica de Cecilia Morel que salió a la luz pública fué la conversación más brillante obtenida por las redes sociales que no ha sido desmentida, todo lo contrario, ha sido reconocida por la vocería de gobierno. En ella la primera dama da cuenta de la situación de crisis del gobierno y del ánimo de su entorno de cara al estallido social por una parte, y, claramente, la situación de privilegios de los cuales ella en su posición forma parte. Usa el término "privilegios" e indica que están ante la disyuntiva de perderlos.

  • Con esta declaración se reconoce explícitamente el estado de privilegios que da como resultado un estado abusivo sediado en el palacio de gobierno en La Moneda, y el estado de opresión de los abusados que estaría en la calle. En verdad, aunque la vocera de gobierno haya querido reconocerlo como una conversación personal de la primera dama, la verdad es que ya sabemos que "lo personal es político", y con ello va quedando demostrada la percepción del círculo íntimo y familiar de lo que estaba frente a sus ojos en esta democracia.

  • PRIMERA SEMANA DE ESTALLIDO O ASONADA SOCIAL

  • La agenda social dada a conocer por el gobierno no cumple con los requisitos mínimos de aceptación y por los cuales la ciudadanía ha reclamado y por los cuales continúa en la calle. Es cierto, que se ha logrado establecer un cierto orden público durante el día, para trabajar durante la mañana y cerrar por la tarde dando paso a las manifestaciones y protestas callejeras. También se ha ido recuperando el control de la noche y el acortamiento del toque de queda ha generado un cierto sentido de ubicación a la población. 

  • Sin embargo, las investigaciones por violaciones a los derechos humanos, las muertes ciudadanas, el cuestionamiento constitucional al gobierno por amparar un estado de emergencia sin las bases legales están a la orden del día dañando con ello la poca estabilidad institucional existente.

  • Además la ciudadanía se organiza cada día para plantear reformas, cambios sustanciales al modelo político y económico vigente. Mientras el presidente Piñera se mantiene en el silencio, en las conversaciones de las organizaciones sociales, el concepto de un cambio del modelo de crecimiento por el desarrollo sustentable que considere nuestra riquezas naturales como el cobre y el litio, la preservación del agua, así como la recuperación de la energía son algunos de los aspectos que surgen.  

  • Hoy la calle está cada día más lejos de la evasión y asonada por el alza de una tarifa del transporte, y más cerca de construir las demandas sociales por un Nuevo Chile que crecen y se profundizan hacia un cambio. En un contexto ciudadano donde no hay confianza en casi la totalidad de la clase política y en el cual, el principio de representatividad está en jaque hace mucho tiempo. 

  • En efecto, en un sistema en el cual el voto es voluntario, y en la segunda vuelta de la elección presidencial votó menos del 50% de la población no hay cómo no hablar de crisis. Son muy poco los políticos representantes del parlamento, de los partidos políticos, de izquierda, del centro y de la derecha que puedan otorgar confianza, credibilidad y liderazgos. Para la población que está en las calles, son más bien parte del problema, del sistema de privilegios descrito por la primera dama, en alianza con las empresas, financiadoras del campo de la política. 

  • La mayoría de las instituciones del estado, las instituciones financieras desde las farmacias, las empresas del retail, las AFP, las ISAPRES, hasta las Fuerzas Armadas,  los medios de comunicación principalmente de la Televisión y de prensa como La tercera y la cadena de El Mercurio, son consideradas por una parte de la población como corruptas o coludidas con la manutención del orden y estado de privilegios.   

  • En estas circunstancias, lo que pueda ofrecer un gobierno de corte neo-liberal y sin visión política es muy pobre y poco para lo que la gente en la calle requiere. En este mismo sentido, lo que pueda ofrecer en términos de una real comprensión de la situación y para que se sienta como verdadera su petición de perdón pasa por sacar de la visibilidad al Ministro del Interior. Es un gesto simbólico.  

  • La única posibilidad que le va quedando, y esto para al menos salvar la presidencia, el porte y vestidura del cargo a nivel republicano es sacar a Chadwick. Con él es imposible seguir hablando y eso quedó demostrado en la cámara de diputados. No reúne las condiciones para liderar la unidad nacional, ni la credibilidad y sacarnos del espacio de la guerra donde él nos metió. Chadwick está  absolutamente desprestigiado. Y si al menos el Presidente quiere salvarse él, y su gobierno, tiene que sacarlo, también al ministro de hacienda, al de defensa, a la ministra vocera, a la ministra de transportes. Hay un cansancio público de sus formas de hablar desde los privilegios. Y no están a la altura de los acontecimientos.

  • Continuará... 















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